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EL MUNDO NO ES UN PAÑUELO

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17 diciembre 2025

YEMEN (CONTINENTAL) 2025 noviembre

Haid Al-Jazil, desde el hotel del mismo nombre

Encontrarás en internet muy pocos Blogs de Viajes con experiencias recientes en el "mainland" de Yemen. Muchas guías de viaje están o descatalogadas o muy desfasadas. Por ello, también la IA. Y las pocas webs de agencias que ofrecen llevar turistas a esta zona del mundo (Socotra aparte) tan solo te dan unas pinceladas sobre un itinerario muy similar, y siempre teórico y flexible.

Realmente a muy pocos les interesa este país... y mucho menos visitarlo. Al oír la palabra "Yemen", una gran mayoría de gente piensa en terrorismo, islamismo radical, bombas, violencia, inseguridad, muerte, amenazas...

Acabo de regresar del Yemen continental, donde he estado 1 semana. Un viaje maravilloso. Inesperados y graves incidentes militares sucedidos el 2/diciembre/2025 justo después de mi salida del país (26/noviembre), han complicado temporalmente las visitas de futuros viajeros. 

El llamado "Yemen del Sur", incluso en la que era hasta hace poco su región "más segura" (Hadhramout), se vió sumido en una gran inestabilidad. Y hasta que esto se arregle, de momento ya no quedarían hoy zonas de "seguridad suficiente" en todo el Yemen continental para extranjeros, aunque eso no es importante: la crisis humanitaria se irá agravando porque la fragil ayuda exterior se restringirá y habrá nuevas oleadas de desplazados internos. Lo que faltaba.

Se acaba de abrir ahora un nuevo frente a sumar a una guerra que dura ya una década en Yemen, en la que una coalición de fuerzas multinacionales (Arabia Saudí, Emiratos y otros países árabes, Occidente y muchas milicias locales) apoyan la lucha del gobierno yemení reconocido internacinalmenme contra los rebeldes hutíes, enemigos comunes de todos (salvo de Irán, que les ayuda).

Shibam, la "Manhattan del Desierto"
Hay un elemento que ahora lo ha distorsionado todo aún más: el Consejo de Transición del Sur (CTS), organización política y paramilitar secesionista, respaldada por Emiratos, cuyo su objetivo principal es la restauración de un estado independiente en el sur de Yemen, revirtiendo la unificación de 1990.

Pues bien, mediante una ofensiva sorpresa, el CTS tomó el 8/diciembre control efectivo de todo el sur de Yemen, incluidas las regiones de Hadhramout y Al Mahra, "capturando" Seiyun y su aeropuerto, Tarim, el palacio presidencial y algunos yacimientos de la petrolera estatal. Todo sucedió muy rápido: carreteras cortadas y nás check-points, aeropuertos con cierre indefinido e importantes bajas y prisioneros en todos los bandos implicados. 

Al Mukalla
Yemen del Sur ya fue un Estado independiente entre 1967 y 1990, una realidad que el desafiante CTS ha busca do restaurar ahora con esta inesperada escalada. El mapa del país se podría reconfigurar muy pronto, si las aguas no vuelven a su cauce. 
De momento, Emiratos parece que se retira militarmente de Yemen: todos le han presionado para que deje de apoyar al CTS y le convenza para retroceder. Y así se aleja un choque "directo" con Arabia Saudí se aleja... 

Y dicen que para mediados de enero 2026 se van a reanudar los vuelos de Yemenia Airways en los dos aeropuertos principales (Seiyun y Adén) para tratar de volver a la normalidad...

Con  todo, y a pesar de esta preocupante "última hora", sigo sintiéndome doblemente afortunado. 

Primero, por haber podido tener una ventana de oportunidad y volver a viajar fuera tras un cancer de pancreas detectado en 2025. He aprovechado el momento personal y finalmente también el geopolítico... inesperadamente.

Y segundo, porque he disfrutado de un viaje privilegiado, muy auténtico e inolvidable, que reiniciaría mis aventuras y me devolvería algunas de las satisfacciones vitales que en algún momento de 2025 di ya por perdidas. 

¿On the road again?. Lamentablemente, tras mi regreso de Yemen, me han dado una noticia negativa sobre mi enfermedad que me obliga a reanudar los ciclos de quimio y comenzar de nuevo con un proceso de control tras esta recaída. Por ello, haber ido a Yemen ha sido un verdadero regalo y con una mayor relevancia.

Ribad, mercado dominical

Habrá algún afortunado o afortunada que haya podido visitar Yemen antes del 2011 (Primavera Árabe), cuando ya las cosas se empezaron a poner feas para los extranjeros (en 2014-2015 comenzó ya la guerra civil). El entorno en esta parte del planeta es muy dinámico y hoy Yemen ha cambiado mucho.

Todos los gobiernos del mundo desaconsejan visitar Yemen en la actualidad. Incluso a la (muy segura) isla yemení de Socotra. Quienes estamos al tanto de estas recomendaciones, sabemos leer entre líneas y relativizar esos mensajes. No sorprende. Este no es un turismo convencional... se deben de dar ciertas condiciones de seguridad en ubicaciones e itinerarios muy quirúrgicos. 

Ribad, mercado dominical
La isla yemení de Socotra es muy segura. Ha estado controlada por Emiratos durante los últimos 6 años. No hablaré ahora de ella: la visité en 2021 y aquí tienes mi publicación. Es punto y aparte en Yemen... aunque los acontecimientos de diciembre 2025 en Hadramout sí les influyó: más de 600 turistas quedaron atrapados algunos días en Socotra al cancelarse sus vuelos de regreso a Abu Dhabi. Arabia Saudí lo solucionó fletando vuelos a Jeddah para evacuarles, poniendo fin así al control total de Emiratos en años sobre el aeropuerto de Socotra y sus conexiones internacionales.

Yemen es un país muy complejo y cambiante. De su “mainland” visitable me interesaba todo. Decidir ir cuando lo he hecho, y hacerlo antes de que la situación de calma tensa pudiese empeorar, me iba a permitir ver de primera mano cómo se vive, tras 10 años de brutal y devastador conflicto civil, una de las actuales peores crisis humanitarias del mundo (junto a la de Sudán), bajo el largo y duro enfrentamiento estratégico entre dos grandes potencias bélicas tan ideologizadas como Irán y Arabia Saudí, a su vez rival regional de Emiratos. 

Tarim
También quería ver in situ la controvertida situación de la mujer en Yemen, de la que ya me había informado antes y de la que hablaré a fondo más adelante. Tema en absoluto menor y con el que con los años me he ido sensibilizando cada vez más. Visibilizarlo es lo mínimo.

Cierto es que la mayor crudeza de la crisis humanitaria que asfixia a Yemen se concentra más en el noroeste, zona controlada por los hutíes sin mayores apoyos (armas, entrenamiento e inteligencia militar) que los de Irán, Hezbolá y Hamás. Desde 2024, Siria ya no: ahora se lleva bien con Donald Trump.

Shibam personalizado...

En 2021 ya visité la remota y aislada isla yemení de Socotra y me encantó. Es un destino yemení aparte de todo...

Pero quería más Yemen y por suerte lo he conseguido en versión aún más “raw”, aún más cruda. Ha sido además un viaje solidario, con más de 10 kg de material repartidos en dos hospitales y en muchos pueblos perdidos. Feliz.

Desde febrero 2020 no es posible visitar el Yemen continental como viajero "independiente", pero no ya por una limitada infraestructura turística, sino porque obtener una visa no es posible sin la mediación de un operador turístico local. Y además tu única opción es que un conductor y un guía local te acompañen. 

Tarim
Los permisos de viaje son necesarios en todos los sitios: tienes que pasar por muchos puestos de control (donde en general ves sonrisas y cooperación) y sólo se te permite moverte por determinadas regiones que ellos consideran hoy seguras para el extranjero. Son las que yo visité. 

No me he enfrentado a ninguna situación de peligro y lo mismo podría decir de otros destinos visitados como Siria, Irak, Líbano, Irán o Eritrea… 

Algunas fuentes dicen o decían que Yemen es uno de los países más peligrosos del mundo, pero no sé cómo compara eso con Mali, Haiti, Somalia o Sudán del Sur, simples ejemplos. O si lo que se tiene en cuenta son los conflictos activos, terrorismo o criminalidad. Quién sabe?. Yo nunca he confiado en estos rankings. Mezclan churras con merinas.

Johnny cogió su fusil

Sin duda fue muy inseguro en el pasado, pero me fue posible visitar algunas zonas (rurales y remotas) de Yemen con una seguridad razonable en noviembre 2025

Blog mediante, suelo viajar en general muy informado y, en su caso, consciente de unos riesgos que por supuesto acepto y asumo. 

Un buen seguro de viajes me cubre cualquier eventualidad. En mi opinión, la seguridad en las zonas que he visitado es muy superior a la de algunos países, zonas o ciudades de Sudamérica. La guerra sólo afecta hoy a determinadas regiones de Yemen, con su capital Saná como máximo exponente de violencia. La situación se ha calmado en los últimos tres años y se están llevando a cabo conversaciones de paz aún sin resultados.

Lo que he conocido en el centro y sureste de Yemen, que por terceros fiables intuía fascinante, sigue muy intacto y sin apenas influencia occidental. Perfecto!

Un territorio poderoso y para mí muy atrayente. Casi inexplorado. Ha sido un viaje potente, también muy caro comparado con otros de la zona, y que comenzó volando desde El Cairo a Seiyún y terminó en Salalah (Omán) tras cruzar la frontera terrestre, reabierta en 2024. 

Por ser una aventura de corta duración (7 días) y por haber visitado ya Omán en 2022, ví que tenía que “estirar el chicle” y decidí ir unos días antes a conocer, por primera vez, El Cairo. Egipto, un controvertido destino que siempre me dió mucha pereza visitar. 

Me hubiera encantado quedarme más tiempo y explorar el norte de Yemen. Sin embargo, esta zona, desde Adén hasta Saná, no es segura. Volvería para una segunda visita en cuanto sea posible. 

Al Mukalla
En esta otra publicación hablo de mi singular experiencia en Egipto, previa a mi viaje a Yemen.

Inconformista y entusiasta de la geopolítica, tras mi fabulosa experiencia viajera en la aislada Eritrea en 2024 y con el parón por mi cáncer de páncreas, necesitaba volver a hacer otro viaje por el tiempo. Es mi leitmotiv. 

Y Yemen, por su largo conflicto, puede que sea -como Eritrea o Corea del Norte-  uno de los países más cerrados e inaccesibles del mundo, lo que ha permitido que la esencia tradicional de la gente, pueblos y ciudades haya resistido a las influencias de Occidente.

Al Mukalla

Por eso es oro molido viajero: viajar hoy a Yemen supone un viaje al pasado, y toparte con las tradiciones y costumbres más ancestrales de la Península Arábiga

A pesar de la reciente tragedia de la guerra y sus terribles efectos, Yemen conserva una historia de resistencia admirable. Este pueblo legendario se muestra muy orgulloso de sus raíces y de su cultura, quizás no del todo conscientes de que viven en un país extemporáneo amenazado por un mundo global que va enterrando identidades tan sólidas como la suya. 

Sif
La pregunta que más me hacían, además de “de dónde eres?”, era “qué te está pareciendo mi país?”. No tuve ningún problema con nadie, ni por fotos ni por nada. Solo vi amabilidad y hospitalidad.

En 2024 tan solo unos 10.000 turistas visitaron Yemen (vs. p.e. 7.000 Afganistán o 2.000 Eritrea). Es un destino “abandonado” pero muy especial para los amantes de lo inhóspito. Y también de la geopolítica, como es mi caso: Yemen es el tablero de la guerra global entre Irán (chií) y Arabia Saudí y Emiratos (ambos suníes). Un esquema de enfrentamiento que se repite a lo largo de toda la region y que en Yemen se complicó aún más por la presencia de Al-Qaeda hasta hace solo 10 años, hoy con reactivaciones puntuales.

Haid Al-Jazil
Shibam

Yemen es hoy el espejo de las guerras olvidadas. Una nación atravesada por la historia y la geopolítica, pero abandonada a una espiral de sanciones, hambre y violencia. Su futuro dependerá de si logra escapar del lugar que ocupa desde hace décadas: el de un país atrapado entre la resistencia local y la instrumentalización global. 

Pienso que la gente local está profundamente frustrada por un conflicto que consideran totalmente ajeno a sus intereses: las facciones locales se han convertido en instrumentos de las agendas regionales, y la riqueza de la región (petróleo, minerales y puertos) se ha convertido en moneda de cambio en una lucha mucho más amplia que Yemen en la que los mayores perdedores son los habitantes de regiones como Hadhramout, que se encuentran en tierras codiciadas por aliados que se comportan cada vez más como rivales. 

Y la muy estratégica y aislada isla yemení de Socotra también está en esta compleja ecuación... aunque está "controlada" por Emiratos y a nadie parece importarle nada de lo que allí sucede, solo que cada vez van más turistas.

Es, en cualquier caso, un destino fascinante y único a nivel mundial, como conexión real entre África y Asia y enclavado en un punto geoestratégico fundamental. 

Me he traído una colección de momentos inolvidables, imágenes preciosas e hipnóticas guardadas para siempre de lugares legendarios, espectaculares e increíbles, de una arquitectura fabulosa y de una gente que me ha llegado al corazón. 

El Mundo NO es un pañuelo
Seiyun
Con una autenticidad única, ha sido una experiencia de las que dejan huella, un encuentro con la Historia, con una naturaleza virgen y agreste y, sobre todo, con un pueblo que, incluso en la adversidad, sigue ofreciendo al viajero una sonrisa sincera. Mucho de todo esto es lo que busco cuando viajo. No puedo pedir más.

Visitar países en conflicto como Yemen, a los que ir por tu cuenta no es posible,  hace necesario que el viajero primero conozca de antemano los riesgos y analice si le parecen asumibles

Hotel Haid Al Jazil. Toma de dron by Skyscrapers Tours
Después, debes de asegurarte de ir acompañado del equipo local (fixer) más profesional posible, con mucha experiencia contrastada y conocedor de todos los problemas potenciales. Por último, asumir esos riesgos y viajar con el mejor Seguro de Asistencia en Viajes por si te quedases con el culo al aire. El equipo local cuenta con un Plan A, un Plan B y quién sabe si un C. 

Seiyun

Cerca de Sif
Abstenerse novatos o hipocondriacos viajeros. En todo el viaje estás acompañado (es obligatorio) por escoltas armados, a veces exmilitares de seguridad privada, a veces policía, a veces militares... (no podrás distinguirlos) como medida preventiva y también disuasoria. Riesgos conocidos y asumidos

Esta situación, que no me generaba intranquilidad, me recordó mucho a mi viaje por Etiopía, donde en algunas zonas del Norte sucedía lo mismo, en Siria (zona Palmira). 

