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miércoles, 3 de noviembre de 2021

ABU DHABI (UAE) 2021 october

Ni rastro del Rey Emérito.

Había visitado Dubai tres veces, por escalas de muchas horas  en vuelos a Asia o forzando paradas de 1-2 días. Abu Dhabi es otra cosa, no es más de lo mismo: es  “menos” de lo mismo y por tanto, en mi opinión, resulta más interesante que Dubai.

El petróleo es la principal fuente de ingresos de Emiratos Árabes Unidos (EAU), un país soberano constituido hace 40 años en monarquía federal, compuesto por siete emiratos: Ajmán,  Fuyaira, Ras al-Jaima, Sarja, Umm al-Qaywayn, Dubai y Abu Dhabi (que es la capital de EAU), siendo estos dos últimos los más importantes y visitados, y que compiten en precio y conexiones por ser el hub aéreo que, desde Europa, abre centenares de destinos en Asia y Africa; uno con Emirates y otro con Etihad Airways, sus compañías aéreas nacionales.

En los últimos años ha surgido EAU como nueva potencia en Oriente Próximo, con un peso creciente en la región. EAU mantiene una estrecha alianza con Arabia Saudí y EE.UU. y su influencia poco a poco se extiende a la esfera internacional. Pero su futuro y estabilidad penden de un frágil hilo entre modernidad y tradición.

Si bien Dubai (2,3 mill. hab., 80% extranjeros) está construido para los turistas y es el gran centro de negocios de Oriente Medio, más cara y cosmopolita que Abu Dhabi (1,5 mill.), ésta - debido a su posición como capital- se ha convertido en un importante centro cultural, comercial y político, más “silenciosa” y conservadora que Dubai. Más tradicional y tranquila. Dubai quizás sí tiene la mente más “abierta” por una mayor influencia de Occidente, pero es por ello menos auténtica.

Hay quienes se animan a conocer Abu Dhabi desde la vecina Dubai, a unos 150 km. 

Sin demasiadas expectativas, al conocer ya Dubai, y también Doha (Qatar), podía imaginarme lo que me esperaba en Abu Dhabi, pero me sorprendió para bien. Ciudad no tan “popular” internacionalmente ni tan importante turísticamente como Dubai y cuya economía dependía de la cría de camellos, la producción de dátiles y la búsqueda de perlas en la costa del Golfo Pérsico pero que, con el descubrimiento del petróleo en 1.958, cambió radicalmente. 

Abu Dhabi está ubicada en una isla en forma de T que se adentra en el Golfo Pérsico, y busca atraer un turismo cultural, religioso, deportivo y, muy particularmente, de lujo. Por ello, inevitablemente te sientes espectador ante una ciudad que busca destacar y asombrar. Y con temperaturas de entre 28º de mínima y 39º de máxima, era imposible andar con prisas. Los coches, casi todos con cristales tintados, por el sol.

Dejo aquí un video de este viaje: VIDEO ABU DHABI

Y puedes ver acceder a ver el resto de posts de esta experiencia viajera que me llevó también a Atenas (Grecia) y a la isla de Socotra (Yemen)


Y te cuento mi experiencia.

Mientras la vecina Dubái es una ciudad de negocios y rascacielos, Abu Dabi dibuja una silueta más horizontal y presta más atención al aspecto cultural. A diferencia de lo que ocurre en Europa, en Abu Dabi (y en todo EAU) no está mal visto hacer ostentación de la riqueza; más bien al contrario. Los nuevos ricos de la ciudad conducen sus Ferrari y Hummers hasta los centros comerciales. En su calidad de sede de muchas de las más grandes empresas petroleras del mundo, Abu Dhabi se caracteriza por su extrema riqueza y opulencia.

Aterricé a las 23h. y nada más llegar me hicieron una PCR obligatoria y gratuita en el aeropuerto. En una enorme sala de unos 50x50m, unos 25 sanitarios hacían PCRs como una churrera. El resultado te llegaba al móvil y te descargabas el test a través del código QR que habían pegado a tu pasaporte. En la calle 29º asfixiantes grados. El taxi a mi hotel (25 eur) me llevó en 30 min. a 140 km/h por una autovía de 4 carriles.

Al volar desde Atenas, evité una cuarentena de varios días. Mi plan, durante 2 días completos, fue centrarme en lo imprescindible y universalmente más recomendado, sin complicaciones, tratando de transformar una escala obligada de 3N en una excelente oportunidad de descubrir lo mejor de esta suntuosa ciudad árabe. Me pensé lo del autobús turístico o incluso una excursión de 5h con Civitatis, pero no: los taxis son muy baratos, con trayectos largos por solo  5 euros y a mi ritmo, con mis anotaciones, Google Maps y Maps.me en mi móvil, mejor.

