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miércoles, 21 de junio de 2017

NEW ZEALAND 2017 june


NZ es objetivamente uno de los países más bonitos y espectaculares del mundo, con una enorme diversidad en tan poca extensión: glaciares, bosques tropicales, lagos impresionantes, fiordos, volcanes, zonas geotermales, playas desiertas y salvajes (aunque también playas preciosas en el norte, que no visitamos), ...un viaje desde luego caro. Bastante. Hemos tocado techo de gasto...y también de cantidad de fotos y vídeos.

Viajar en “su” invierno (qué remedio!) ha tenido un atractivo adicional y ha hecho el viaje diferente. A 2.200 km. de Australia, muy abrigados y preparados para muy bajas temperaturas a pesar del sol. Es un clima muy engañoso: cambia varias veces en el mismo día y no hay que fiarse de las previsiones (o consultarlas muy a menudo). Comprobado.

Para preparar con mucha antelación y a fuego lento, es una excelente “inversión viajera”, escogiendo con calma los destinos en función de experiencias acumuladas y gustos, fiándote de testimonios de viajeros cuyos consejos y relatos parecían tener mejor pinta...intentando así personalizar un "the best of".

Pese a ello debo decir que no me fue realmente muy complicado decidir la ruta: descartando algunas cosas, priorizando y poniendo foco en lo más interesante, diferenciando lo imprescindible de lo importante y aquí, la subjetividad también manda. Más aún cuando puedes viajar por libre y eres tú mismo quien se organiza el plan en función de días y presupuesto. Una gozada, como siempre.

En NZ el viaje estuvo plagado a diario de incesantes momentos desafiantes y culminantes: esto es más de lo que uno puede pedir en un país que no es nada barato y en el que nos hemos gastado solo un poco más de lo ya esperado.


Un país que sabe, como ningún otro, explotar turísticamente sus impresionantes recursos (saben poner todo "en valor" y  lo hacen bien), que apasionan y no defraudan en ningún momento. 

Dejo dos vídeos de este fantástico viaje:

NZ - ISLA SUR:
https://youtu.be/h26rZ6zHcsY
NZ - ISLA NORTE:
https://youtu.be/X7g6KUywK6A

Y puede que antes te interese ver un post con la introducción a este fabuloso viaje
INTRODUCCION AL VIAJE COMPLETO

Ahora te cuento la experiencia en NUEVA ZELANDA.




Hasta el viajero más "exigente" puede flipar en colores solo con dar con la clave de montar por libre un itinerario rabiosamente a su gusto, dentro de las infinitas combinaciones de rutas que existen para elegir dependiendo de por qué isla empieces, presupuesto, días disponibles e intereses (importante).
En el país del rugbi, los “kiwis” son tres: los locales (que se hacen llamar así), un tipo de ave local muy difícil de ver, y la fruta que todos conocemos.

Los Maoríes (los indígenas de NZ) llegaron hace más de 1.000 años y son el 14% de la población total de NZ (con solo 4,2 millones de hab. y la mitad de superficie que España). Integrados en la sociedad de NZ, no olvidan sus tradiciones, impresionan con sus tatuajes en la cara, te saludan con su habitual "apretón de nariz" y son famosos por sus danzas de guerra "Kapahaka"...

Aunque no hizo falta visado, NZ tiene estrictas leyes migratorias y una sociedad muy ordenada, la gente me pareció amable, muy sonriente, educada, honesta, confiada, te ayudan y...parecen felices. Un problema: cuesta bastante entender su inglés, más que a los australianos, sobre todo en la isla Sur.


La verdad es que tienen pasión por la gastronomía y el vino, con lo que no me sentía muy distinto a ellos jaja. Visitamos dos bodegas y muchas vinaterías. Los vinos blancos allí (variedades Chardonnay y Sauvignon Blanc) son ciertamente excepcionales (de los tintos no puedo decir lo mismo) y en cuanto a la gastronomía (cara, muy internacional y variada), encontramos deliciosos pescados, mariscos (ostras y su famoso mejillón de cáscara verde), chuletones de mucho nivel, carne de cerdo y cordero, frutas y verduras.

País joven y muy exuberante, con geisers y adormecidos volcanes que aún no están apagados. Una inmensa caldera donde todo hierve. Un tremendo respeto por la naturaleza. Convivencia pacífica y la sensación de territorio inexplorado, sobre todo en la isla Sur. Se puede pedir más?