Esto contribuye en parte a que el precio de un viaje por Yemen se encarezca por encima de lo normal. Muchos de los escoltas, con viejos fusiles AK-47 o pistolas, normalmente tenían la boca llena de Qat, lo cual podría hacer pensar en la inutilidad de llevar escolta obligatoria, pero nada más lejos de la realidad. A mí no me estorbaba, la verdad. Me dijeron que, por la guerra y por la presencia durmiente de Al Qaeda, muchos civiles en Yemen tienen un arma en su casa para defenderse por si acaso.

He regresado con cierta impotencia (como ya me pasó en Siria, Líbano, Eritrea y tantos otros) por las injusticias sociales que he visto, provocadas como siempre por intereses geopolíticos, estratégicos y económicos, que a tantas famiilas  destrozan. 

Si a medio plazo no se produce un proceso de paz definitivo acordado por todos actores regionales para lograr un alto el fuego estable con un reparto de poder, se corre el riesgo de convertir a Yemen en un “estado fallido” permanente por la cronificación del conflicto, y con la posibilidad muy real de volver a quedar partido en dos.

Me ha costado ordenar todas mis impresiones, que fui escribiendo a diario durante este magnífico road-trip, a añadir a lo que ya publiqué sobre la  remota isla de Socotra en 2021.

Dividiré esta publicación en varias partes:

1.  INTRODUCCIÓN
2.  RECORRIDO HISTORICO
3.  CULTURA Y SOCIEDAD
4.  MI ITINERARIO POR HADHRAMOUT Y AL MAHRA
5.  LA SITUACIÓN DE LA MUJER

Y para más interesados:

6.  UNA DE LAS ACTUALES MAYORES CRISIS HUMANITARIAS DEL MUNDO
7.  ¿QUIENES SON LOS HUTÍES?
8.  LA ISLA DE SOCOTRA, UNA EXCEPCIÓN EN YEMEN

Todas las fotos y videos los he sacado con un Iphone 15 Pro Max, salvo que se indique, como algunas increíbles tomas con dron, por primera vez en mis viajes, gracias al equipo local de Skyscrapers Tours que obtuvo los permisos necesarios (lo cual allí debe de ser muy difícil...).

Dejo aquí un video de este viaje, grabado y editado en 4K.


1. INTRODUCCIÓN

Habiendo permanecido en gran medida oscuro e inaccesible para el turismo, el Yemen continental es sin duda otra liga y goza hasta hoy de una gran reputación entre la comunidad viajera como uno de los destinos más enigmáticos del mundo, donde el mito y el misterio de Oriente aún se perpetúan entre románticas ciudades antiguas y escarpadas mesetas en el desierto.

Por contra, la exótica isla yemení de Socotra, a 350 km del Yemen continental, más mestiza y más segura, no va por buen camino: cada vez es más turística e irá cambiando por la influencia global.... y porque realmente tiene unos atrayentes indudables, claro.

Foto de un poster de Shibam

Del Yemen continental he visitado solo las regiones de Hadhramout y Al Mahra, al sur y este (en el mal llamado “Yemen del Sur”), a priori las más tranquilas, seguras y culturalmente más ricas. Alejadas de las actuales zonas de conflicto permenente, sus paisajes combinan desiertos dorados, valles fértiles y ciudades y pueblos históricos construidos en adobe y que se elevan como torres sobre la arena y la roca. Testigos silenciosos de una civilización milenaria que parece resistir el paso del tiempo. 

La gobernación de Hadhramout abarca un tercio de Yemen y concentra alrededor del 80% de sus reservas petroleras de Yemen: esto la convierte en un campo de batalla para dos agentes externos que buscan conservar su poderío en Yemen: Arabia Saudí y Emiratos, rivales regionales enfrentados.

Vistas desde Shibam
Su ciudad principal es Seiyun, donde destaca el magnífico Palacio del Sultán Kathiri, una joya de arquitectura tradicional. Cerca se encuentran Tarim, centro religioso e intelectual famoso por sus más de 300 mezquitas, y Shibam, apodada “la Manhattan del Desierto” por sus impresionantes rascacielos de ladrillos de adobe de hasta ocho pisos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1.982, y desde 2015 incluida en la Lista de "Patrimonio Mundial en  Peligro".

Atardecer en mirador frente a Shibam
El valle del Wadi Do’an me regaló imagenes inolvidables: pueblos colgados sobre acantilados o tras palmerales y un silencio espiritual. Y es que Hadhramout ha mantenido una estabilidad relativa durante los conflictos recientes, lo que permite conservar su modo de vida tradicional y también su hospitalidad. 

Aquí conocí el Yemen más auténtico, donde el tiempo parecía haberse detenido.

El país más pobre de Oriente Medio se sitúa en el extremo suroeste de la Península Arábiga, entre el Mar Rojo y el Mar Arábigo, ocupando una posición estratégica entre África y Asia. Su territorio es sorprendentemente diverso y te ofrece paisajes verdaderamente impresionantes, como los vistos en las regiones visitadas de Hadhramout y Al Mahra. 

Montañas escarpadas, desiertos infinitos, costas bañadas por el Mar Arábigo y el Mar Rojo, y una población que aún conserva un modo de vida ancestral convierten a Yemen en uno de los lugares más auténticos del mundo: una tierra diversa e impresionante con miles de años de historia y tradiciones humanas. 

Ribad, mercado dominical
Haswayn
Pero hoy Yemen está fracturado y gran parte de su territorio no es aún seguro para el viajero. Desde la Primavera Árabe de 2011, Yemen cayó en una brutal guerra civil que ha causado destrucción e inestabilidad.

Es un país de grandes contrastes y con profundas heridas institucionales, un colapso social y humanitario persistente, y un panorama político donde el sector público es muy débil. 

Fragmentado por actores locales, regionales e internacionales, habrás oído hablar de Yemen en las noticias en las últimas dos décadas… pero por desgracia la catástrofe es hoy tan grande que ya casi no se informa de ella. Triste.

Shibam
Yemen es un país muy complejo, cuya comprensión exige observar la interacción entre geografía, historia y sociedad. Sus desiertos, puertos y pueblos son testimonio de un legado milenario, pero también escenario de un presente desgarrado, donde las dinámicas locales se entrelazan con las disputas globales: geopolítica en estado puro.  

Un país situado en un enclave estratégico entre el mar Rojo, el golfo de Adén y la península Arábiga, pero privado de una soberanía real sobre su destino. Su población, atrapada en una de las mayores crisis humanitarias del planeta, ha venido sufriendo el fuego cruzado entre potencias regionales, actores externos y facciones rivales. Un desastre.

El de Yemen es un conflicto multinivel, donde se juntan intereses locales y globales. En el primero, tenemos un conflicto puramente civil que enfrenta a distintas tribus, ramas religiosas y sociales en una guerra civil. Y por otra parte hay una pugna por la hegemonía regional de Oriente Medio: en Yemen, Arabia Saudí (suní) interviene directamente e Irán (chiíta) lo hace indirectamente incluso también a través de la libanesa Hezbolá (que entrena a los hutíes). 
Seiyun


Para algunos parece que Yemen no es más que una pieza más del tablero geopolítico… pero para otros es la más brutal de las miserias y barbaries. La gente sufre.

A lo largo de los siglos, muchos imperios y reinos han dejado su huella en Yemen, desde las primeras civilizaciones hasta los ayubíes, los otomanos y, más tarde, los británicos.

Seiyun
Desprovisto del oropel de muchos estados del Golfo Pérsico, Yemen lo compensa con la profundidad de su historia y el apego a unas férreas tradiciones y rica cultura. Es el pariente pobre de la Península Arábiga, pero yo creo que ahí radica su encanto. Me ha parecido un país mágico  y uno de los lugares más increíbles que he visitado. 

Enriquecedor, sigo aprendiendo mucho en mis viajes: es siempre mi objetivo fundamental. Los paisajes y la cultura permanecen prácticamente intactos en este destino y para quienes nos gusta explorar, Yemen nos revela un mundo muy antiguo y desconocido, un paraíso fuera de ruta que me ha resultado apasionante.

Sin la riqueza petrolífera de sus vecinos, es como una cápsula de tiempo y su historia evoca leyendas: para los romanos, Yemen era Arabia Felix (la “Arabia feliz”) por el comercio, el sumerio Gilgamesh llegó en busca de la vida eterna, Noé botó aquí su Arca, la bíblica reina de Saba gobernó el territorio, y el comercio del incienso aportó increíbles riquezas.

Seiyun
Pero a finales de 2014 estalló un conflicto y la realidad actual es que la guerra civil continúa con enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales (respaldadas por aliados en desacuerdo Arabia Saudí y Emiratos) y la milicia rebelde hutí (con apoyo financiero y militar de Irán). 

Además, los recientes intercambios de misiles entre los hutíes e Israel por la invasión de Gaza, y los ataques hutíes a varios buques civiles en el Mar Rojo, han contribuido a agravar aún más la inestabilidad en Yemen y el comercio regional.

Palacio Al-Ishshah, en Tarim
Saná, una de las ciudades más antiguas del mundo que aún sigue habitada y de las más altas (2.350m), es la capital del llamado Yemen del Norte, region controlada por los hutíes y no reconocida por la comunidad internacional, muy peligrosa y que hoy es inviable visitar por razones de seguridad: es zona de secuestros y extorsiones e intentarlo hoy es absolutamente desaconsejable, incluso para los yemeníes del sur. Desconfía si alguna agencia te ofrece un tour que incluya Saná... tanbién las afueras de Adén. No es seguro.

He de recordar que ya
Ribad
en 2007 siete turistas españoles y dos guías locales fallecieron allí en un terrible atentado con coche bomba cerca de Saná, reivindicado por Al Qaeda.

Seiyun
Pero haber viajado a las dos zonas que a la fecha sí eran “visitables” en el Yemen continental, como Hadhramout y  Al Mahra, y también a la pacífica y aislada isla Socotra (que exige un visado diferente), ha sido un absoluto lujo viajero porque te adentras en el corazón de una cultura que conserva su esencia más pura. Y sin turismo (salvo en Socotra).

Yemen del Sur sí es hoy en parte visitable si vas con escoltas. La ciudad de Adén está controlada/influenciada por Emiratos (aunque sus afueras no son hoy aún muy seguras). El centro-este (Hadhramout) está más controlado por Arabia Saudí, salvo Al Mukalla (más por Emiratos). 

Estas dos ricas economías árabes no se llevan nada bien aunque ambas tienen a los hutíes del Norte como enemigo común.

En resumen, Yemen está hoy en un punto muerto por un duro conflicto sin resolver y que mantiene al país dividido en dos zonas: dos países separados y controlados por dos gobiernos diferentes, aunque con tres actores externos: Irán por un lado y, por otro, Arabia Saudí y Emiratos, ambos con ambiciones sobre petróleo y puertos, y que provocan que en algunos sectores yemeníes siga creciendo la ansiedad por los efectos a largo plazo de su presencia e influencia.


Muy en resumen, tenemos:
  • REPUBLICA ARABE DE YEMEN (conocida como Yemen del Norte, o noroeste), en manos de los hutíes (apoyados por Irán). Capital Saná.
  • REPUBLICA DEMOCRATICA POPULAR DE YEMEN (resto de Yemen, conocido como Yemen del Sur), donde está el Consejo de Liderazgo Presidencial, coalición local reconocida internacionalmente y que gobierna desde, y apoyado por, Arabia Saudí. La principal ciudad es Seiyun. Pero tenemos al determinante CTS - Consejo de Transición del Sur (secesionista, apoyado por Emiratos), con presencia en ciudades importantes como Adén y Al Mukalla.
Y luego está AQAP (Al Qaeda de la Península Arábiga), grupo terrorista que "desapareció" hace 10 años pero que aún existe y ataca en zonas aisladas (de ahí en parte los abundantes check-points).

Tarim
Tarim
Pero en lo que todas las partes enfrentadas parecen estar tristemente de acuerdo en una cosa: tratar a las mujeres como ciudadanas de segunda clase. No importa el bando del conflicto al que se mire: todos están violando los derechos de las mujeres. 

Los hutíes, el gobierno "oficial" yemení y el Consejo de Transición del Sur violan sistemáticamente el derecho de las mujeres a la libertad de circulación: las autoridades de todo el país prohíben a las mujeres viajar de una provincia a otra sin permiso de un tutor varón o sin ir acompañadas de un familiar varón directo. 

Colegio en Ribad
En algunos casos también se impide a las mujeres viajar al extranjero sin permiso de un tutor varón. La definición de "tutor masculino" añade más humillación a la discriminación. P.e., una viuda de 50 años se vio obligada a obtener la aprobación de su hijo de 14 años para poder viajar.

Luego hablaré más sobre este sombrío aspecto de Yemen del que poco o nada leerás en otras webs que hablan de la situación actual. 

Con 35,2 millones de habitantes
Seiyun
en 2024 (aunque se estiman unos 4 millones más por la inmigración incontrolada), de los que la mitad requieren asistencia humanitaria urgente, tiene una población muy joven (aprox. la mitad tiene menos de 15 años). 

Por fortuna, los yemeníes son un pueblo resiliente y ciertas regiones del país se están abriendo lentamente de nuevo y dando la bienvenida a viajeros, que aún deben de ir protegidos por escoltas armados. No se recomienda viajar sin escolta por Yemen del Sur pero es que ni siquiera sería posible: hay numerosos puestos de control militares y deportarían rápidamente a un extranjero no acompañado.

Al Mukalla
A pesar de los años de guerra, la pobreza y las dificultades políticas, me pareció que la gente sigue mostrando una fuerza admirable y un profundo sentido de dignidad. Yemen es una lección de humanidad y de resistencia.  El viajero que llega al Yemen continental descubre un país de una pureza abrumadora, donde la hospitalidad es sagrada y la historia se palpa en cada piedra

No es un destino fácil, pero sí uno de los más fascinantes que he visitado del mundo árabe, por su espitualidad y serenidad. Los recuerdos de la isla yemení de Socotra, visitada en 2021 y que podría “malearse” antes que Yemen continental debido al inevitable turismo, fueron constantes en todo mi recorrido. 

Y el este de Yemen me recordó mucho al sur de Omán, que visité en 2022, cuyos paisajes costeros son casi continuación de los de la costa sur yemení.  

Puede que estos dos destinos anteriores (Omán y Socotra) me hayan rebajado en unas decimas, el entusiasmo con el que he regresado del Yemen continental. A veces pasa y presiento que mi particular listón viajero está cada vez más alto…

Llegando a la frontera con Omán


2. RECORRIDO HISTORICO

Del mítico Reino de Saba a la colonización otomana y británica, Yemen fue siempre frontera de imperios. En época contemporánea, el país se dividió en dos Estados, unificados en 1990 de forma frágil. Las guerras de 1994, las revueltas de 2011 y la guerra abierta iniciada en 2015 tras la intervención saudí consolidaron la fragmentación actual.

