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WELCOME TO MY TRAVEL VLOG

© 2024 LOS VIAJES DE OSCAR. Travel stories, Photography and Video

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SOBRE MI

En primer lugar, bienvenidos a mi Blog!.

Me llamo Oscar, nací en Bilbao, País Vasco, en 1.965, ciudad donde vivo y trabajé los últimos 25 años. En pleno confinamiento del Covid-19, abril 2020, decidí aceptar una propuesta de pre-jubilación tras 31 años de vida laboral. No lo dudé ni un segundo.

Este blog de viajes, fotografía y video nació en octubre 2015 con muchos años de retraso y pretende ser, no una compilación de guías de viaje detalladas, sino simplemente una bitácora de impresiones y sensaciones que decidí compartir humildemente con viajeros, fotógrafos y mentes inquietas, a través de una mirada hacia atrás que puso en orden, y ahora ya mantiene actualizadas, 37 años de experiencias en viajes y escapadas al extranjero. Casi siempre por mi cuenta.

Los destinos visitados en España, bastante peinada, necesitarían sin duda de otro blog mucho mayor que éste: es un improbable reto a futuro pero desde luego empezaría por mi querido Oriente asturiano.

Hay cientos de excelentes blogs de viajes. Muchos de ellos muy profesionales, impresionantes... e imprescindibles. Auténticas referencias. Es otra Liga y me encanta leerlos. Tanto que aprender...

Mi blog no es tan bonito ni está tan bien organizado como otros (la tecnología de Blogger es sencilla, gratuita y sin demasiadas posibilidades de estilo y maquetación). He incorporado un cómodo traductor para poder leerlo en cualquier idioma. Y agradezco estar recibiendo a diario muchísimas más visitas de las que me hubiese podido imaginar. Ya desde más de 120 países. 

La mayor recompensa por compartir mis historias sería solo que alguno de mis posts pudiese dar ideas, inspirar o tener algún tipo de utilidad o interés para otros viajeros. 

Aviso a los temerosos de viajar con niños: mi hija se sumó a viajar en 2001 con solo 3 años: fuimos a las islas de San Andrés y Providencia en Colombia.

Superados recelos y pudores iniciales, el reto de publicar este blog fue algo relativamente sencillo: me bastó recopilar y reaprovechar, de golpe e inalterados, unos 30 relatos cortos de viajes. ya escritos aunque poco documentados, hasta oct-2015 en los que, durante muchos años y acompañados de fotos y videos propios, había ido enviando por email solo a algunos amigos, con mis vivencias y opiniones. Desde una perspectiva personal y cuando ha sido posible, no siempre, como viajero y no como turista. 

Con discreción, sin ninguna pretensión y sin publicidad.

Sin ninguna obsesión por el número de países visitados aunque sin obviarlo (67), trato de viajar con sentido común y entrando a fondo. Viajar para mí es un lujo pero también una vocación y una necesidad vital. Solo o acompañado. Creo tener la enorme fortuna y el privilegio de haber podido conocer lugares muy diversos, emocionantes y remotos en cinco continentes

Salvo algunos destinos concretos, todos  han sido accesibles y elegidos en función de detonantes variados: estado de ánimo, presupuesto, ofertas de vuelos, corazonadas, sueños, expectativas, "next steps", algunos viajes con buenos amigos viajeros y también de acertadas y valiosas recomendaciones de otros blogueros.

En cuanto a los “Seguros de Viaje”, siempre imprescindibles y objeto de publicidad en muchos blogs de viajes, dedico un apartado específico en este Blog, donde doy mi opinión personal y propongo una alternativa "diferente" para viajeros recurrentes como yo.

Cada vez me ha ido gustando más la fotografía aunque no soy experto ni aspiro a ello. Tengo clasificadas unas 70.000 fotos y videos de mis viajes al extranjero.

Incluso digitalicé mis fotos analógicas hasta 2004, cuando pasé ya a usar cámara digital. 

Aunque tengo una excelente y manejable Panasonic Lumix DMC-LX15, prefiero usar mi teléfono  móvil (en 2024 cambié mi viejo iPhone XR  por un fantástico Iphone 15 Pro Max) que me ayuda en la “discreción” de muchas instantáneas y videos para no intimidar, con una calidad sorprendente que desde luego satisface mi limitada exigencia.

Inquieto, inconformista y algo intrépido, voy buscando naturaleza, selva, fauna, aventura, snorkel, trekking, lugares vírgenes o únicos, ciudades y pueblos con encanto, soledad, sencillez, ingenuidad, sonrisas, lejanía, road-trips, humanidadgastronomía, vinos, contacto con costumbres y culturas o religiones diferentes, pero sobre todo: autenticidad y... libertad. Para enriquecerme y aprender con los cinco sentidos, descubriendo rincones nuevos que me sigan sorprendiendo y que me hagan "conectar" con otras realidades.