De la ISLA SUR diría que es “dramática” e imposible: tiene los Alpes neozelandeses, con más de 300 glaciares...realmente muy impactante y desde luego más interesante que la Norte.
No pudimos visitar en helicóptero (nos cancelaron el mismo día), desde Franz Josef, la montaña más alta de NZ, con 3.800m. (Mount Cook), porque había mucha nube y no era seguro. Qué pena!, el heli aterrizaba arriba en nieve virgen...

Y la ISLA NORTE, aparte de "Mordor" en su zona central, es verde como un enorme campo de golf, con millones de árboles, vacas y ovejas, y todo ello sobre unos 50 volcanes extinguidos aunque con mucha actividad latente: creo que había un atractivo primitivo en ese caos geotérmico, y no te puedes resistir a respirar profundo y poner tu cara frente a esa terapia gratuita de spa que te ofrece la naturaleza.

Cualquier "kiwi" te dirá que es mejor la Isla Sur (de unos 300 x 800 km), más inhóspita y despoblada y en la que solo vive 1 millón de personas (3,5 millones en la Norte). Yo estoy de acuerdo: la Isla Sur es un festín de escenografías agrestes y fantásticas. 

Si Australia nos fascinó en 2015, NZ nos ha cautivado y dejado boquiabiertos; es un país de paisajes en el que lo más bonito muchas veces no era el destino sino la propia ruta, la carretera: un espectáculo visual en el que las paradas siempre implicaban ver algo sublime o estremecedor. Imposible no recordar muchos escenarios de la saga de El Señor de Los Anillos.

Por suerte hay muuucha información sobre NZ, demasiada incluso, yo no he visto jamás nada parecido: agencias de turismo locales, blogs, webs de viajes,...es una “sobredosis” previa de información detallada que no he visto sobre ningún destino. 


El mejor marketing para NZ es, además de quienes vamos y lo contamos, la ingente cantidad de información -atrayente de verdad- que maximiza el interés por visitar este país tan extraordinario, con una oferta inimaginable de deportes al aire libre, y de emociones fuertes. Líder mundial de ecoturismo, NZ se ha convertido en uno de los países más limpios y “verdes” del mundo. 




Llama la atención, sobre todo en la isla Sur, que no pasan 5 km. sin que haya algún cartel en la carretera anunciando que puedes parar y desviarte a alguna ruta de trekking, parque natural, cascada o desfiladero, mirador, reserva natural,…la verdad es que sacan chispas a todo lo que tienen –son tan organizados y prácticos- pero es imposible llegar a todo, y ciertamente algunas cosas pueden ser prescindibles o bastante parecidas. 
En todos los pueblos tienes agencias con decenas de folletos, con lugares y excursiones para hacer en un montón de sitios. En muchos tenías un i-Site, especie de centro de información turística con atención personalizada e infinidad de propuestas de planes, todos enfocados a la aventura. Cómo no!.

Había leído muchas (y lógicas) contradicciones de viajeros respecto a consejos de qué es mejor o qué es peor, o a dónde o por dónde debes de ir... Es difícil no sugestionarse por una expectativa tan contundente y apabullante como la que se extrae de los relatos y experiencias de viajeros en NZ. Pero es perfecto: la expectativa es real y termina siendo superada. Sin paliativos. Pero creo que todos nos vamos muy satisfechos.

Vamos al lío!.



NZ - ISLA SUR

El vuelo de Hong Kong a Queenstown hacía una muy breve escala en Auckland (isla Norte). Entramos a la isla sobrevolando una zona impresionante de marismas y campiñas muy verdes. Mucho sol, aunque fresco (6 grados) cuando salimos al exterior para ir andando de la terminal internacional a la doméstica.
La aduana, tan dura que la pintaban, no fue para tanto: incluso se colaron y no tuvimos que pagar las tasas por el Marlboro (a 3 euros) que compré en el aeropuerto de Hong Kong: los impuestos hubiesen puesto el paquete a unos 12 euros (en NZ cuesta 17 euros...aunque en Australia estaba a 24 euros). La verdad es que fumaba MUY poca gente. Bien.



El vuelo interno de Auckland a Queenstown (isla Sur) voló sobre el mar paralelo a la costa Este de ambas islas, espectacular y donde pude fotografiar desde el avión el nevado Monte Ngauruhoe, en pleno “Mordor”, en el Parque Nacional del Tongariro, y que más tarde visitaríamos tan de cerca emocionados…






QUEENSTOWN

Llegamos al aeropuerto y cogimos un Toyota Rav4 de gasolina, 45 eur/dia con todos los seguros (reservado desde España con Rentalcars.com, excelente precio) y para el que saqué en España el Carnet de Conducir Internacional, obligatorio como en Australia.