Pero la historia de Yemen es una de las más antiguas del mundo árabe. Ya en la Antigüedad existieron aquí poderosos reinos como el de Saba, famoso por Makeda, su legendaria Reina, o los de Himyar y Qataban, que prosperaron gracias al comercio del incienso y la mirra. Durante siglos, las caravanas cruzaron sus desiertos llevando especias, perfumes y productos valiosos hacia el Mediterráneo y África.

Con la llegada del Islam en el siglo VII, Yemen se convirtió en un importante centro religioso y comercial. Su posición estratégica en la entrada del Mar Rojo —controlando el paso hacia el océano Índico— la convirtió en una región codiciada por imperios como el otomano o el británico, que establecieron sucesivos dominios en distintas zonas del país.

Fuente: Reuters

En el siglo XX, Yemen vivió una historia política compleja. El norte del país, de tradición tribal, estuvo bajo dominio otomano hasta comienzos del siglo XX y más tarde se convirtió en el Reino de Yemen. El sur, con capital en Adén, permaneció bajo influencia británica hasta 1967, cuando nació la República Democrática Popular de Yemen, de orientación marxista. 

Durante décadas, ambos estados siguieron caminos distintos hasta su unificación en 1990 bajo el liderazgo del dictador Ali Abdullah Saleh, durante cuyo mandato como presidente del Norte, recibió cantidades desproporcionadas de dinero de Occidente, principalmente de Estados Unidos tanto en “ayuda exterior’” como militar y económica; para contrarrestar al Sur comunista, así como “la ayuda al desarrollo”. Sin embargo, la mayor parte del dinero fue a parar a los bolsillos del dictador Saleh, que era conocido por su férreo control como líder autoritario. Con los crecientes desafíos de las rebeliones hutíes y de Al Qaeda en la región, y las revueltas de la Primavera Árabe de 2011, Saleh finalmente se vio obligado a dimitir y dejar su cargo en 2012, abriendo un nuevo periodo de inestabilidad que continua en la actualidad. 

Durante gran parte de los siglos XX y XXI, Yemen estuvo afectado por inestabilidad política y la violencia: a partir de los 2000 la situación empeoró primero con la presencia de células de Al-Qaeda y luego con el levantamiento de los hutíes, una minoría chiita que provenía del norte del país y que reclamaba más representación en el gobierno liderado por sunitas en 2014.

Los hutíes protagonizaron una serie de protestas contra el presidente de Yemen, Abdurabu Hadi, a mediados de 2014, que derivaron en violencia. Y en enero de 2015 los rebeldes tomaron el palacio presidencial en la capital, Saná, forzando al gobierno de Yemen, reconocido por la comunidad internacional y con apoyo de EE.UU., a trasladarse a Adén.

Fuente; BBC

A continuación, una coalición de países árabes liderada por Arabia Saudí intervino militarmente en favor del Gobierno de Yemen y contra los hutíes. Además, AQAP (Al-Qaeda en la Península Arábiga) continúa hoy aletargado con sus operaciones, constituiría una tercera facción a considerar.

Hoy el conflicto permanece “congelado” en múltiples frentes. Los hutíes (Ansar Allah) controlan Saná y el noroeste; el Consejo de Transición del Sur y sus aliados mantienen el sur y el este. En el plano regional, los ataques hutíes a la navegación y las represalias aéreas de EE. UU. y aliados alternan entre treguas tácticas y escaladas repentinas. La tregua marítima de mayo de 2025 redujo temporalmente los ataques, pero la dinámica sigue volátil. 

Yemen es muy estratégico: controla rutas marítimas por el estrecho de Bab al-Mandeb (enlace Mar Rojo–Océano Índico) y por ello está en la órbita de los intereses de Arabia Saudí, Emiratos, Irán (por su relación con los rebeldes hutíes), potencias occidentales y otros actores locales. 

Y es este valor geoestratégico lo que explica por qué su conflicto atrajo intervención regional y por qué los ataques a buques en sus aguas tienen repercusiones globales.


Última hora: sucesos acaecidos el 2 de diciembre de 2025, seis días después de mi salida de Yemen

Aeropuerto de Seiyun
El Consejo de Transición del Sur (CTS), financiado por Emiratos, tomó el control efectivo de todo el sur de Yemen, incluido Hadhramout y Al Mahra, en una ofensiva que abre la puerta a una secesión del sur, similar al período anterior a 1990. 

Unos 10.000 soldados del CTS capturaron sin demasiada resistencia Seiyun, Tarim, el palacio presidencial, aeropuerto y yacimientos la petrolera estatal PetroMasila en la zona de Hadhramout, expulsando a los saudíes. Extendieron su control a Al Mahra (frontera con Omán) y Adén, y en solo 6 dias controlaban ya 8 gobernaciones que concentran el 80% del petróleo producido en Yemen.

El Acuerdo de Riad (2022) unió facciones antihutíes en el Consejo de Liderazgo Presidencial, pero las tensiones entre el secesionista CTS y los aliados saudies (como Islah) nunca se han resuelto, lo que evidencia la rivalidad latente entre Arabia Saudí  y Emiratos por el control yemení.

Esto es clave.

Los efectos de este último e inesperado ataque desvelan sin tapujos que la frágil alianza saudí-emiratí en contra de los hutíes se podría romper. Pero esto, en realidad, no ha sido otro incidente puntual más ni una disputa tribal: es una extensión directa del conflicto saudí-emiratí por los recursos yemeníes: petróleo y puertos.

Pero maticemos. Realmente Arabia Saudí y Emiratos no están enfrentados directamente: son rivales regionales por la hegemonía económica y política en Oriente Medio, compitiendo en visiones económicas y estratégicas en conflictos como los de Yemen o Sudán.  Y con el petróleo de por medio.

Parece que Omán está ya intermediando para un alto el fuego y un intercambio de prisioneros entre los dos bandos principales: CTS - Consejo de Transición del Sur (secesionistas respaldados por Emiratos) y el CLP - Consejo de Liderazgo Presidencial (coalición de gobierno reconocido internacionalmente y apoyado por Arabia Saudí).

Aunque formalmente el CTS forma parte del CLP, tras la reciente ofensiva del CTS se ha roto ya la cooperación y esto ha provocado una crisis abierta con Arabia Saudí que controla todo el espacio aereo en Yemen y que el 30 de diciembre bombardeó dos buques en el puerto de Mukalla con aviso previo de evacuación. Su objetivo: destruir un cargamento de armas que Emiratos iba a desembarcar para, dicen, ayudar al CTS. La advertencia de Arabia Saudí fue muy clara: que el CTS detenga su avance y se repliegue de las gobernaciones de Hadhramout y Mahra.

Las fuerzas antihutíes de Yemen no alineadas con el CTS han puesto fin a su cooperación con Emiratos que -tras el bombardeo de Al Mukalla- se ha visto forzado a anunciar que abandona militarmente Yemen de una manera "total y voluntaria".

Y Yemenia Airways ha anunciado que volverá a operar en los aeropuertos de Adén y Seiyún a partir de mediados de enero 2026. Veremos...


3. CULTURA Y SOCIEDAD

Su cultura es una mezcla de tradiciones tribales, influencia islámica y antiguas civilizaciones que dejaron huellas imborrables. Pese a los retos del presente, Yemen sigue siendo “la Arabia auténtica”, un lugar donde el tiempo se mide en historias y donde la belleza sobrevive incluso entre las ruinas.

Ribad
La cultura de Yemen es una de las más antiguas y auténticas del mundo árabe. El país conserva costumbres y tradiciones que en otros lugares de la región han desaparecido o se han modernizado. En los pueblos y las ciudades, la vida cotidiana sigue muy marcada por el respeto a la religión, la familia y la comunidad.

Murah
La gente en general es muy amable. Como en cualquier otro lugar donde prácticamente no hay turistas, los lugareños estaban felices de ver extranjeros. 

Se te acercaban, te preguntaban de dónde eras y posaban para fotos. El pueblo yemení es profundamente hospitalario. Ofrecer té, café o dátiles a un visitante es una muestra de respeto y orgullo. En las aldeas más remotas, los viajeros siguen siendo recibidos con sonrisas y generosidad, incluso en estos tiempos difíciles. La sociedad yemení está agrupada en diferentes tribus que tienen códigos de conducta muy exigentes y que a veces prevalecen incluso sobre la Ley. Uno de ellos es que deben tratar a sus invitados como si fueran miembros de su familia.

Ribad
La sociedad yemení es muy tradicional y por tanto muy conservadora. La religión impregna todos los aspectos de la vida. Sin embargo, hay una notable diversidad interna y un respeto por las costumbres locales. En muchas zonas rurales, las tribus mantienen estructuras sociales muy arraigadas, con unos líderes que resuelven disputas y representan a sus comunidades.

La vestimenta tradicional sigue siendo lo habitual, especialmente fuera de las ciudades. Los hombres suelen vestir la futah (una especie de falda larga), la yambiyyah (daga curva que se lleva al cinturón como símbolo de honor) y, en las zonas montañosas, el turbante o la kufiyya. 

Fortaleza Al-Ghwayzi, Al Mukalla
Me dijeron que los extranjeros no debemos mostrar a la vista tatuajes. Hasta hace poco era importante mantener un perfil bajo en Yemen y, aún mejor, usar ropa local, aunque ya no es necesario. 

Pero para las mujeres, aún es importante seguir el código de vestimenta yemení: esto significa abaya negra (vestimenta negra suelta que cubre el cuerpo) y niqab (velo que cubre todo el rostro, con solo los ojos visibles). En Yemen, las turistas pueden prescindir del niqab y ponerse un hijab. Independientemente de nuestra opinión personal sobre estos asuntos, así es como visten las mujeres en  Yemen. Muchas mujeres turistas asumen que en un país debes amoldarte a sus normas aunque estés en desacuerdo, pero  luego se compensa la incomodidad...

Hay entre 10.000 y 30.000 turcos que todavía viven en Yemen tras la colonización otomana. También hay grandes grupos de indonesios, malasios y singapurenses de ascendencia árabe. Y Yemen además acoge a unos 160.000 refugiados y solicitantes de asilo, en su mayoría procedentes de Somalia, Eritrea, Sudán y Etiopía.

Aproximadamente el 98% de la población practica el islam: el 70% pertenece a la escuela de pensamiento sunita Shafi'i y el 30% restante sigue los principios chiítas zaydíes y se concentran en Yemen del Norte. 

Yemen depende extremadamente de los créditos y ayudas al desarrollo que llegan de los distintos organismos internacionales. Aunque sus reservas de petróleo son muy pequeñas en comparación con otros países de la zona, es una fuente importante de ingresos: históricamente, los ingresos provenientes de la producción de petróleo han constituido alrededor del 70-75% de los ingresos del gobierno y aproximadamente el 90% de sus exportaciones.

Es también uno de los productores de café más antiguos del mundo, muy apreciado por su sabor único. También explotan pequeñas minas de oro y de esmeraldas. Y la miel yemení, en su variedad procedente de la floración del cedro, es muy cara y considerada una de las mejores del mundo. Se exporta principalmente a Malasia, Estados Unidos y Canadá.

Ribad
Las escuelas públicas están segregadas por género en todo Yemen y los recursos para estudiantes y profesores son muy escasos. De hecho, en algunos pueblos ví niños y niñas jugando por la calle en horario escolar: y es que cuando los profesores llevan muchos meses sin cobrar, no hay colegio. 

Y esto sucede a menudo… La ONU estima que en 2025 hay aprox. 1,5 millones de niñas fuera del circuito escolar en Yemen y el problema es también la destrucción de escuelas, la inseguridad y la pobreza: el conflicto ha colapsado demasiados servicios públicos.

Y como en Etiopia (donde ya la probé), Djibuti, Kenia, Uganda y Somalia, en Yemen se consume Qat (o Chat o Khat), planta de hojas estimulantes que se mastican durante horas y se dejan a un lado del interior de la boca como una bola. Durante siglos ha ocupado un papel central en la vida social para estar más activo pero también para relajarse y “sentirse feliz”. 
No es nada barato y aunque su consumo es criticado por razones de salud, el qat sigue siendo un elemento esencial en la identidad cultural yemení.

Y es que el Qat contiene el alcaloide catinona, que se dice provoca mayor concentración, pérdida de apetito y euforia, en realidad efectos muy parecidos a los de una cafeína fuerte. De hecho, si es muy bueno (de calidad), te dará más insomnio...

Es de locos. Para hacerse solo una idea de su impacto, el Qat es tan popular entre los hombres yemeníes (su cultivo proporciona altos ingresos a sus agricultores) que ya en 2000, el Qat representaba el 30% de la economía de Yemen, según estimaba el Banco Mundial, pero también quita agua a otros cultivos y ha exacerbado una grave escasez de agua y también ha desempeñado un papel importante en la hambruna en el país. Se estima que el 40% del suministro de agua de Yemen se destina al riego. Muy desconcertante, por no hablar del consentido y elevado consumo infantil y de su adicción y hábito a futuro.

Mercado de Qat cerca de Sif

Mercado de Qat cerca de Sif
No es broma: en Yemen una persona gasta de media entre el 10 y el 20% de sus ingresos en comprar esta planta. Familias de todos los niveles de ingresos pasan de 3 a 4h al día masticando estas hojas amargas como parte de su rutina diaria. Algunos agricultores están arrancando árboles frutales y plantas de café para concentrarse en la producción de qat. Esto ha afectado a una economía ya frágil.
Al Mukalla

Tuve la ocasión de visitar un mercado de Qat, el vicio nacional, donde estábamos “lo mejor de cada casa” y yo. Toda una experiencia no planificada de antemano.

Socialmente, Yemen sufre una crisis humanitaria profunda: destrucción de infraestructuras, desplazamientos masivos, inseguridad alimentaria y colapso de servicios básicos. La capacidad del sistema sanitario y del Estado para atender a la población está muy limitada; la ayuda internacional existe pero su acceso se ve obstaculizado por la fragmentación territorial y, en el Norte, por los problemas de seguridad y de detenciones de personal humanitario.

Pero a pesar de los conflictos, la educación y la modernidad han ido penetrando poco a poco en la sociedad. Las nuevas generaciones, sobre todo en las ciudades, donde muchos tienen móviles… aunque sigue siendo uno de los países más pobres del mundo árabe, con grandes desafíos en materia de desarrollo, salud y educación.

Shibam

Yemen es uno de los países más vulnerables del mundo al cambio climático. La combinación de sequías prolongadas y lluvias torrenciales ha reducido drásticamente la productividad agrícola, en un país donde más de la mitad de la población dependía históricamente de la agricultura de subsistencia. 