Aunque Abu Dabi está parcialmente distribuída en islas y no tiene un centro de la ciudad real, cogí en Booking el Hotel City Seasons Al Amra en un punto neurálgico y céntrico. Muy bien, 70 €/noche, con un desayuno excelente (y necesario para empezar bien días de mucha tralla), y a “solo” media hora en taxi desde el aeropuerto. Las calles de Abu Dhabi, con poca gente, estaban llamativamente muy limpias. Todo muy ordenado, todo bastante artificial, con grandes avenidas de varios carriles, y pasos subterráneos, es una ciudad "vacía". Pocos pasean.

EAU está asumiendo un gran protagonismo en Oriente Próximo. Forma parte de la coalición liderada por Arabia Saudí en la guerra de Yemen y, de la mano de los saudíes, participa en el bloqueo económico y político a Qatar desde 2017. EAU también está enfrentado a Irán por el control del estrecho de Ormuz, por donde pasa un tercio del petróleo mundial transportado por mar.

Dos fechas recientes muy importantes: 

En junio de 2017, EAU se alinea con la política exterior de Arabia Saudí y rompe relaciones diplomáticas con Qatar. Los ciudadanos qataríes son expulsados de EAU. Mostrar simpatía por Qatar en Internet se considera ciberdelito y se castiga con cárcel de tres a quince años. Sorprendente.

 Y en agosto de 2020, EAU (como ya hicieron Egipto y Jordania) anuncia un sonado acuerdo con Israel negociado bajo los auspicios de los EE.UU. de Donald Trump, que se espera que conduzca a la plena normalización de sus relaciones diplomáticas, lo que promete cambiar la geopolítica de Oriente Próximo, asunto no menor. 

Este pacto reafirma el giro estratégico de parte del mundo árabe, que ha pasado de preocuparse por el conflicto palestino a aliarse con Israel en contra de Irán.

Pero vaya!. EAU es un país que no tiene instituciones elegidas democráticamente ni partidos políticos: los ciudadanos no tienen derecho a cambiar el gobierno. La libre asociación está restringida y los derechos de los trabajadores son bastante limitados. La trata de personas y el uso de niños extranjeros como jinetes de camellos continúa a pesar de las promesas del gobierno de tomar medidas para terminar esas prácticas. Las familias de los presos políticos también son objeto de represalias, como restricciones en materia de empleo y educación superior y no se les permite necesariamente renovar sus documentos de identidad. 
La libertad de expresión brilla por su ausencia y, aunque no son tan radicales con los derechos de las mujeres como otros países musulmanes, tienen un enorme recorrido para avanzar. Se castiga tanto las relaciones extramatrimoniales como las homosexuales. Tremendo. 

Las muestras de afecto en público están prohibidas, especialmente a las personas solteras. Está permitido ir de la mano siempre que se trate de parejas casadas, pero los besos o los abrazos en público pueden ser considerados delitos contra la moral (y poco tolerados por la sociedad emiratí). También debe saberse que está prohibido fotografiar a mujeres sin su permiso, y puede considerarse "acoso sexual" dirigirse a una mujer desconocida en público. Casi nada.

El consumo de alcohol está prohibido pero permitido a los no musulmanes mayores de 21 años en restaurantes, bares y clubes autorizados o en domicilios privados.

El sistema de patrocinio (kafala) para la contratación de migrantes en EAU  -junto con la insalubridad y el hacinamiento en los alojamientos, la escasa protección jurídica y el acceso limitado a servicios de salud ponía a estas personas en una situación precaria aún más vulnerable y en riesgo de contraer la COVID-19 durante la pandemia. 

Esto sucede en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania, Kuwait u Omán. Durante más de 50 años, estos países han recurrido al sistema kafala como marco de control de las relaciones laborales con los millones de migrantes que pese a representar, en casos como Qatar, el 90% de su población, han estado privados de derechos tan elementales como la libre elección de rescindir sus contratos laborales o incluso salir de su país de residencia sin permiso de su empleador. 

Las necesidades de construir infraestructuras y garantizar la explotación del petróleo han servido de base para la consolidación del sistema kafala,  un “sistema de esclavitud moderna”. Hablé de esto con un par de taxistas (de Pakistán y Bangladesh): ganaban menos de 300 eur/mes, trabajando todos los dias de la semana. Contratados en sus países, tenían sus pasaportes retenidos.