Porque desde una continua y lógica evolución personal, también fotográfica, me siento privilegiado pudiendo seguir planificando cada año nuevos viajes casi siempre por mi cuenta o muy puntualmente con agencias locales o guías “pegados al terreno”, con las menores ataduras posibles y, en general, reservando siempre los vuelos con mucha antelación… y con un enorme ahorro.

Viajar por libre aún asusta a algunos, genera desconfianza y se plantea más como un problema que como un placer infinito. En ocasiones, la falta de información, o una mala información, o desactualizada, desvirtúa una maravillosa realidad. 

Lo más importante para ser un viajero independiente es tener capacidad para ser flexible ante cualquier situación. No es la osadía sino la paciencia, hay que saber adaptarse al ritmo del lugar y tener en cuenta que gran parte de la diversión del viajero está en tomar decisiones, en convertirse en el actor principal de la novela. En darle un carácter personal a la vivencia.

Siempre he creído que para viajar (y no hablo de turismo convencional) existen tres condiciones necesarias que van en estricta secuencia: "querer", "poder" y "hacer". Aunque se dé solo la primera o incluso las dos primeras, imprescindibles, no es suficiente. Para quienes estén ya en la 2ª fase, enhorabuena!, ya solo falta dar el último paso. Pereza?, inseguridad?, dudas?, falta de ideas?, idiomas?, temores?…

Al contar mis experiencias cada vez trato de ser más exigente y objetivo en la descripción y me agradaría conseguir, en cierta medida, “emocionar” o motivar al lector. Siempre hay quien piensa, o te lo dice, que no es necesario irse tan lejos “teniendo todo lo bueno que tenemos cerca”, como si esto no fuese compatible y además no hubiese ya viajado mucho, y lo siga haciendo, por España. 

Lo verdaderamente importante de viajar es vivir en primera persona las experiencias... mucho más que contarlas pero, si no las cuentas después, ¿no han sucedido?.

La subjetividad es personal y no tiene discusión pero en este asunto yo lo tengo muy claro y tampoco descubro nada nuevo: saliendo fuera rompes la rutina y no te limitas a ver lo bonito que es el mundo desde tu casa; viajar enriquece e implica además conocer gente y culturas muy diferentes que –a tu regreso- van a ayudarte a relativizar no pocos problemas cotidianos.

Creo que el viajar a lugares heterogéneos termina -poco a poco- condicionando siguientes destinos y que también, el ir conociendo mundo va retroalimentando la propia experiencia viajera, que se va consolidando en una visión más global y actitud cada vez más abierta, tolerante y solidaria frente a todo lo que nos rodea. 

Viajando nunca se deja de aprender y por ello también te vas convirtiendo por suerte en más crítico e inconformista…

Busco activarme los sentidos, redescubrir instintos en viajes emocionales. Salirme del patrón. Y, con suerte, también ir haciéndome “más joven” con la edad... porque aunque este blog pueda parecer solo un apasionante hobby, viajar por el mundo para mí es más que eso: es casi una forma de vida y, lejos de ser un “gasto”, es sin duda una inversión. La mejor posible

Con mayor o menor presupuesto, desde hace mucho tiempo, viajar fuera al menos un par de veces al año ha venido siendo mi mayor prioridad.

Es cierto que hay muchos lugares increíbles en el mundo que se van o se pueden ir “quemando” lentamente, al haberse corrido ya la voz del turismo de masas. Por eso a veces es mejor visitarlos antes de que sea ya demasiado tarde. 

En mi opinión es importante informarse y seleccionar destinos con autenticidad también bajo esta clave dinámica. No oculto que he conocido muchos rincones especiales en el mundo que me da ciertos recelos recomendar… pero también sé que otros ya no son hoy lo que fueron.

Las redes sociales no todas son iguales. Tampoco sus efectos en algunos destinos viajeros. Que los tienen. 

No me gusta TikTok y no uso X (Twitter). Cuando publico en redes sociales algo lo hago simultáneamente en Facebook (edad media más alta) y en Instagram (más jóvenes o de perfil diferente, más postureo y usado por influencers) solo para poder llegar a más gente… aunque no me preocupan los "likes". Comparto experiencias y, con mi Blog de Viajes como referencia, solo pretendo mostrar una cultura viajera diferente y tumbar prejuicios.

El turismo suele ser bienvenido como motor de desarrollo local y mejora económica, pero las redes sociales pueden provocar indeseadas llegadas masivas de turistas con impacto negativo en la población local y su encanto (como quizás le suceda a Albania) y un turismo irresponsable. 

A muchos de mis destinos favoritos no les perjudico hablando (muy) bien de ellos, porque en el fondo creo que nunca se van a poner de moda como ha pasado ya en lugares de Europa o el sudeste asiático. 