La degradación de los suelos, la deforestación y la sobreexplotación de acuíferos han provocado una grave escasez de agua. 

Y el cambio climático se cruza además con los patrones de migración. Yemen es al mismo tiempo país emisor, receptor y de tránsito. La guerra y la crisis ambiental expulsan a comunidades rurales hacia ciudades desbordadas. Al mismo tiempo, Yemen sigue siendo ruta de paso de decenas de miles de migrantes procedentes del Cuerno de África, principalmente Etiopía y Somalia, que cruzan el golfo de Adén en condiciones precarias para intentar llegar a Arabia Saudí. Muchos quedan atrapados en redes de trata, campos de detención o en enfrentamientos armados.

Con plástico y basura por todas partes, la imagen a veces no era muy buena, lo que me recordó mucho a la isla de Socotra, con un grave problema en este sentido. Creo que a nadie allí le importaba, la verdad.


4. MI ITINERARIO POR HADHRAMOUT Y AL MAHRA

Kais en Al Mukalla
Un verdadero road-trip.
Y de nuevo con la agencia Against the Compass, liderada por Joan Torres, aunque por circunstancias sobrevenidas, no pudo venir nadie de esta agencia. 

Debido a la alta inestabilidad en el Yemen continental, es fundamental contactar con guías oficiales a través de canales verificados (agencias internacionales o recomendaciones directas de periodistas/viajeros recientes) para evitar tanto estafas o como posibles situaciones de riesgo. Recuerda que la asistencia consular en la zona es inexistente para la mayoría de las nacionalidades occidentales.

Socotra al margen, hay 3 o 4 "fixers” (operadores turísticos locales) en el Yemen continental. Pero hay dos que son más confiables. Tienes a Abdulwahed (o simplemente Wahed), sin página web, un reconocido guía y fixer local que opera principalmente en la región de Hadhramout en áreas circundantes como Seiyun, Shibam y el Wadi Do'an.

Pero el más conocido y más contrastado es hoy sin duda Skyscrapers Tours, dirigido por Kais Ahmed Alkalisi (que vino personalmente a esta expedición), documentalista y muy reputado guía yemení. Un tipo encantador, generoso, volcado y muy fiable. Justo lo que se necesita en un país con tantas restrcciones para moverse, lleno de puestos de control en los que debes confirmar que tu itinerario previsto (autorizado) es el que estás haciendo y quienes lo están haciendo. Pocas bromas.

Natural de Saná, Kais ha trabajado en varias películas que analizan el interior de Yemen durante y después de la Primavera Árabe (2011) y fue el protagonista de “The Reluctant Revolutionary" (2012), de 70 min. y disponible en plataformas como Amazon Prime Video o Mubi. Como DVD-R se vende aquí por 12 usd.

Filmado a lo largo de un año, este documental revela la tensión que ya existía en Yemen tres meses antes de las primeras protestas, resultado de 33 años de dictadura de Ali Abdullah Saleh. El director Sean McAllister toma a un protagonista aparentemente discreto y lo convierte en un auténtico héroe que experimenta la revolución de su país de primera mano y, al hacerlo, hace que los acontecimientos sean tangibles para el espectador.

Kais ha estado coordinando viajes por Yemen para agencias europeas durante los últimos 25 años, y también proyectos periodísticos por todas las regiones del país, lo que le ha dado un gran conocimiento sobre su país e innumerables contactos, facilitador y muy bien relacionado con todas las partes tensionadas. En Yemen yo no bajaría el listón. A diario, comunicaba varias veces a las autoridades regionales nuestra situación y plan de viaje… y recibía feed-back para poder anticiparse a eventuales problemas con sus expediciones de extranjeros.

Muy profesionales, él y todo su amistoso equipo. Y también con un espíritu muy solidario, dirige proyectos benéficos en todo Yemen, especialmente orientados a apoyar a las mujeres y las familias que malviven en Saná. Durante todo el viaje, el conductor de mi coche (un Toyota pick-up 4WD) no paró de entregar pequeños billetes por la carretera a toda la gente necesitada que nos pedía ayuda en los arcenes. Impactante en muchos casos, a veces no daban ni las gracias. He visto mucha pobreza, muchos niños descalzos y malnutridos, aunque me imaginaba aún más. Yo aprovechaba parte de estos momentos para ir entregando también todo lo que había llevado.

Ribad

Y es que en el Yemen continetal debes contar con el mejor equipo de guías locales: experimentado, riguroso, confiable y bien conectado. Es algo esencial actualmente: son responsables de tu seguridad, alojamiento, transporte, permisos, trámites y visa y son tu primera “línea de defensa”… porque si algo se tuerce, estos son los tipos en los que deberás confiar para ayudarte y protegerte. 

Seiyun
Nunca debes esperar que tu gobierno extranjero envíe un escuadrón de rescate. Llevar el mejor seguro de asistencia en viaje es fundamental: estás en un país al que oficialmente todos los ministerios de Asuntos Exteriores del mundo desaconsejan fuertemente viajar.

Viajé muy cómodo, de copiloto, con un receptor satelital de Starlink apoyado en el salpicadero me daba una excelente cobertura permanente de datos móviles. Las carreteras eran razonables, salvo por los habituales badenes.

Olvídate de comprar alcohol, simplemente no se vende, aunque hay contrabando como en todos los sitios.

Tampoco aceptarán tu tarjeta de crédito no yemení en ningún sitio ni por ello podrás usar cajeros automáticos.

Durante mi viaje, la comida en Yemen me resultó algo monótona, pero de calidad. Era principalmente arroz con pollo, carne de vaca o de oveja, lo que se volvió aburrido después de un tiempo. Mucha fruta (platanos, mangos, manzanas, naranjas,…) y verdura. 

En la costera Al Mukalla probé unos langostinos rebozados y algo picantes y unas langostas pequeñas e insípidas, junto a un pescado muy grande, fresco pero pasado de brasa como siempre en estos países. En fin, uno tampoco viene a Yemen a eso...

La idea de esta nueva aventura era entrar a Yemen volando a Seiyun desde El Cairo, y luego salir por carretera hasta Salalah (Oman) desde cuyo aeropuerto regresaría a España vía Doha (Qatar). Fue una pena que ya hubiese visitado en febrero 2022 Omán, con Salalah y alrededores incluidos, porque el país es espectacular y merece la pena. Por ello añadí antes Egipto y así visitar dos países viajeros de un mismo tiro.

Tarim

Durante mi itinerario por Yemen, al viajar entre ciudades y pueblos me encontré con muchos puestos de control militar o policial en las carreteras. Algunos eran del ejército local (más humildes y con 6 meses de sueldo sin cobrar) y otros apoyados por Emiratos (mejores uniformes y equipamiento). Normalmente, el proceso era rápido y sin complicaciones, a veces algo surrealista, recordándome a otros viajes como Siria, Irak o Eritrea. Nada nuevo en la oficina.

En casi todos los pueblos, e incluso en las carreteras, podías observar estas genuinas fuentes públicas de agua potable.

 

Y, como también en Socotra, tienen un enorme problema con la basura en sus calles y carreteras, sobre todo con el plástico. La pobreza desequilibra todo y no hay inversión ni en recogida ni mucho menos en reciclaje. Una pena.

Mirador a Katbah, cerca de Seiyun

Todos los días desayunaba a las 7am y a las 8am ya estábamos en ruta. Por las noches, se cenaba a las 19 o 20h. Te acostumbras.


(Día 1) – Llegada a Seiyun (noche)

Vuelo de 3,5h desde El Cairo a las 9,30h hacia Seiyun, donde había 1h más de diferencia.

Aeropuerto El Cairo
Cuando sobrevuelas la región de Hadhramout por el centro de Yemen, ves una enorme y árida meseta de arenisca. Pero si miras más de cerca, encuentras profundos cañones atravesados por la roca

Días después, pude descubrir oasis verdes bordeados de palmeras y pueblos construidos con los mismos adobes utilizados durante siglos bordeando los lados de estos wadis.
 
También mujeres vestidas con abayas y con sombreros de paja puntiagudos con sus cabras  pastando a lo largo de los antiguos lechos de los ríos. Impactante. Pero al final concluí sospechando que la vida bucólica en estos valles no era tan simple como parecía: Al Qaeda, o su  radical ideología, sigue teniendo cierta influencia sobre unos valles que -y esto quizás no sea tan anecdótico-  también son el hogar ancestral de la familia de Osama Bin Laden. Hay caldo de cultivo.

Desde marzo de 2024, el gobierno yemení no permite que viajeros extranjeros entren a Yemen a través de la frontera con Omán. Puedes salir de Yemen hacia Omán, pero no al revés. 

Actualmente, la mejor forma de entrar al Yemen “visitable”es en vuelo directo desde El Cairo a Seiyun.  Hay vuelos de Yemenia Airways a/desde El Cairo desde 2018, Aman (Jordania) y Jeddah (Arabia Saudí) en los aeropuertos de Adén, Seiyun y Al Mukalla. Pero están sujetos a cancelaciones y cambios constantes debido a la volátil situación de seguridad en Yemen. Y es que de hecho prácticamente ninguna aerolínea comercial occidental sobrevuela hoy Yemen debido al conflicto latente.

La mejor forma de entrar hoy a Yemen, con seguridad, es volando con Yemenia a Seiyun desde El Cairo (tres veces por semana). Pero todo es muy cambiante...

Curiosamente, la aerolínea Yemenia Airways (51% gobierno yemení reconocido, 49% Arabia Saudíno está en la “lista negra” europea, lo que significa que a priori tendría permiso para volar a/en Europa. Sin embargo, sus rutas se limitan a conexiones regionales con Oriente Medio y África. Aún así, me pareció algo llamativo, y también tranquilizador, que en teoría Yemenia podría ofrecer vuelos a Europa. Pero no tanto el que en mi vuelo la puerta de la cabina de pilotos estuviese casi todo el tiempo abierta… en fin.

Murah
El billete solo puede reservarse a través de una agencia turística con base en El Cairo, no por internet. En la Terminal 1 del viejo aeropuerto de El Cairo, tres controles de seguridad y Rayos X … y las mujeres obligadas al final de la cola (las últimas en embarcar). Dentro del avión, algunas familias numerosas yemeníes ponían a prueba la paciencia del personal de vuelo por querer sentarse todos juntos sin correspondencia con sus asientos asignados… todo un poema.

Antes de aterrizar a Yemen todas las mujeres turistas se pusieron ya a bordo la abaya y el consiguiente pañuelo en la cabeza, mientras que las yemeníes iban ya solamente con los ojos a la vista desde El Cairo. Se intuían madres muy jóvenes y con hijos inquietos y gritones a su alrededor. Un clásico ante la inoperancia, también clásica, de sus maridos musulmanes. Es cultural y choca.

El operador turístico local se encarga de solicitar y conseguir tu visa. Y desde 2024, además de los documentos habituales, se requiere también un certificado médico en inglés con una prueba negativa de VIH y Hepatitis (sin especificar A, B o C): un requisito raro y único para una visa de turista en todo el mundo. Falsificarlo es una opción.

Tras aterrizar en Seiyún, fui hasta el famoso mirador para ver la ciudad de Shibam al atardecer. Tuve que esperar dos días para poder callejear por ese asombroso e icónico lugar, Patrimonio de la Humanidad. Ver sus edificios brillar mientras el sol se ponía detrás de las montañas es una experiencia mágica que permite la reflexión y el asombro. 

Esta impresionante vista es la introducción perfecta a la belleza y el esplendor arquitectónico de una ciudad increíble, testimonio de un arte arquitectónico único que desafía al tiempo mientras en los wadis cercanos la vida campesina lucha contra la sequía y el abandono.

A medida que el sol se ponía, el cielo y los edificios cambiaban de color, los muecín llamaban a la oración (“Allah es el más grande”) desde los minaretes de las mezquitas de Shibam, y alrededor de la ciudad el ambiente se torna estremecedor para los forasteros: los niños dejaban sus balones de fútbol e iban a la mezquita antes de regresar a casa para cenar.  




 




Después fui a Hawta Town, en las afueras de Seiyun, al precioso Hawta Palace, un bonito hotel que anteriormente fue un antiguo palacio de 150 años de antigüedad, reconstruído en 1.997 utilizando métodos y materiales de construcción tradicionales: arcilla y barro. Una joya, con jardines y piscina. Estuve 2 noches.




(Día 2) – Seiyun, Tarim, Seiyun (2ª noche)

Coincidió que era viernes, así que todo estaba muy tranquilo; es "el domingo del mundo musulmán". Muchos lugares no estaban abiertos. Este aspecto marcó las visitas de ese día. Una pena.



Comencé entregando material sanitario en un pequeño Centro de Salud en las afueras de Seiyun. Muy agradecidos, no les constaba que algún extranjero hubiese hecho eso antes. Muy feliz.

 




Después visité un pequeño y curioso museo: Alnakhil Museum

 

Y comencé ya a callejear por el casco antiguo de Seiyun, que estaba desierto por ser festivo… y parecía un pueblo fantasma. Algunos niños salían soñolientos a la calle, aún en pijama, y aceptaban extrañados mis caramelos esbozando tímidas sonrisas de sorpresa.


 

 


 





La Daga que compré

Compré (30 usd) ropa tradicional yemení que usé durante gran parte del viaje: una camisa de manga larga, un turbante o “kufiyya” y una falda de tela o “futah”. Aunque hoy es ya perfectamente aceptable para un hombre recorrer Yemen con ropa occidental, para mí fue un gesto de respeto hacia la cultura local, ayudando a integrarme mejor a lo largo del viaje. Todo cuenta. Más tarde compré una espectacular “yambiyyah” (daga tradicional curva que se lleva en la cintura). 150 usd, original traída de Saná.

El sistema financiero está fragmentado, con dos bancos centrales rivales (Adén, controlado por el gobierno; y Saná, controlado por los hutíes) emitiendo diferentes versiones de la moneda.

Mientras que el tipo oficial de referencia del Banco Central Yemení ronda los 238 reales por dólar, en las oficinas de cambio de Seiyún, ofrecían 1.615 reales yemeníes por dólar (mejor llevar usd que eur, y que sean billetes en muy buen estado). 

En países con crisis, sanciones o guerra aparece siempre un “mercado paralelo” donde la gente cambia billetes físicos a un precio mucho más alto porque hay mucha demanda de dólares y poca oferta.​ Las casas de cambio locales usan ese tipo paralelo porque es el que equilibra oferta y demanda reales; si usaran el oficial se quedarían sin dólares enseguida.

No cambié nada porque llevé muchos billetes de 1 y 5 usd, para pequeños gastos… y los grandes los pensaba pagar directamente en usd, como una daga, 4 botes de miel de cedro en Al Mukalla, 7 paquetes de café yemení en Al-Ghaydah y algo de artesanía. Poco más para comprar. En Socotra ya me sucedió parecido en 2021.