Los EAU, que implantaron en 2016 el Ministerio de la Tolerancia, representan un espejismo de relativa apertura en la península arábiga. Pero se mantienen los privilegios de sangre y el desequilibrio social. Los ciudadanos son, en realidad, súbditos.

Las mayores fortunas reales no están en Europa. La dinastía más rica del mundo es la del rey Rama X de Tailandia, con casi 27.000 mill. euros, según Business Insider.  Tras él, destacan las casi omnipresentes fortunas de los países del Medio Oriente. El sultán Hassanal Bolkiah de Brunéi se posiciona en segundo lugar con 18.000 mill.. En el puesto número tres está el rey Salmán Bin Abdulaziz al Saud de Arabia Saudí, con 16.000 mill. Mientras, en cuarto lugar, se sitúa el emir de Abu Dabi, el Khalifa bin ­Zayed bin Sultan Al Nahyan, con 13.500 mill. eur

No paré quieto en mi estancia en Abu Dhabi. Aunque no dejaba de pensar en la isla de Socotra, objetivo principal de mi viaje, traté de sacar chispas a esta ciudad en dos días completos. El 1er dia anduve 14 km y el 2º 18 km, y ello a pesar de coger muchos taxis, tan baratos y con un aire acondicionado helador.

Lo cierto es que Abu Dhabi me sorprendió para bien y he visto cosas muy interesantes, algunas realmente increíbles y genuinas, como la Mezquita Sheikh Zayed, el Qasr Al Watan (Palacio Presidencial) y el espléndido Louvre de Abu Dhabi, y también curiosidades muy atractivas como el Fuerte Qasr Al Hosn, las Torres Etihad o el Hotel Emirates Palace, desbordante de un lujo desmedido.

Pienso que, para todo aquel que vuele a Asia o Africa y tenga escala en Abu Dhabi, una parada de 1-2 días es desde luego recomendable siempre y cuando se disponga de ese tiempo sin renunciar a disfrutarlo en el destino final, ya que no creo que, ni Dubai ni Abu Dhabi, a 6-7h de avión desde España, ameriten como destinos-objetivo si no se les añade algo más consistente… pensando siempre en viajes de larga distancia en los que usas alguna de estas dos ciudades como hub, como trampolín para alcanzar lugares más interesantes. Es solo mi opinión.

Estos son los lugares que visité, que calificaría de "imprescindibles" para 1 o 2 días, aunque lo cierto es que no hay mucho más... Abu Dhabi no da mucho más de sí, salvo algunos parques de atracciones (aunque uno no va hasta allí para ir a la Warner, salvo en estancias prolongadas o con peques).


Mezquita Sheikh Zayed 

Imprescindible, es toda una muestra de poderío. Verla de lejos poco a poco me resultó emocionante. Es brutal, dicen que es la mezquita más impresionante del planeta. 

Visitar este precioso, increíble y descomunal edificio de 20.000 m2 y capacidad para 40.000 fieles, es posiblemente el principal atractivo de Abu Dhabi, dedicada al Sultán Al Nahayan, primer presidente del país y que ordenó su construcción en 1952 (sus restos también descansan en el complejo). 

Inaugurada en 2007, es una maravilla mayúscula construida con un impoluto mármol blanco decorado exquisitamente con elementos cerámicos, piedras semipreciosas y oro. Es la mayor mezquita de EAU. La entrada subterránea, dentro de una preciosa cúpula acristalada, parecía una atracción de Eurodisney, caminado por un largo pasillo con escaleras mecánicas entre fotografías de la construcción de la Mezquita. Un espectáculo que ví a 39º. Imposible quedarse al sol.

Custodiada por más de 1000 columnas, 82 cúpulas de diferentes tamaños y 4 minaretes que superaban los 100m de altura, todo está diseñado y construido siguiendo los cánones de la arquitectura islámica tradicional, pero desde un enfoque totalmente moderno que le daba casi incluso un aspecto algo futurista. 

La sala de oración principal está dominada por una de las lámparas más grandes que existen. Hecha con cristales de Swarovski, mide 10m de diámetro, 15m de altura con más de 9 toneladas. Con entrada gratuita, fui en taxi porque está algo alejado del centro. Una curiosidad: con 5.627 m2, la alfombra persa de la sala principal es la más grande del mundo, pesa 47 toneladas y costó 6 Mill. eur. La hicieron 1200 mujeres iraníes en dos años. Brutal.

Hay que entrar con código de vestimenta adecuado, "con poca piel a la vista": los hombres con pantalón largo y manga larga. Las mujeres tienen que llevar ropa suelta, sin transparencias, con los brazos y las piernas tapadas y un pañuelo en la cabeza. 


