Al principio, conducir por la izquierda y con un coche automático no es fácil si es la primera vez. En Australia ya lo hice por lo que no se me hizo muy raro, más bien al contrario. Maletero gigante y coche "potente", era lo deseado. Seguridad.

Teníamos 3 maletas de 23 kg. c/u y tres mochilas. El maletero pudo con eso y con todo el vino que fuimos comprando...


Llegamos a nuestro primer piso con Airbnb donde estaríamos dos noches.
El alojamiento, con Airbnb, QT Apartment (https://www.airbnb.es/rooms/18365325), con vistas al lago, estuvo genial, muy céntrico, amplio y con “de todo”.

La ciudad con más bares per cápita de NZ, en un ambiente “de esquiadores”.
Queenstown es una ciudad pequeña (unos 100.000 hab., que se quintuplican en su verano) y un verdadero centro alpino. La capital mundial de la aventura y la adrenalina, ideal para aficionados a las emociones fuertes, con decenas de tiendas ofreciendo tours y actividades de todo tipo (rafting, paracaidismo, puenting, trekking, avionetas, helicopteros, hidroaviones, lanchas rápidas,y un largo etc.).

Sofisticada y en un entorno impresionante, Queenstown ha sido la ciudad de NZ que más nos ha gustado. De largo. A orillas del lago Wakatipu y rodeada de imponentes cadenas montañosas. El día de la llegada, algo cansados del viaje de HK y ya con mayor jet-lag, dimos paseos por los parques, el muelle, las calles, algunos pubs y el entorno del lago...que era impactante.










No reservamos el (famoso) Shotover...la actividad más apasionante de NZ: una lancha rápida haciendo trompos por estrechos cañones; era muy caro. Tampoco nos dio tiempo a subir en el teleférico de Skyline hasta la cima del Bob's Peak para contemplar las vistas de Queenstown.

MILFORD SOUND

Para llegar al Fiordland National Park desde Queenstown en coche eran 5 horas (más 5 de vuelta). Un lugar remoto. Dicen que la Milford Highway, por virgen y espectacular, es arrebatadora y una de las rutas más impactantes del mundo, lo cual es mucho decir. Poder llegar en avioneta fue una solución, aunque cara, cuando dispones de poco tiempo, y así conocer sobrevolando la tierra de los fiordos en NZ, el lugar más húmedo del país y uno de los principales destinos turísticos, aunque por suerte no nos llovió y había muy poca gente.
Hay quien recomienda ir a otro fiordo de la zona, Doubtful Sound, mucho más aislado y dicen que aún con menos turistas. Además pilla más a desmano...


Milford Sound fue una experiencia de ensueño que jamás vamos a olvidar, no solo por haberla hecho en avioneta (1/2 h por trayecto) + crucero (2h) por el fiordo hasta el Mar de Tasmania, sino porque nos pareció uno de los lugares más bonitos del mundo: un fiordo majestuoso en un entorno espectacular rodeado de picos nevados de 1.700m., con enormes cascadas y colonias de focas. A la ida volamos por un lado y volvimos por otro diferente. Planazo.




La avioneta (6 plazas, http://www.milfordflights.co.nz/) partió del aeropuerto de Queenstown hasta el pueblo de Milford Sound, por encima de ríos, lagos y unas impresionantes montañas nevadas. Un espectáculo visual de primera magnitud. El video lo dice todo.
Allí tomamos un barco que hizo un crucero fluvial de 2,5h. saliendo hasta el Mar de Tasmania. Sencillamente apoteósico. Durante el trayecto en barco pasamos por la base de una montaña de 1.700m desde el agua. No era normal.



















Un comienzo tremendo para abrir boca en NZ. Nos dijeron que Tom Cruise había estado allí hacía pocos días, rodando unas escenas de la próxima Mission Imposible 6, como luego comprobamos en Internet.

Después fuimos en coche desde el aeropuerto hasta los tremendos paisajes de Glenorchy (a 30 km) bordeando el Lago Wakatipu, que tiene 84 km de largo y 400m. de profundidad. Esta visita es imprescindible: una carretera muy tranquila que discurre paralela (en ocasiones pegada a la orilla) al lago. Es una de las carreteras panorámicas más afamadas de NZ.

Distintos miradores permiten parar y disfrutar de las vistas no sólo del lago, sino de las montañas Thompson que lo flanquean. Espectacular.


Las famosas hamburguesas en el tan mencionado Ferg Burger (más de 30 diferentes!) en Queenstown no las probamos: siempre había muchísima cola (es lo habitual) y el Ice Bar (-5 grados) abría demasiado tarde, aunque no nos importó, fuera estábamos ya a 2-3 grados y en la calle solo aguantabas en terrazas bajo una “seta” de calor.