Seiyun es la ciudad más grande y capital de la región de Hadhramout desde el siglo XV y alberga a casi 1 millón de habitantes, lo que la convierte en un centro económico. Cuenta la leyenda que comenzó como un punto de descanso para comerciantes y lleva el nombre de una mujer llamada Seiyun que trabajaba en un café.

El Palacio de Seiyun o del Sultán Al Kathiri es hoy un museo pero sigue siendo una de las estructuras de adobe más altas del mundo. Construido en la década de 1920, es testimonio de la grandeza de la dinastía Kathirini, que gobernó la región hasta 1.967. 

Este edificio aparece en los billetes de 1.000 reales. Su diseño mezcla de elementos arquitectónicos tradicionales yemeníes y arte islámico, con influencias de estilo indio y del sudeste asiático, debido a las históricas conexiones comerciales.



Fui al Zoco de Al-Handal. Los mercados de Seiyun serían la clásica sobrecarga sensorial en este tipo de países, con especias amontonadas en enormes sacos y vendedores ambulantes ofreciendo comidas deliciosas como pasteles bañados en miel o pasteles aromáticos con especias de cardamomo. Pero estaba casi todo cerrado… La miel yemení es considerada una de las mejores del mundo. Había un mercado de frutas y verduras, un lugar lleno de lugareños amigables y donde comprar anacardos, dátiles o café cultivados localmente: Yemen es famoso por sus granos de café moca, que es el nombre de la ciudad yemení de Mocha, desde donde ya se exportaba café en el siglo XV.



Visté la Fortaleza de Fils (o Hisn Al-Fals), antigua fortaleza militar ubicada en una colina rocosa en Seiyun, construida hace más de 400 años para defender la ciudad de ataques. Se encontraba estratégicamente ubicada… y con unas vistas privilegiadas de Seiyun.






Comí por el camino en el restaurante Najd…


Paré en Aynat, pueblo conocido por sus santuarios y tumbas históricas, especialmente las de sabios sufíes. Visité el santuario más importante, el del imán sufí Sheikh Abu Bakr bin Salem, fundador de la primera mezquita de la ciudad.

Allí, siete mausoleos para sufíes famosos salpicaban el cementerio, todos con cúpulas puntiagudas que descansan sobre una base rectangular. Entre ellos se han erigido muchas lápidas para otros. Algunos habían sido destruidos hacía 5 años por Al Qaeda, que estaba en contra... 
Contemplar tumbas demolidas siempre es una visión lamentable.







Llegué así a la ciudad de Tarim, centro del sufismo islámico en Yemen, famosa por sus 500 mezquitas, y hogar de preciosos edificios y santuarios. 

A 40 km de Seiyun, ha sido durante mucho tiempo un centro de erudición religiosa y sufismo, extendiendo su influencia más allá de sus fronteras geográficas. Muchos estudiantes indonesios y malayos cursan aquí sus estudios. 

Es curioso: se estima que tiene la mayor concentración de descendientes del profeta Mahoma de todo el mundo.

El sufismo es una corriente espititual del Islam con otra dimensión... mística, que busca la experiencia directa de la verdad divina a través del amor y la purificación del corazón. Los sufíes se dedican a la búsqueda del conocimiento, la sabiduría y la unión con lo divino, y su camino puede considerarse una vía de desarrollo espiritual interior. 

Tarim es especialmente conocida por sus palacios adornados con intrincados patrones geométricos y delicados celosías de madera conocidos como "mashrabiya." La mayoría de estas casas pertenecían a ricas familias de comerciantes que hicieron fortuna en el comercio. 

En 2010, el exterior de veinte mansiones en Tarim fue restaurado con motivo de que iba a ser la Capital Cultural Islámica. Visité una que me impresionó: el Palacio Al-Ishshah es la más importante de las mansiones abandonadas: un complejo palaciego que Shaikh al-Kaff construyó en los años 30 con las ganancias obtenidas del comercio e inversiones hoteleras en Singapur.

La decoración de la fachada exterior recordaba influencias asiáticas y, por dentro, tenía muchas habitaciones con rastros de art nouveau, rococó o arte neoclásico. Me pareció una pasada, con preciosos capiteles de columnas, techos decorados y lámparas de queroseno, así como unas preciosas vidrieras de colores en las ventanas que irremediablemente me recordaron a las de la Mezquita de Nasir-ol-Molk en Shiraz (Irán).




 

Tarim también es famosa por sus numerosas mezquitas, madrasas y bibliotecas, muchas de las cuales han estado activas durante siglos. Entre ellas, la Mezquita Al-Muhdar con el minarete de barro más alto de Yemen, con casi 50m. El yeso de cal cubre el exterior del minarete y le da el color blanco brillante que se destaca contra la montaña rocosa en el fondo. Fue diseñado por dos escritores locales y su construcción se completó en 1914. La mezquita lleva el nombre de Omar Al'Muhdar, un destacado líder Tarimi del siglo XV.

 



Fui a un mirador espectacular en Katbah…


 


… y antes de volver el Hotel paré a tomar un té en Abú Naif, una concurrida y popular esquina de Seiyun, donde estuve hablando inglés con una sorprendida gente local…

En el hotel, durante la cena, hubo un espectáculo de bailes locales…

 




(Día 3) – Wadi Do’an: Shibam, Al-Hajhrain, Sif, y Haid Al-Jazil (noche)

Me iba a adentrar ya en el epicentro cultural del pueblo hadhrami. Las empinadas paredes del cañón dan paso a un valle semifértil estrecho y ramificado llamado Wadi Do’an (o Dowan). Dentro de este valle se formó una civilización profundamente conservadora y culturalmente distinta a otras, continuando con sus tradiciones en la actualidad. 

Visitar estos pueblos me dió una visión del patrimonio arquitectónico de la región, las prácticas agrícolas y la vida comunitaria. Los pueblos suelen ser comunidades muy unidas, donde los residentes mantienen un estilo de vida que no ha cambiado durante siglos. La agricultura juega un papel central en la vida diaria, y las familias cultivan palmeras datileras, cereales y verduras.

El uso del barro como material de construcción revela no sólo el ingenio de los arquitectos antiguos, sino también una inteligente adaptación al entorno local. La técnica de construcción de barro se utiliza tradicionalmente en regiones áridas, ya que es un aislante natural contra el intenso calor del desierto, manteniendo fresco el interior de las casas y palacios incluso en condiciones climáticas adversas.

Y es que muchos de los pueblos que visité también tenían palacios, construidos siempre en los puntos más altos de la zona, para los sultanes locales. Sus casas de adobe se aferran al lugar donde las paredes del cañón se unen al suelo, mientras que el centro está reservado para tierras de cultivo y pastoreo. Apenas no existen estructuras en las partes altas del cañón: allí la vida se hace (salvo por algunos beduinos) en su fondo, a unos 300m por debajo de las paredes naturales del cañón.

En ruta a Shibam, pude fotografiar desde la distancia a varias mujeres “madhalla”. Tan enigmáticas y misteriosas como huidizas y reservadas. Me parece perfecto y razonable respetarlas y no molestarlas lo más mínimo… las ví en varias ocasiones cerca de las carreteras. Rechazan ser fotografiadas.

Las mujeres en Yemen son las encargadas de cuidar a las cabras, por lo que se las puede ver por las mañanas, sacándolas a alimentarse y, por la tarde, cuando las cabras regresan a sus establos. 

Las mujeres pastoras y agricultoras de los valles de Hadhramout y Wadi Do'an siguen la vestimenta islámica más conservadora (abaya negra, niqab negro y guantes negros). Me dijeron que es gente muy pobre.

Sin embargo, solo en esta región de Hadhramout, son conocidas por usar unos sombreros de paja tradicionales llamados “madhalla”, altos y puntiagudos para protegerse del calor extremo. Los sombreros tienen diferentes formas y estilos, dependiendo de la ubicación exacta en el valle. 

Y así llegué por fin a Shibam, cuya historia está marcada por la transformación. Después de la destrucción de Shabwa, a finales del siglo III d.C., Shibam fue capital de la región de Hadhramout. A lo largo de su historia, la ciudad ha sufrido varias inundaciones devastadoras, incluido un tremendo diluvio en 1.298. El cambio más significativo se produjo después de una inundación en 1532, cuando se construyó una red de presas y canales para proteger la ciudad. Estas estructuras ayudaron a controlar el flujo de agua y a proteger los frágiles edificios de adobe de Shibam de las duras tormentas del desierto.

La ciudad tiene algunos de los edificios de barro más altos del mundo, algunos de ellos de casi 40m., separados por un laberinto de callejones estrechos. Shibam no es sólo una maravilla arquitectónica de una época olvidada sino una pieza viva de la Historia. 

Existen datos de su existencia desde el siglo II aC. y se suele decir que este icónico lugar es tan legendario como, por otras razones, Samarcanda (Uzbequistán), Tombuctú (Mali),  Karakorum (Mongolia) o Sangri-La (Tibet). Hasta el siglo XVI Shibam fue un importante centro comercial de la región, lugar de transporte e intercambio de las mercancías que provenían de la Ruta del Incienso.

A pesar del paso de los siglos, Shibam sigue siendo una comunidad que conserva muchas de sus antiguas tradiciones. Yo la ví casi vacía. 

Es una de las atracciones más famosas de Yemen y fue allí donde Pier Paolo Pasolini rodó en 1.974 parte de su película Las Mil y Una Noches.

Esta ciudad amurallada solo tiene una entrada (la misma que de salida). Caminé por estrechos callejones y rincones escondidos. Es un lugar inolvidable... para viajeros intrépidos.

Uno de los aspectos más fascinantes eran sus intrincadas puertas de madera, muchas de las cuales están talladas con elaborados diseños y dan información sobre su autor y fecha. 

También pude ver los ingeniosos métodos utilizados por los residentes para transportar mercancías entre edificios. A menudo se utilizan cuerdas largas para elevar objetos a pisos superiores, una práctica que se remonta a siglos atrás. Otro detalle increíble es el sistema de timbres en las puertas: cada sonido es único, por lo que saben diferenciar si es o no el de ellos.

Sus casi 7.000 habitantes viven hoy en unos 500 rascacielos construidos con ladrillos de barro de hasta 8 pisos y casi 40m. Los niveles inferiores albergan cabras, mientras que las familias ocupan los pisos superiores. El piso más alto es para los últimos recién casados (hasta que se casan otros y ocupan su lugar). 

Shibam ofrece una oportunidad única de retroceder en el tiempo y conocer una ciudad que ha permanecido casi inalterada durante siglos. A pesar de su importancia, leí que en 2023 tan solo la visitaron unos 600 turistas. 

Sorprendentemente, Shibam ha cambiado muy poco en el último medio milenio y ha conservado gran parte de un encanto… medieval, con muchas de sus calles sin asfaltar. Lo paradójico es que se necesitan unos 2 años para restaurar un edificio pero se podría levantar uno nuevo en el mismo tiempo.

Para proteger los edificios de la lluvia y la erosión, las paredes deben mantenerse de forma rutinaria aplicando nuevas capas de barro. 

Rodeada por una muralla fortificada, todas sus casas están hechas de adobe crudo, con vigas de soporte de madera. Los bloques de "rascacielos" se elevan hasta 8 pisos de altura, y cada piso tiene varias habitaciones. 

El apodo “Manhattan del desierto” fue acuñado por la exploradora británica Freya Stark a principios de la década de 1930: sus edificios no se parecían a nada visto en el desierto circundante. Las estructuras compactas de la ciudad fueron diseñadas para aprovechar al máximo el espacio y los recursos limitados. Estos edificios sirvieron no sólo como viviendas sino también como símbolos de riqueza y estatus, aunque este estilo arquitectónico se utilizó realmente para proteger a sus residentes de los ataques beduinos.

Es un tesoro arquitectónico y cultural que cautiva a todos los que tenemos el privilegio de visitarla.  Y lo que hace que Shibam sea tan especial no es sólo la altura de los edificios sino la forma en que están construidos, con ladrillos de adobe, una respuesta práctica al clima árido y un testimonio del conocimiento de la comunidad sobre técnicas de construcción sostenible. 

La sensación “compacta” de los edificios y su crecimiento ascendente maximizaron el uso del espacio limitado, creando una ciudad densa que hoy sigue siendo una maravilla y ejemplo de la planificación urbana vertical más antigua del mundo. Y duradera.

La UNESCO reconoció este patrimonio y designó a Shibam como Patrimonio de la Humanidad en 1982, consolidando su reputación como ciudad de importancia histórica y arquitectónica. Es posible ver a algunos equipos de restauración de la UNESCO trabajando. 

Pero Shibam está -junto a la ciudad vieja de Saná- desde 2015 incluída en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO debido a los riesgos que enfrenta en Yemen, como amenazas naturales y acciones humanas causadas por el conflicto. Esta peculiar lista tiene como objetivo alertar a la comunidad internacional sobre las condiciones que amenazan los sitios inscritos y fomentar la adopción de medidas correctivas.


 



 



 





 

 



 

Entré a un edificio de 6 pisos para explorarlo y subir a su azotea.








Y comencé el recorrido por el espectacular valle del Wadi Do’an (o Dawan), parando en algunos lugares interesantes. 

Me detuve frente al pueblo de Al-Hajhrain, casi en su totalidad también con edificios hechos de barro, y famoso por su producción de miel “de cedro”, muy rara, escasa y cara

Por esta zona crecen los árboles Sidr (cedros), cuyas ramas plagadas de espinas están rodeadas por un ramo de flores amarillas en las que las abejas recolectan el néctar y producen una de las mieles de mayor calidad del mundo. Realmente tiene un sabor fantástico. También se la conoce allí como “miel de los novios’”, ya que se considera afrodisíaca. La compré cuando estuve en Al Mukalla, desde luego nada que ver con la que había probado en otros lugares del mundo. Más de 1000.000 hogares en Yemen dependen de la recolección de esta miel para subsistir.



 



Visité Sif (o Seif), donde ví el "palacio blanco" sobre otro pueblo tradicional con arquitectura de adobe y grandes detalles de adornos exteriores. 

Encaramada sobre el pueblo había una gigantesca casa blanca construida alrededor de la roca natural del wadi, lo que la hace arquitectónicamente espectacular. 

Estas enormes mansiones generalmente albergaban a una familia numerosa y extensa, ya que los hermanos tendían a vivir todos juntos bajo un patriarca con sus esposas e hijos.

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Me desvié a un aislado mercado de Qat. Toda una experiencia. Un puntazo.