Fuerte Qasr Al Hosn

Construida en el S. XVIII, esta fortaleza es el edificio más antiguo de la ciudad. Recientemente restaurado, alberga un museo con exposiciones, artefactos históricos y películas sobre los orígenes de Abu Dhabi y su desarrollo a lo largo de los años. 

La segunda parte de la visita te permite explorar la zona del palacio construida en 1940, donde vivieron algunos de los gobernantes de Abu Dhabi. 

Después de visitar Qasr Al Hosn, fui a la Casa de los Artesanos, en una plaza fuera de la fortaleza, donde ví métodos tradicionales de tejer y cómo hacer cestas con hojas de palma. La plaza cuenta con un bonito estanque y vistas sobre los modernos edificios del fondo.















Hotel Emirates Palace

Digno de ver. Me picaba la curiosidad, ya puestos, por visitar uno de los hoteles más lujosos, exclusivos y más caros del planeta. Y es que el acceso a este hotel de 7 estrellas era gratuito, aunque con controles a la entrada. 

Ubicado de forma estratégica junto al mar, en West Corniche Road, con playa privada y buenas vistas sobre la costa, la zona financiera y las famosas Torres Etihad. 

Habitaciones desde 400 €/noche. A la vista se aprecia una decoración con mucho mármol, oro, nácar, centenares de palmeras y más de 1000 lámparas con cristales de Swarovski. Paredes, techos y muebles, todo aquí está cubierto de chapado en oro. Incluso hay una máquina expendedora de oro, y este hotel es famoso por su capuchino espolvoreado con “pan de oro”. WTF. Puedes entrar a este espectacular palacio y verlo por dentro, incluso tomarte algo. Fue construido por el propio gobierno y allí se aloja el emir de Abu Dhabi.  




Me comí un sándwich-club con una cerveza Corona y pagué 30 eur. No me pareció caro, dado el sitio.



Una noche en una de sus 92 suites, en la que estuvo hasta hace poco el rey emérito Juan Carlos I, cuesta a partir de 8.000 eur. Pero JC se trasladó a una villa con más privacidad en la isla de Nurai, algo alejada de la costa de Abu Dhabi. 















Por si fuera poco, en Navidad este hotel cuelga piezas de joyería en el árbol del hall por valor de 10 millones de euros. Según el New York Times, es el hotel más caro del mundo jamás construido: muchas de las habitaciones están adornadas con oro. 


Torres Etihad

Este moderno, espectacular y llamativo conjunto de 5 torres se sitúa justo enfrente del Hotel Emirates Palace y es parte del skyline de Abu Dhabi. 

Icónico a más no poder, con unas fuentes cercanas. El calor era (casi) insoportable.

Consiste en 4 torres residenciales + el Hotel Jumeirah Etihad Towers de 5*. La altura máxima del complejo viene marcada por la torre nº 2 (de 305m) que cuenta con un mirador en su planta 74. Pero no está ni siquiera entre los 15 edificios más altos de EAU!.  La entrada cuesta 23 €, de los que la mitad puede canjearse luego por comida y bebida. Como ya subí al Burj Khalifa de Dubai, me lo ahorré. Es importante que vayas “bien vestido”, de lo contrario no te dejarían entrar.









Qasr Al Watan / Palacio Presidencial

De lo mejor del viaje. Espectacular. Fue abierto al público en 2019 por el emir de Abu Dhabi, y Presidente de EAU, el Jeque Khalifa bin Zayed Al Nahyan, que quiere que los visitantes puedan comprender mejor la cultura de EAU. Wow!.

Qasr Al Watan se usó una vez sólo para ceremonias oficiales y grandes reuniones internacionales, y hoy es uno de los monumentos más importantes de Abu Dhabi. Cuando llegues al lugar, tendrás que tomar un autobus de transporte al palacio. Desde el exterior es un edificio admirable, una obra maestra de la arquitectura. Junto con la Mezquita del Jeque Zayed, este palacio fue uno de mis lugares favoritos en Abu Dhabi. El interior también es muy impresionante, todo está cubierto de oro y mosaicos y los techos y las cúpulas son una pasada.

Lo ví también al atardecer y creo que estaba aún más espectacular, con esos tonos morados.






























Abu Dhabi Marina Mall

Anecdótico. No se trata del centro comercial más impresionante de EAU, pero es un buen lugar para los que buscan ir de compras no muy lejos de algunos de los principales puntos de interés de Abu Dhabi y sirve para hacer una parada técnica y reponer fuerzas en alguno de sus restaurantes de comida internacional con precios moderados

Está junto a un puerto deportivo, una noria y un edificio muy alto y singular. Lo mejor, el aire acondicionado. La zona de alrededor estaba vacía por el intenso calor (38º).