A lo sumo, y sin ningún interés prescriptor, tras generar contenido (sin cobrar por promocionar destinos, tours, seguros de viaje o tarjetas SIM) quizás algunos consideren salir de su zona de confort y decidan conocer otras realidades y aprender de culturas, costumbres y entornos en lugares del mundo diferentes: la recompensa viajera es fascinante y se dispara… aunque ello no dependa ni de la lejanía ni de la dificultad de llegar.

Me gusta narrar historias sobre mundos desconocidos que tanto nos enseñan, mundos aún no globalizados, con tradiciones ocultas que revelan la verdadera naturaleza del ser humano y en los que la fotografía no es un trofeo.

Pero en realidad me encanta diversificar mis destinos. Y siempre viajo con billete de vuelta. No soy purista ni sectario frente a quienes optan respetablemente por ser más convencionales: a veces yo también lo hago. Sé que, de muchos destinos como p.e. Irán, Siria, Omán, Iraq o Socotra, o como Benin, Madagascar, Mozambique o Camerún… lejos aún de estar preparados para el turismo (y de donde regreso entusiasmado), puedo hablar con total libertad en IG y FB sin pretender “viralidad” ni amplificar, por ningún interés, sus bondades para hacerlos populares: el turismo de masas tardará en llegar allí.

Y quizás esa sea su principal virtud por todo lo que aquello implica para un viajero. 

Trato de mantener una ética viajera (aunque no siempre es posible), rehuir en lo posible frivolidades y el “viajar por viajar”: no soy "tachador" de países...

Más allá de destinos convencionales, algunos de ellos imprescindibles, en parte aspiro a culminar algunos sueños y a tener experiencias únicas. A poder ser en destinos que se adelanten a las modas.  

No cambio por nada el sentirme más vivo y con ilusión por experimentar vivencias auténticas, intensas, insólitas que me emocionen o simplemente diferentes que me aporten algo y me mantengan engrasada la empatía. Muchos destinos me han resultado ciertamente impactantes…

Siempre desde una actitud de humildad, curiosidad y respeto por el entorno y la cultura, bajo un turismo responsable y, cuando toca y se puede, humanitario y solidario: ayudar en el Tercer Mundo es mi gran debilidad como complemento a un compromiso económico con cuatro ONGs desde hace muchos años

África me conmueve y enamora, y estoy aún muy lejos de completar todos los países que quiero visitar en este fascinante y cautivador continente.

Pero no me quiero poner trascendental. Le doy “a todo” y por ello es cierto que a veces también viajo simplemente para descansar y desconectar en lugares remotos, evadirme sin más y cargar pilas aunque siempre sin abandonar la aventura. No es mala. Y si encuentro lugares poco explotados, casi vírgenes, mucho mejor: quedan pocos paraísos de postal, pero quedan. Doy fe.

Y como soñar es gratis, cada vez me gusta más pensar en, y hacer, viajes “potentes”: seguir buscando puntos de inflexión en mi trayectoria viajera, siendo menos convencional. Me mueve el aprender a adaptarme y el arriesgar en la elección de algunos destinos o, al menos, en cómo abordarlos (incluso con algunos que a priori puedan ser considerados como “más turísticos”). 

Me gusta dejarme llevar y, en cierta forma, perderme por los destinos, aunque reconozco que leo y me informo antes de decidir meterme de lleno en su preparación... Aún así, el factor sorpresa siempre existe.

Y aunque me suele gustar saber bien a dónde viajo, lo cierto es que hace ya muchos años que aprendí a no planificar en exceso. Pero como cada país es muy diferente, la planificación es a veces una parte esencial, tanto por seguridad física como por disponer de tiempo limitado.

Hace ya muchos años tuve la fortuna de asistir a un par de cursos de Inteligencia Emocional (tan importante) y desde entonces la vengo practicando de oficio. Por ello, me limito a admirar, a no juzgar y a empatizar.

Afortunadamente algunos viajes me han ido cambiando la forma de ver y entender la vida, me han ido despojando de los pocos prejuicios que me pueden ya ir quedando: aunque en un viaje no siempre sale todo perfecto ni puedes evitar alguna decepción o ver situaciones injustas o desagradables. De todo se aprende y es un lujo.

Es la magia de viajar con humildad y con pasión: me gusta desmontar la complejidad por complicado que algunas veces resulta esbozar y montar un viaje por mi cuenta. Y es que para mí el viaje comienza siempre “antes del viaje”: mi ambición, un reto vital, ha sido siempre transformar en fácil lo difícil. 

Disfruto al máximo desde el proceso de selección del destino, de su preparación a fuego lento, de pensar en los detalles, de las vivencias, de la improvisación y, cómo no, también de los recuerdos. 

Justamente por ello tengo otra motivación adicional para compartir mis experiencias, fotos y videos: mantenerlas siempre presentes.

Pura vida!

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