Y así llegué por fin a uno de los lugares más extraordinarios del viaje. Fui al hotel Haid Al-Jazil (Hayd Al-Jazeel) donde iba a estar 2 noches y que pertenece a la adinerada familia Al Amoudi, encabezada por un etíope de padre yemení, hoy con grandes inversiones en Arabia Saudí. 

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Este hotel tiene una sorprendente (y anecdótica) “piscina infinita” y se situa en una ubicación dramática: se dice sin reparos que desde aquí se tiene el panorama más bonito de Yemen y quizás de todo Oriente Medio. Doy fe, es algo impresionante. Está a 1.250m y por la noche la temperatura bajaba a unos 15 grados.

Las vistas te dejan sin palabras, divisando quizás uno de los lugares más singulares del mundo: un  pueblo casi abandonado del siglo XVI llamado también Haid Al-Jazil se mezcla en una foto casi irreal: casas de adobe construidas sobre una imponente roca aislada. Una joya escondida, un lugar surrealista

El pueblo parece trucado, como sacado de una película. Encaramado sobre una roca gigantesca que domina un precioso valle atravesado por un río estacional del que sus habitantes recogen agua para todo el año. De hecho, algunos aventuran que podría haber inspirado a J.R.R Tolkien para crear Minas Tirith, la capital de Gondor en “El Señor de los Anillos”. 

Haid Al-Jazil sorprende por sus casas construidas hace más de 500 años a partir de ladrillos de barro y suelos de madera, muchas de ellas al borde de un precipicio de casi 150m

El paisaje alrededor está completamente desierto y las oportunidades de vida son limitadas. Allí la vida no es fácil: hay agua y electricidad limitada y la carretera no está asfaltada. Solo vehículos todoterreno pueden transitar por el camino. 


Años de intensas lluvias, erosión y falta de mantenimiento regular han dejado la mayoría de las casas en ruinas. Cuando llueve, por ejemplo los pastores y sus rebaños de cabras se adentran al fondo del valle para aprovechar la tan ansiada y escasa lluvia. 

De los cientos de personas que alguna vez habitaron este lugar hace décadas, a día de hoy tan solo una familia de 6 miembros desafía el aislamiento, la soledad y la difícil topografía de la zona. Dudo de que reciban algo de los ingresos del complejo hotelero desde cuya ubicación única todos sacamos decenas de fotos de las privilegiadas vistas.

El amanecer más mágico en toda la región de Hadhramout fue sin duda ver los rayos de luz caer sobre las paredes del cañón en Haid Al-Jazil para iluminar el pueblo más impresionante del Wadi Do'an.

Aunque el pueblo es accesible, no tuve la oportunidad de subir, una pena, aunque el 2º día sí pude pasar junto a él, justo debajo de la gigantesca roca y observando el muro del hotel en lo alto de la montaña. 

Espectacular.

 




Visité el pueblo de Buqshan, hogar de impresionantes palacios multicolores de barro de finales del siglo XIX. En Buqshan, toda la zona está bajo el patrocinio del jeque Abdullah Ahmed Bugshan, quien abrió escuelas, construyó carreteras, proporcionó electricidad a la región, etc...

Aunque el pueblo se llama oficialmente Khaylla, todos lo llaman Bugshan en honor al benefactor de la region y cuya poderosa familia vive hoy en Arabia Saudí. 

Me sorprendió que el Palacio Bugshan (o Buqshan), con ocho plantas repartidas en unos 800 m2, estuviese hecho de adobe en 1798. Para disfrutar de una mejor vista de este palacio, subí al 8º piso de un antiguo y cercano hotel construido en 1955 y que es la construcción de barro más alta del mundo. Increible.

 







 

Había llevado 3 balones de futbol...


 

De vuelta al Hotel Haid Al-Jazil, seguía capturando embobado fotos y videos.





(Día 4) – Wadi Do’an: Ribad, Hawfah, Murah, Haid Al-Jazil (2ª noche)

Nada más amanecer, todo era insistentemente fotografiable desde el hotel




Fui a Al Rubat (o Ribad), donde había mercado dominical. Disfruté como siempre lo hago en este tipo de lugares donde se masca la vida local. Mucha gente y, aunque todos muy pendientes de la novedad, se dejaban fotografiar y grabar sin problema. Frutas, verduras, cabras y partidas de dominó...


















 

El asfalto desaparece antes de entrar en esta aislada aldea. A la derecha, por un camino de piedras y arena, se llega a la antigua casa de la familia de Osama Bin Laden. El edificio abandonado tiene tres plantas y casi no se distingue del resto. Construido según la arquitectura tradicional de la zona, sirvió de escuela durante algunos años. Ahora, los desconchones del revoco de yeso y los cristales rotos revelan su grave deterioro.

Osama nació en Riad (Arabia Saudí) en 1.957. Pero el "imperio Bin Laden", uno de los mayores grupos de construcción e inmobiliario-hotelero de Arabia Saudí y de Oriente Medio, tiene sus orígenes en el jeque Mohammed Bin Laden, sunita y padre de Bin Laden, nacido en este pueblo en 1.908, y que en los años 40 emigró a Arabia Saudi. La fortuna que la familia amasó en la vecina Arabia Saudí, hizo que su tío Abdalá trajese algunos beneficios a Al Rubat como la escuela y la conducción de agua. 

Leí que los habitantes se muestran renuentes a admitir alguna conexión con esta familia.

El guardián de la casa medio derruida permitió entrar por una pequeña puerta azul metálica y echar un vistazo al interior del jardín. Anecdótico, poca cosa más allá del morbo.



 


Caminé hasta Qarht Bahumaish, otro pintoresco pueblo de adobe. La mayoría de los pueblos que iba viendo eran tan pequeños que no aparecían en los mapas o estaban abandonados. Aproveché para repartir allí un montón de pastillas de jabón a un grupo de mujeres, y caramelos a sus hijos.

Había una especie de fábrica de ladrillos de adobe al aire libre...







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Seguimos conduciendo y viendo otros pueblos fotogénicos, como Musainah, Rehab, Budha  o  Qarn Majed, donde estaba el Fuerte Husn, de 1812. Aldeas que no aparecen ni en google maps.

Vimos algunos recolectores de miel.










Paré en el Hospital de Al-Jahi para hacer una segunda entrega de material sanitario. Sin avisar previamente, desconcierto total indisimulado. Pero muy agradecidos. Feliz.


 

Por la tarde me esperaba una caminata preciosa por un desfiladero cerca del Hotel. Tardé unos 80 min. en completar el fuerte descenso desde donde me dejó el coche hasta el pueblo Hawfah. Vistas increíbles y numerosas paradas para tomar buenas fotografías.








Mi coche me esperaba para ir rumbo a la enorme roca donde se encuentran las ruinas del pueblo abandonado de Haid Al-Jazil. Hubo que cambiar de vehículo pues la carretera del fondo del valle era muy pedregosa. Me subí a la parte trasera de otra pick up y fui de pie tratando de mantener el equilibrio agarrándome con fuerza a unas barras.

Pasé muy cerca bordeando la gran roca, divisando en su cima el pueblo abandonado y también el corte de la montaña de enfrente donde estaba mi hotel. Espectacular.





Y así llegué a Murah, un pintoresco pueblo perdido al final del valle, buena oportunidad de relacionarme con la gente local, especialmente con los niños (muchos somalíes) que se sorprendían mucho al verte. 

El equipo de guías llevó también chuches para repartir. Y yo hice lo mismo con muchos regalitos para los niños y niñas y sus madres. Fue un lugar extraordinario bajo otra enorme roca presidiendo el pueblo. Este lugar me encantó.



 





(Día 5) – Al Mukalla (noche)

Y desde lo alto del acantilado en mi hotel, tiré mis últimas fotos de este lugar mágico e icónico…



En dirección a la costa sur, ya de camino a Al Mukalla, paramos en un espectacular mirador…




Y paré a comer unos cocos deliciosos junto a la carretera…



Cerca, ví un camello trabajando duro en un sistema circular de trituración de semillas para producir  aceite de sésamo. 




Conduciendo unos 220 km (casi 5h incluidos puntos de control) llegué por fin a la ciudad costera de Al Mukalla, de 1,5 millones de habitantes y donde fui directamente al hotel Ramada Mukalla, renovado en 2013 y propiedad de la adinerada familia de Osama Bin Laden, actualmente en Arabia Saudí. En la misma puerta del hotel había un puesto policial. 

Tras el check-in, fui a recorrer la ciudad antes de ir a comer.

 




Comí pescado y marisco en el restaurante Al-Kurnish. Muy buena calidad pero mal cocinado: como en todo Oriente Medio no saben tratar productos frescos como el langostino o la langosta.

Fundada en el 1035 d.C. como un pequeño pueblo de pescadores, con el paso de los siglos se convirtió en un importante puerto comercial debido a su ubicación estratégica a lo largo del Mar Arábigo. Su rica historia está marcada por su papel en el comercio marítimo con África Oriental, India y la Península Arábiga en general. Esto se refleja en su arquitectura, cultura y actividades económicas. Aquí ya no ves edificios de adobe…

“La perla del Golfo de Adén” fue la capital de Hadhramout y parte del territorio de AQAP (Al Qaeda de la Península Arábiga) durante 9 meses entre 2015 y 2016. Aquello explica la presencia aún de algunos edificios bombardeados y abandonados. 

AQAP echó raíces: cobró tasas aduaneras, instaló tribunales islámicos, llevó a cabo ejecuciones públicas y realizaba proyecciones de películas con temática yihadista en el centro de la ciudad.

Ribad

Al-Qaeda repite patrones en los lugares en los que ha tenido presencia más allá de motivaciones religiosas y políticas: aprovechando el caos de guerras, siempre trata de dominar lugares con recursos económicos: territorios, armas y dinero. Pero la de AQAP se trata más de una ideología fundamentalista, no tanto de militantes terroristas, que también.

En Yemen, minas de oro, esmeraldas, pozos petrolíferos y puertos. AQAP aprovechó la guerra civil de Yemen para confiscar en Al Mukalla 100 mill. usd de la sucursal local del banco central, extorsionar 1,4 mill. usd a la compañía petrolera nacional y ganar hasta 2 mill. usd por día imponiendo derechos de aduana a las mercancías que llegaban al puerto de Al Mukalla y haciendo contrabando de combustible.

En abril de 2016, fuerzas yemeníes apoyadas por una coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos, atacaron la ciudad por tierra, mar y aire y la recuperaron con éxito en solo 4-5 días, tras un acuerdo secreto con AQAP^que evitó un mayor derramamiento de sangre, con poca resistencia por parte de unos 1.000 milicianos, a quienes se permitió que se retiraran con armas, equipos y fajos de dinero saqueado. Solo un mes después, ISIS (EI), rival de AQAP, reivindicó un atentado en Al Mukalla que dejó más de 40 muertos. 

Tras perder el control territorial, AQAP volvió a tácticas de insurgencia, llevando a cabo ataques puntuales y asesinatos selectivos en la región en los años siguientes. Y no diría que AQAP está hoy "durmiente": las fuerzas de la coalición (compuestas por una vertiginosa mezcla de milicias, facciones, señores de la guerra tribales y tribus con intereses muy locales) han venido reclutando milicianos de AQAP durante años.

Se fue reestableciendo el control y se inició un proceso de reconstrucción y recuperación y Al Mukalla volvió a abrir sus puertas a extranjeros: cuando yo estuve, todo parecía estar muy tranquilo 10 años después de todo aquello, pero la presencia de escoltas armados para los viajeros, sigue justificada.

Emiratos priorizó restablecer los servicios básicos, apuntalar las instituciones estatales y revitalizar la economía local, esfuerzos que parecen estar funcionando. Ayuda que esta ciudad -a diferencia de otras ciudades reconquistadas como p.e. las destruídas Mosul en Irak o Raqqa en Siria- resurgiera tras la lucha contra insurgentes extremistas en un estado “relativamente entero”, lo cual ayudó a facilitar la transición desde santuario terrorista a una ciudad hoy relativamente estable y económicamente activa.

Pero ya se intuia que una presencia indefinida de Emiratos podría desencadenar conflictos: exacerbaría las tensiones de su coalición con el gobierno del presidente Hadi (respaldado por Arabia Saudí) que califica su presencia como una ocupación, a sabiendas de que además apoyan a las fuertas independendistas (CTS)

Y aunque Emiratos dijo muchas veces que permanecería en Yemen hasta que AQAP desaparezca como amenaza regional y global, los recientes graves acontecimientos de diciembre 2025 han provocado la intención de Emiratos de abandonar Yemen.

Esta vibrante ciudad portuaria es un centro importante de la industria pesquera yemení, fabrica conservas y produce harina de pescado. Hoy en día, el mayor problema al que se enfrentan los pescadores no es la falta de pescado sino la escasez de combustible por todo el país.

En Al Mukalla ví que había más check-points militares que en otros lugares, y también más lentos, para evitar que nadie se les cuele con malas intenciones. Además aquí los “apoyos” no llegan tanto de Arabia Saudí sino más de Emiratos. 

Se percibe algo más de control, con el descontento de las familias y tribus locales más poderosas de Hadhramout que sienten rabia contenida por la dilatada presencia de Emiratos y sus enormes barcos pesqueros. Un polvorín a futuro.

Visité la Fortaleza de Al-Ghwayzi, uno de los fuertes históricos más importantes de Yemen. Se remonta a 1716 y se considera una obra maestra arquitectónica construida al pie de una roca diseñada para proteger a la ciudad de los ataques beduinos.



 

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Un recorrido por la ciudad moderna te muestra los canales y puentes de Khor Al Mukalla. Tomé un barco que me proporcionó unas vistas preciosas de la puesta del sol y de los niños jugando a futbol y saludando en la playa…


 












Eché de menos no haber podido visitar el Mercado de Pescado (dicen que con muchos pescadores somalíes y etíopes), el fortín de Quwais o el Palacio del Sultán Al-Qu'aiti, pero sí pude recorrer las calles de parte del vibrante casco antiguo, tomando sin problema fotografías... 

Algunas señales de la guerra civil todavía están presentes en la ciudad, pero está muy viva, con muchas mesas de billar repartidas por todas partes para que la gente pueda jugar en la calle… y también al dominó…





 






(Día 6) – Sayhoot, Khiseet, Qeshin, Al-Ghaydah (noche)

Ya en carretera aproveché para repartir todo el material escolar que me quedaba y lo hicimos en las cercanías de un colegio. Los niños no daban crédito...


Me esperaban 480 km. Dejé la región de Hadhramout y continué mi viaje hacia la costera Al-Ghaydah, capital de la gobernación de Al Mahra, muy despoblada, remota y salvaje haciendo paradas en zonas de pescadores, como Sayhoot (Sayhut) y Khiseet, donde comí.

Atravesando enormes desiertos de dunas que terminaban en el mar, visité el polvoriento pueblo de Qeshin, la localidad natal del sultán Ben Afrar, que fue el último gobernador de la región de Al-Mahra y de la isla de Socotra. 