Corniche

No me lo pensé dos veces y, desde el Centro Comercial Marina, me dispuse a recorrer bajo un sol y un calor de espanto (38º) esta preciosa avenida peatonal de 8 km, ubicada al lado de la playa Corniche Beach, es su “paseo marítimo”, con parques, fuentes y caminos. Había gente haciendo deporte cuando empezó a caer el sol. Además hay unas vistas chulas de los rascacielos de Abu Dhabi.  También cuenta con un carril bici con varias estaciones de alquiler de bicicletas. Hay parques infantiles, cafés y restaurantes. Paseé a lo largo de sus "piers" (muelles), Beach Clubs privados... y mucho negocio cerrado.

La Corniche también ofrece acceso a tres playas vigiladas y convenientemente separadas: para familias, para solteros y una playa pública. Uff, vaya lío. El acceso a la playa pública es gratuito y la entrada para las otras dos es de unos 2 eur. Las playas, aunque son de arena blanca y agua cristalina, son muy poco interesantes: muy anchas, sin olas y, con el calor extremo, el agua casi ni refresca.

Intenté tomar un barco para ver la ciudad desde un ángulo diferente pero no conseguí encontrar líneas regulares. Los precios eran prohibitivos: debía alquilar un barco para mí solo.







La playa está vacía y lo gracioso es que hay mucho puesto de socorrista cada pocos metros. De chiste.
















Louvre Abu Dhabi

No soy muy de museos pero este museo del arte y la civilización me llamaba la atención. Fue todo un acierto la visita. Me encantó. 

Se centra en el arte desde la prehistoria hasta el presente. Inaugurado en 2017, consta de 12 galerías permanentes dispuestas en orden cronológico: los primeros pueblos, las primeras civilizaciones, las religiones y el mundo moderno. 

Está en Saadiyat, una isla artificial al norte de la ciudad. Por su singular diseño y el contenido artístico de su interior merece 100% la visita. 

De hecho, es el único Louvre fuera de Francia. Tiene la colección más grande de pinturas, esculturas y objetos históricos de Oriente y Occidente en EAU. Muestra, de una manera muy elegante y sofisticada, siglos de intercambio en los mundos chino e islámico, desde los primeros asentamientos árabes en Guangzhou en el S. VIII.



Su cúpula de acero es muy original, deja pasar la luz creando un ambiente mágico y muy elegante. Surgió de una colaboración estratégica entre Abu Dhabi y Francia: acogerán durante 30 años el nombre y parte de la obra artística del famoso museo de París. 



Dispone de unos 8.000 m2 destinados a galerías, de un total aproximado de 24.000 m2, y es el principio de un ambicioso proyecto que busca convertir Abu Dhabi en un referente cultural mundial a base de talonario. 

















Por cierto, Guggenheim Abu Dhabi finalmente será una realidad en 2025,  proyecto en manos del emblemático estudio de Frank Gehry, lo que dicen será el principal museo de arte moderno y contemporáneo de la región. Y estará muy cerca del Louvre...

Cosas que no ví en Abu Dhabi... y que muchos recomiendan:

Heritage Village

Estaba cerrada cuando estuve esta pequeña y recomendada reconstrucción de un antiguo pueblo beduino tradicional del desierto arábigo que permite al visitante conocer algo más de la cultura popular de EAU y ver cómo era antes su vida cotidiana, con un  museo para conocer el pasado marítimo de la ciudad, y ver joyas y armas antiguas.  También había una torre de viento tradicional árabe, un elemento arquitectónico utilizado para crear ventilación natural y refrigeración pasiva en los edificios y que ya conocí en Irán.

Ferrari World Abu Dhabi

No soy un apasionado de la Fórmula 1, así que no fui a este mastodóntico parque temático deportivo y de atracciones dedicado a la todopoderosa Ferrari, con una imponente cubierta, del rojo color de la marca y con su famoso caballo. Alejado del centro, en la Isla de Yas, en dirección al aeropuerto de Abu Dhabi. Al lado se encuentra el circuito de Fórmula 1 de Abu Dhabi. La entrada más barata costaba 275 AED por persona (unos 71€). Allí podrás probar algunas de las atracciones más fuertes del mundo, como la Formula Rossa, la montaña rusa más rápida del mundo: alcanzas 240 km/h en 4,5 segundos.

Dejo de nuevo un video del viaje a Abu Dhabi: VIDEO ABU DHABI

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