Abrieron la puerta para poder ver su palacio ya abandonado desde 1967 cuando el sultán tuvo que huir debido al triunfo de los revolucionarios de Adén y su sultanato fue abolido. 



  


Aproveché para dejar otro balón de futbol a los niños que nos rodeaban excitados junto al palacio. Era (mucha) novedad.




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Paré en Haswayn, para ver pescadores en la playa, junto a la mezquita de Burjoma.







Llegué de noche ya a la ciudad de Al-Ghaydah. Cambio imprevisto de hotel: del Marina al Marriott.


(Día 7) – Frontera con Omán: destino Salalah

Después de desayunar, viajé en dirección a la frontera con Omán, parando donde era interesante en un trayecto muy marcado por paisajes desérticos y áridos, con un terreno muy rocoso en el interior. 

La gente lleva aquí un estilo de vida tradicional fuertemente influenciado por el entorno y las duras condiciones del desierto.  Había muchos asentamientos aislados de pescadores.

La frontera sur de Omán con Yemen abarca las montañas de Al Hajar y la región costera de Dhofar. Esta zona es muy montañosa y con playas espectaculares. También ví asentamientos de inmigrantes, sobre todo somalíes, en harapientas tiendas de campaña. Duro. Gente olvidada.












Crucé la frontera de Omán en Sarfayt (o Surfeet) que es, de hecho, el nombre del tedioso (casi 2h de incomprensible espera) puesto de control fronterizo en el lado omaní, mientras que el asentamiento correspondiente en el lado yemení se llama Hawf.

Desde marzo 2024, el gobierno yemení no permite que viajeros extranjeros lleguen a Yemen a través de la frontera con Omán. Puedes salir de Yemen hacia Omán, pero no al revés. En Omán hubo varios controles militares,  y aquí pocas bromas.

En la frontera omaní me abrieron la maleta y estuvieron buscando en "Google Lens" cada una de las medicinas que había llevado (varios analgésicos diferentes).

El trayecto por carretera desde la frontera hasta Salalah (Oman) me trajo muchos recuerdos recientes; fue un recorrido inverso al que hice en 2022 cuando desde Salalah fui hacia el oeste, dirección Yemen, en busca de playas y paisajes imposibles, con acantilados de escándalo, a 1000m y junto al mar. Muchos camellos, en la carretera y en las playas.

Llegué a Salalah sobre las 3 pm tras 150 km y 2,5h.  Comí en un restaurante turco lleno de camareros asiáticos y tuve unas horas para ver un mercado local y hacer algunas compras. Fui al aeropuerto para tomar un vuelo de 2h que salía hacia Doha a las 23,20h.

Pero la salida de este vuelo se retrasó casi 2h, lo cual hizo que perdiese 2 conexiones (el Doha- Barcelona y el Barcelona-Bilbao). Al final llegué a Bilbao 7h más tarde lo previsto. Sano y salvo. 

En resumen, este viaje a las zonas hoy visitables del “mainland” de Yemen ha sido ciertamente único en muchos aspectos. Como viajero, te sumerges en un mundo en el que prácticamente no hay turistas. Algo con un valor intrínseco que actualmente aporta muchos quilates y atractivo a la aventura. He aprendido y experimentado muchas cosas interesantes, conocido gente agradable y un poco más sobre este país asolado por la crisis y la guerra. 

Nunca me sentí inseguro ni por un segundo. Ha sido un viaje caro (sobre todo por logística y escoltas) pero muy espectacular en muchos aspectos. 

Un tesoro de civilizaciones antiguas, arquitectura impresionante y una belleza natural como en pocos países del mundo que he visitado. Valles asombrosos, aldeas de barro y preciosos palacios. Yemen me ha cautivado y, en mi actual situación de salud, ha sido un todo un regalo de la vida que no he dejado escapar.

A mi regreso de este viaje, y cuando mejor me encontraba, un inesperado nuevo percance con mi cancer de pancreas, ha reafirmado el acierto de haber decidido visitar un destino tan fascinante como el  Yemen continental, tras conocer ya Socotra.

Con este viaje, me propuse un reto podía poner en cuestión límitantes en #seguridad y en #derechosdelamujer. 

Pero el viaje era a priori, y fue, tan desafiante como apasionante y con él he recuperado mi espíritu y aprendizaje viajero con nuevas realidades y estímulos. 

Alejado de la trascendencia metafísica que algunos imprimen a sus viajes, visité conscientemente un territorio complejo e inestable como Hadhramout , pero teóricamente “seguro” y lejos del peligroso y no visitable noroeste (en manos de los hutíes). Viajé por el centro y sureste de Yemen en medio de un polvorín: intereses geopolíticos contrapuestos de aliados cada vez peor avenidos (saudíes y emiratíes), insalvables diferencias entre las fuerzas gubernamentales reconocidas y los secesionistas del CTS … y con la amenazante reactivación de AQAP (Al Qaeda de la Península Arábiga), enemigo común de todos y que va por libre pescando ahora en río revuelto. 

Todo justificaba la presencia permanente de escoltas armados para viajeros que asumimos ciertos riesgos soslayando la impredictibilidad de algunos conflictos... aunque viajando con el mejor Seguro posible. El equipo de guías locales, muy profesional, estuvo muy pendiente y volcado discretamente en la seguridad pero, si se me permite, también en la “experiencia cliente”. Este espectacular viaje ha sido en el que más cerca he estado de vivir una situación complicada: muy pocos días tras mi salida terrestre por Omán, fuerzas del CTS (apoyadas por Emiratos) tomaron por sorpresa en Hadhramout lugares clave como Seiyun, Tarim y zonas petroleras, en contra de los intereses saudíes. Con rápidos movimientos de tropas de distinto signo, han habido enfrentamientos, importantes bajas y aeropuertos cerrados. Hoy sigue la tensión y posiciones enrocadas, internas y externas, que agravan aún más la terrible crisis humanitaria y frenan en seco la llegada de más turistas. Hasta que las aguas se calmen...


5. LA SITUACIÓN DE LA MUJER EN YEMEN

¿Te parece que “blanqueas” la imagen de un gobierno que no respeta derechos humanos cuando visitas su país?. ¿ello supondría que estás de acuerdo con lo que hacen o que te caen bien sus líderes?, ¿te informas sobre estos asuntos antes de ir?, ¿te importa viajar a dictaduras o regímenes represivos o lo evitas?, ¿hay problemas sociales que, cuando decides dónde vas a viajar, pasas más por alto que otros?, ¿te interesa verlo con tus propios ojos?, ¿te incomodan la ausencia de libertad de prensa, la explotación laboral, la prostitución infantil o políticas persecutorias hacia el colectivo LGTBIQ+?, ¿prefieres obviarlo y visitar esos países pero mirando hacia otro lado?, ¿debemos de visibilizar las injusticias vistas en nuestros viajes o dejar que todo siga igual?... ¿o igual es mejor no ir?.

Sé que este asunto es delicado y polariza en exceso el debate, sobre todo cuando interviene gente desinformada... que cree que no lo está. Pero no es cierto que todos tienen derecho a opinar?.

Cuando visito determinados países, me informo bien antes y allí respeto su cultura y sus reglas, contribuyo a su economía local, llevo material solidario y, sin estar de acuerdo con todo lo que sucede en esos países, no me pongo a su servicio: sé que allí debo guardarme mis opiniones, aunque luego las visibilice en este blog de viajes. Hay dictaduras petroleras que cuentan con todo el respeto del mundo y nadie se plantea si está bien o mal ir o incluso hacer un Mundial de fútbol allí.

Sería controvertido meter en el mismo saco a muchas dictaduras o regímenes militares represivos o autoritarios, porque hay muchos matices diferenciadores en los derechos que no se respetan. Pienso en Cuba, Egipto, Venezuela, Filipinas, China, Myanmar, Vietnam, Indonesia, Tailandia o muchos otros como Eritrea o Corea del Norte…. pero la lista es interminable en todo Africa y Oriente Medio.

Salvo con Afganistán (para mí con ya demasiadas líneas rojas cruzadas), no tengo ningún debate ético sobre estos asuntos y evito falsas polémicas. Hice criterio propio hace ya muchos años. Llevo 38 años viajando por el mundo. Hay gente en Europa que se escandaliza cuando ve la situación de la mujer en países mayoritariamente musulmanes incluso donde justo la mujer cuenta con más derechos, dentro de la controvertida limitación en algunas sociedades musulmanas. Si piensan así, mejor que ni se acerquen a otros países más radicales. 

Y estoy pensando solo en algunos casos "blandos" como por ejemplo Túnez (que prohibió la poligamia en 1956, hay una igualdad legal avanzada, y la participación política femenina es alta: hay un nacionalismo secular y reformas jurídicas modernas) o Marruecos (que tuvo una reforma de la Moudawana o código de familia, el matrimonio requiere consentimiento y se limitó la poligamia casi hasta desaparecer y ha habido avances en educación y empleo: es un islam moderado y ha habido presión social) o Indonesia (una democracia con igualdad formal y una alta participación educativa femenina: es un islam sin tradición tribal patriarcal fuerte) e incluso Turquia (donde  hay una Ley civil moderna, de inspiración suiza, igualdad en educación y trabajo: hay un laicismo profundo desde 1923).

En el “mainland” de Yemen, salvo en Al Mukalla, generalmente no ví muchas mujeres por la calle y, cuando las veía, todas estaban completamente cubiertas. Es uno de los países musulmanes más conservadores. Dicen que más conservador incluso que Arabia Saudí (donde no he estado).

Solo superado por el drama de Afganistán, en Yemen me dijeron que no tomara fotografías de mujeres bajo ninguna circunstancia salvo previo permiso. Pero tampoco hablar con ellas...en ese nivel estamos…

Muchas mujeres, no todas, sufren un uso forzoso de vestimentas tradicionales en muchos países musulmanes.

Pero también sabemos -porque muchas mujeres musulmanas las argumentan para desmontar el estereotipo de opresión visto desde Occidente- que sus razones pueden ser variadas: a veces es una cuestión de identidad religiosa ("no me lo impone nadie; es mi elección espiritual"), de libertad de elección y autonomía ("mi cuerpo, mi ropa, mi decisión"), de protección contra la presión social occidental ("me siento más respetada y menos sexualizada"), de identidad cultural y pertenencia ("formo parte de una tradición que valoro"), de empoderamiento en contextos de islamofobia ("me cubro porque no quiero que nadie decida por mí, ni islamistas ni laicos"), de privacidad y control del espacio personal ("así me siento segura y en paz"), de modestia como elección feminista ("ser feminista es tener opciones, y yo elijo ésta"), de romper estereotipos sobre el islam (“mi capacidad no depende de mi vestimenta”) o de estética, moda modesta y autoestima ("me gusta cómo se ve y me hace sentir bien").

Es bueno que se conozca este tipo de opiniones, para ver la "gradación" que existe en el mundo y que se entiendan bien los contextos… aunque no se esté de acuerdo ni siquiera en los casos más laxos y quizás lo que se pretenda realmente es conseguir que todos los países musulmanes parezcan totalmente europeos: una laicidad universal bien podría ser un  lógico “aspiracional” pero la realidad es otra.

Nadie me habló de todo esto en Yemen, pero mucho se veía e intuía. Allí las mujeres sufren –algo denunciado por ONGs- el infierno del matrimonio infantil, la vergüenza del divorcio, la violencia intrafamiliar y los homicidios por motivos de honor. 
Tradiciones ancestrales que van de la mano del analfabetismo, la ignorancia, la pobreza, el machismo, el patriarcado y la consideración de la mujer como un objeto de propiedad masculina….

Sé que en las zonas que visité en el sur de Yemen, las cosas no están “tan mal” como en el norte, donde los hutíes son particularmente agresivos y duros con las mujeres que no van acompañadas, corriendo un mayor peligro de sufrir violencia en los puestos de control. 

Esto avergüenza a no pocos hombres yemeníes que no lo aprueban porque se ven afectados por tener madre, mujer, hermanas o hijas, o directamente esquivan una explicación. 

Pero tampoco debemos engañarnos. Esto no es nuevo. Creo que también hay bastante hipocresía: ví comportamientos poco respetuosos de los hombres con las mujeres por la calle. Y es que tras la venta “puertas afuera” de que hay un razonable reparto de tareas domésticas y familiares de acuerdo con las mujeres y las tradiciones, todo lo que ví es un verdadero patriarcado que pasa por encima de las mujeres en general.

No intuí autocrítica social en la limitada movilidad de las mujeres aunque es cierto que tampoco pude conseguir hablar de estos asuntos con gente como maestros o médicos, más allá de unos bienintencionados guías locales, alejados de querer entrar en polémicas y de asumir que las mujeres yemeníes sufren una desigualdad de género profundamente arraigada, que tiene su origen en una sociedad patriarcal con unos rígidos roles de género. Como en muchos países, aunque sin llegar a la situación de Afganistán.

Solo como simple ejemplo de la situación en que vive la mujer en Yemen: sus teléfonos móviles pueden convertirse en un arma machista ya que cuando se estropean, las usuarias pueden pasar años sin arreglarlo, por miedo a sufrir chantajes y extorsiones. Los móviles almacenan información confidencial e imágenes personales que, aunque no sean explícitas ni reveladoras, sirven a sus extorsionadores para pedir más dinero o favores sexuales… y es que el analfabetismo informático generalizado entre las mujeres y su dependencia de terceros para configurar sus correos electrónicos o arreglar sus dispositivos las hace propensas a los extorsionadores. Es tremendo.

En el Noroeste de Yemen (bajo control hutí) hay un modelo teocrático-tribal, reinterpretado con elementos iraníes: dicen que hay un fuerte control social centrado en mujeres, con niqab obligatorio y movilidad restringida sin acompañante masculino. Quieren demostrar “pureza moral” frente a enemigos, diferenciar su sistema del yemení “corrupto” previo y saben que controlar a las mujeres  supone controlar comunidades enteras.

Y en el Sur de Yemen, donde debiera de haber quizás algo más de diversidad ideológica, por la influencia británica histórica (en Adén) y por tanto una menor presión religiosa institucional, tampoco eso se traduce en p.e. hijab habitual pero menos niqab o más movilidad femenina.

Quizás en ciudades costeras, mujeres con presencia en Educación o en ONGs gozan de otros controles más laxos pero sigue habiendo zonas tribales donde se controla la movilidad femenina, el matrimonio infantil sigue presente y la presión social es muy fuerte.

Siempre suelo decir que Afganistán es el único destino del mundo que tengo vetado por asombroso e increíble que sea este país … y no es en absoluto por "seguridad" sino precisamente por este asunto que pone en evidencia las falsas promesas de cambio del régimen talibán. 

Allí ha habido un retroceso de los derechos de la mujer muy profundo y sostenido desde la toma de poder talibán (agosto 2021), con prohibiciones específicas (educación secundaria y universitaria para niñas, grandes restricciones al empleo, movilidad y vida pública) y leyes que endurecen la marginación. La situación empeoró entre 2023–2025 con nuevas normas y detenciones que para mí hacen que visitar este país sea infumable y para nada aceptable: un daño estructural y prolongado a generaciones futuras. 

Pero Yemen afortunadamente es algo diferente: el deterioro de la situación de la mujer está más ligado al conflicto armado y a la crisis humanitaria. Daría lo mismo, pero no es tanto un “retroceso” por una política dirigida y “única” (como en Afganistán), sino más un efecto acumulado de años de guerra: restricciones de movimiento impuestas por las partes en conflicto, muchos desplazamientos, acceso limitado a la salud y educación para mujeres y aumento del riesgo de violencia de género. Hay esfuerzos humanitarios y ONG locales/internacionales que mantienen allí algunos servicios: hacen lo que pueden.

Por terminar con este espinoso asunto, hay cosas que sí me cuesta entender: si el Islam “es uno” y no ordena el maltrato ni la inferioridad de la mujer, y propone igualdad espiritual y regulaciones sociales incluso progresistas para la época en la que fue escrito, entonces parece evidente que las discriminaciones actuales no provienen del Corán, sino de patriarcados antiguos, interpretaciones jurídicas medievales, guerras, colapso institucional y un uso político de la religión por grupos radicales o fundamentalistas que impulsan retrocesos arbitrariamente. 

Aislar políticamente y dejar sin ayudas económicas a países pobres que no respetan los derechos de las mujeres (y otros muchos) podría suponer perjudicar notablemente a todos sus habitantes. Se ha de convencerles o forzarles a cambiar, pero de otra forma. No es sencillo y el proceso será lento. Vendrán nuevas generaciones de musulmanes jóvenes que irán cambiando gradualmente esto cuando ya no estén los actuales líderes religiosos o tribales que quieren perpetuar la actual situación de los derechos de la mujer con inercias ilógicas.

Cada vez más, la identidad nacional a veces conlleva un rechazo de símbolos religiosos considerados “ajenos” a la cultura nacional. En muchos países occidentales, y no occidentales, se prohíbe la cobertura del rostro (Burqa y Niqab) y a veces incluso el Hijab en lugares como escuelas o edificios públicos. Esto ocurre principalmente en Europa (Francia, Bélgica, Dinamarca, Suiza, Países Bajos, algunas regiones de Alemania, Asia Central (Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán, Tayikistán) y otros casos como China y algunos países africanos. 

La principal razón alegada por los Estados es la seguridad pública (necesidad de identificar visualmente a las personas en espacios públicos): éste es el argumento más frecuente y el más utilizado jurídicamente. Pero también se alega orden público, neutralidad del Estado (laicismo), cohesión social e integración (evitar prácticas vistas como segregadoras o incompatibles con valores cívicos comunes) y también por igualdad de género:  el velo integral puede ser un símbolo de opresión de la mujer (argumento controvertido y muy debatido).


6. UNA DE LAS ACTUALES MAYORES CRISIS HUMANITARIAS DEL MUNDO

Yemen es hoy un Estado fragmentado: desde 2014–2015 el país quedó dividido entre el Gobierno internacionalmente reconocido (con base en Adén y apoyado por Arabia Saudí y Emiratos) y las fuerzas hutíes (Ansar Allah, apoyados por Irán) que controlan grandes partes del noroeste, incluida la capital Saná. 

La guerra ha evolucionado desde un conflicto interno de poder a un conflicto regionalizado con intervenciones externas, y hoy alterna fases de baja intensidad, ataques transfronterizos y negociaciones frágiles.

La Guerra trascendió ciertamente las fronteras, con ataques lanzados por los hutíes contra blancos en Arabia Saudí, y con bombardeos constantes del territorio controlado por hutíes por parte de la coalición árabe, que han causado un enorme sufrimiento a la población civil.

La guerra continúa actualmente con escarceos y, aunque la intensidad del conflicto parecía haber menguado en los últimos meses, las tensiones volvieron a escalar cuando los hutíes comenzaron a atacar a buques civiles mercantes en el mar Rojo poco después de iniciada la guerra en Gaza y lanzaron misiles y drones contra Israel (a 2,200 km) que, junto a Estados Unidos y Reino Unido, contraatacan con múltiples objetivos en territorio yemení hutí.

Según la ONU, a finales de 2021 la guerra en Yemen había causado la muerte de casi 380.000 personas (el 70% eran niños). Y unos 20 millones están hoy pasando hambre y sufriendo desnutrición, sobre una población total de casi 40 millones. Además, cerca de 4 millones de personas se han convertido en desplazados internos que viven en improvisados campos humanitarios con pocos alimentos y en condiciones precarias de higiene. El nivel es crítico. La escasez de suministros médicos es crónica y solo la mitad de los centros sanitarios son plenamente operativos. Por eso yo llevé mucho material sanitario, que repartí en dos pequeños hospitales en ruta, de la mano de mi guía.

Desde marzo 2015. el conflicto ha destruido escuelas, hospitales, carreteras, y otras infraestructuras vitales. Además, la economía yemení se ha visto gravemente afectada, dejando a muchas familias sin acceso a bienes de primera necesidad como los alimentos. 

Las ONGs denuncian que muchos niños mueren de inanición y no por heridas de guerra...

Más de 2,7 millones de niñas y niños de menos de 5 años se encuentran en una situación de malnutrición grave, y casi la mitad sufren retrasos de crecimiento o malnutrición severa. Además, esta situación sumada a los importantes daños provocados en las infraestructuras de suministro de agua y los servicios de salud hacen que la población sea extremadamente vulnerable ante las enfermedades contagiosas, como el cólera. 

La invasión de Rusia a Ucrania también agudiza la hambruna en Yemen, dado que el país depende casi por completo de las importaciones de alimentos, con casi 1/3 de sus suministros de trigo provenientes de Ucrania...


7. ¿ QUIENES SON LOS HUTÍES?

La milicia hutí -o Ansar Allah (Partidarios de Dios), su nombre real- es un movimiento chiíta que hoy controla alrededor del 30% del territorio de Yemen, donde ha impuesto un régimen fundamentalista y represor, acusado de graves violaciones de derechos humanos. 

Internamente se les teme mucho. Es un asunto muy serio que aterroriza al resto del país.

Considerado organización terrorista por casi todos los países del mundo, se formó en la década de 1990 y está integrado por miembros de la minoría musulmana chiita del país: los zaidíes, que son la rama del chiismo más cercana al sunismo teológicamente hablando, según los expertos. Este grupo tribal se concentra en el norte de Yemen.

La milicia hutí denunciaba tanto la corrupción del entonces presidente y dictador Alí Abdalá Saléh como la opresión a la que estaban sometidos los chiitas por la mayoría suní, respaldada por la rica Arabia Saudí. Sin embargo, no fue sino hasta principios de este siglo que comenzó a ganar notoriedad, después de que se alzó en armas contra Saléh.

Así que en 2004 tomaron el nombre de uno de sus líderes, el clérigo Hussein Badreddin al Houthi, quien fue asesinado por las fuerzas gubernamentales en septiembre de ese año. Houthi, quien además de líder religioso fue un militar y parlamentario yemení, aspiraba a hacerse con el poder, si no en todo el país, al menos en una parte, y crear un nuevo Estado independiente para los zaidíes.

En 2011, el grupo se sumó a la llamada Primavera Árabe y participó en las masivas protestas que forzaron a Saléh a entregar el poder a su segundo, Abdrabbuh Mansour Hadi. Los hutíes se sublevaron contra el gobierno de Alí Abdalá Saléh, a quien terminaron deponiendo y asesinando.

No obstante a los pocos años ya estaban alzados también contra el nuevo mandatario Hadi e incluso llegaron a un acuerdo con Saléh, su antiguo enemigo, al cual le prometieron devolverlo a la presidencia a cambio de su apoyo contra Hadi.

En cuestión de meses los hutíes tomaron el control de la provincia de Sadá en el norte del país y, a principios de 2015, capturaron la capital, Saná, obligando a Hadi a huir al extranjero. Sin embargo, sus conquistas fueron frenadas por Arabia Saudí que, junto a Emiratos y Bahréin, lanzaron una operación militar con el propósito de derrocar a los hutíes y restaurar al presidente Hadi en el poder.

Las autoridades saudíes temían que Yemen se convirtiera en un satélite de su enemigo Irán. Pese a que los ataques han provocado 150.000 muertos y miles de heridos, los hutíes han conseguido retener el control de grandes zonas del país. A finales de 2022 se alcanzó una tregua que puso fin a los combates entre el grupo y la coalición liderada por Arabia Saudí. El actual líder de los hutíes es el hermano del fundador del grupo, Abdul Malik al Houthi.

Los hutíes han copiado el modelo de Hezbolá, la milicia-partido chiita de Líbano, con el que mantienen estrechos nexos y que les ha proporcionado entrenamiento militar desde 2014. Los hutíes también consideran a Irán, el gran estado chiita, como un aliado, mientras ven a la sunita Arabia Saudí como uno de sus enemigos, así como a las potencias occidentales e Israel. Irán suministra armas y recursos financieros a los rebeldes fundamentalistas hutíes, aunque siempre lo niega.

De hecho, EE.UU. y Arabia Saudí han acusado a Irán de darle al grupo los misiles balísticos que en 2017 fueron disparados contra la capital saudí, Riad. Arabia Saudí también culpó a Irán de suministrar a los hutíes los misiles de crucero y los drones que fueron usados para atacar algunas de sus instalaciones petroleras en 2019. 

El gobierno internacionalmente reconocido de Yemen es el Consejo de Liderazgo Presidencial, al que el presidente Abd-Rabbu Mansur Hadi transfirió sus poderes en abril de 2022. Esta instancia tiene su sede en Riad, Arabia Saudí.

Los ataques militares de los hutíes, cada vez más sofisticados, contra instalaciones energéticas de Arabia Saudí y de Emiratos representaron un punto de inflexión en el conflicto de Yemen, que llevó a estos países ricos en petróleo y a la comunidad internacional a dar prioridad a la seguridad energética global sobre cualquier otra cuestión.

Después de la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003, los hutíes adoptaron el lema: "Dios es grande. Muerte a EE.UU. Muerte a Israel. Maldición a los judíos y victoria para el Islam", lo cual los colocó bajo el radar de los servicios de inteligencia occidentales y de Israel. La agrupación se ha declarado como parte del "eje de resistencia" liderado por Irán contra Israel, EE.UU. y Occidente en general, junto con Hamás y Hezbolá.

Cuentan con armas sofisticadas, como drones y misiles de largo alcance, con los que han realizado varios ataques contra Israel en los últimos meses. A finales de 2023 los hutíes ya ganaron notoriedad mundial con ataques con drones y misiles lanzados contra buques mercantes rumbo al Canal de Suez. Si bien estos ataques estaban dirigidos a buques que, según los hutíes, estaban vinculados a Israel, en realidad eran indiscriminados y provocaron que el transporte marítimo se desvíe del Mar Rojo, lo que afecta el comercio mundial y la libertad de navegación.

El grupo presentó estas acciones como una represalia por las operaciones militares que Israel lanzó contra de Hamás en la Franja de Gaza,  respuesta ante los mortíferos ataques que sufrió el 7 de octubre de 2024 y donde más de 1.200 personas murieron y 250 fueron secuestrados, hoy ya liberados (vivos o muertos).

Los ataques contra los cargueros forzaron a muchas compañías a utilizar rutas más largas, bordeando África y encareciendo el precio de los fletes un 170%.

Y por ello, a finales de 2023, las fuerzas armadas de EE.UU. y el Reino Unido lanzaron una serie de bombardeos contra posiciones de los hutíes con la finalidad de asegurar que la ruta por la que discurre el 12% del comercio mundial de mercancías continuara abierta sin problemas. Pese al castigo que recibió en el pasado de EE.UU. y sus aliados y ahora de Israel, los rebeldes se siguen mostrando desafiantes.

Otro asunto que particularmente preocupa es la creciente relación entre los Hutíes y Al Qaeda que pacece ser que (con objetivos políticos y religiosos comunes) están entrenando a los combatientes yihadistas de la rama que Al Qaeda tiene en Yemen: AQAP (Al Qaeda en la Península Arábiga) quien, desde hace muchos años, ha estado sacando provecho de la situación de inestabilidad constante como así también, del vacío de seguridad existente en Yemen para, de esta manera, afianzarse aún más, no solo en el país, sino también a nivel regional en las zonas cercanas al Mar Rojo. 


8. LA ISLA DE SOCOTRA, UNA EXCEPCIÓN EN YEMEN

La visité en Octubre de 2021.  Puedes leer el post de este viaje en mi Blog. Es la publicación más leída de todas las que he escrito sobre mis viajes.

Socotra, aunque alejada del conflicto en el continente, ocupa una posición estratégica en el Océano Índico. En junio de 2020, los separatistas del CTS tomaron la isla a gran escala derrocando al gobernador designado por el gobierno.

Desde entonces, Emiratos reconstruyó el único aeropuerto de Socotra, modernizó el puerto comercial de la ciudad y construyó una central eléctrica en la isla.

A unos 350 km de la costa sur de Yemen se encuentra Socotra, una isla única en el mundo. Aislada durante millones de años, alberga una biodiversidad extraordinaria: más del 30 % de sus especies vegetales no existen en ningún otro lugar del planeta.

El icono de Socotra es el árbol de Sangre de Dragón, con su copa en forma de paraguas invertido y su resina roja, que desde la Antigüedad se ha utilizado con fines medicinales y rituales. 

El paisaje de la isla es extraordinario: montañas kársticas, dunas blancas y playas vírgenes de aguas turquesas. Los habitantes de Socotra, de raíces árabes y africanas, viven de la pesca, la ganadería y una agricultura modesta. Su estilo de vida es sencillo y profundamente respetuoso con la naturaleza. 

Ha sido objeto de pugnas entre autoridades centrales, poderes locales y actores externos que han intentado influir en su control

La isla de Socotra es estratégica para control marítimo y como plataforma en el Índico, pero su población y ecosistema preocupan por sobreexplotación y politización.





Gracias a su fuerte aislamiento, Socotra ha escapado de los conflictos que afectan al mainland de Yemen y conserva una atmósfera de paz única en la región. La UNESCO la declaró en 2008 Reserva de la Biosfera y Patrimonio Natural de la Humanidad. 

Visitarla fue una experiencia inolvidable: un viaje a un mundo que parecía detenido en el tiempo, donde la naturaleza aún dicta el ritmo de la vida. Debes de ir antes de que sea demasiado tarde.

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