Encontramos una vinatería que nos sorprendió mucho por la enorme variedad de vinos de NZ. Imaginaros un local enorme con unas 7 máquinas expendedoras de vino (8 botellas por máquina) en la que puedes elegir tres tamaños diferentes de copa. Pagas por lo que bebes. Con sofás, picoteo y música agradable. Vinos locales e internacionales. No me resistí a hablar de vino con una de las responsables. El concepto me encantó. En España está poco desarrollado (solo en algunos bares, y con pocas referencias).



Me dió pena no estar un día más en Queenstown.





ARROWTOWN
Con 2.000 hab. y a solo 17km de Queenstown, lo visitamos de camino a Wanaka. Es un pueblo minero histórico y muy pintoresco: los comercios, la oficina de correos, los bares,...todo con estructuras de madera. Turístico pero original...







Cruzamos por el GIBBSTON VALLEY (famoso por sus viñedos de Pinot Noir) y, camino de Wanaka, cómo no, paramos en el KAWARAU SUSPENSION BRIDGE, donde opera el que fue el 1er "bungy jumping" comercial del mundo. No hubo huevos, pero nos quedamos de piedra por la gente que se tiraba constantemente, y estábamos a 3 grados a mediodía. Más tembleque aún solo de acercarme.





WANAKA

Llegamos pronto. Carretera con vistas increíbles, todo muy virgen.

Wanaka nos pareció un paraíso entre montañas, glaciares, ríos, valles y lagos alpinos, un remanso de paz de atmósfera relajada. 









Muchos bares y restaurantes en la playa del lago, una de las vistas más impresionantes de NZ desde una terraza alta, donde contemplamos unas vistas de nuevo espectaculares con el sol de frente.




Por la noche pudimos por fin cenar ostras (como en Australia, super-baratas, 1,5 euros c/u), deliciosas y grandes. No las dan aprecio...



El alojamiento, con Airbnb, Mountain View Retreat (https://www.airbnb.es/rooms/13591581), era un ático muy bonito pero quizás primera decepción: una casa de madera en un entorno precioso pero las fotos por Internet tenían demasiado "gran angular" jeje, y el acceso a la habitación tenía una larga escalera exterior muy empinada, pero bueno estuvimos a gusto, aunque costó encontrarla.
Estábamos en el segundo piso y subían los olores de lo que cocinaba la dueña, que vivía en el piso de abajo.
Teníamos una terracita exterior y las vistas eran muy chulas.


Seguimos hacia el Norte por el valle del río Haast hasta HAAST PASS, cruzando el Parque Nacional Mount Aspiring (el 3º más grande de NZ), a veces cortado por aludes...desde luego nos pareció uno de los mejores paisajes "de montaña" que vimos. Tras dejar los impresionantes lagos gemelos de Wanaka y Hawea, nos adentramos en el desfiladero: paisajes de cascadas y ríos. Ruta espectacular y muy sorprendente.






No había gasolineras entre Makarora y Haast (80 km), ni entre Haast y Flox Glacier (120km), donde el camino es largo y con curvas...y donde parábamos cada dos por tres a hacer fotos.

PARQUE NACIONAL WESTLAND: FOX GLACIER Y FRANZ JOSEF GLACIER

Tras haber visto una costa muy virgen e inhóspita, el objetivo era poder ver dos famosos glaciares a solo 230 m sobre el nivel del mar. Sabíamos que, por el deshielo, ya no estaban tan espectaculares como antes y que las fotos de hace años podían crear una decepción....pero la verdad es que nos interesaba la experiencia de ver reliquias de la Edad de Hielo en un paisaje selvático, enormes ríos de hilo milenario de un azul puro....No pudimos visitar ninguno de ellos por la lluvia, y nos dio muuuucha pena: leí que en ningún lugar del mundo los glaciares se acercan tanto al mar en esta latitud. Rodeados de un exuberante bosque tropical, según Lonely Planet, estos glaciares constituyen "una de las 10 mejores rutas del mundo".

Incluso, para compensar la posible decepción, ya habíamos reservado un helicóptero desde Franz Josef (http://www.glacierhelicopters.co.nz/) donde hacíamos noche, que en 45 min. nos sobrevolaría ambos glaciares y nos llevaría al Monte Cook (pico más alto de NZ), para aterrizar en nieve virgen, un puntazo. TAMPOCO pudimos hacerlo. Una pena la verdad, aunque nos ahorramos mucho dinero…
Y esto fue lo que nos perdimos: https://youtu.be/42omRajGse8. Snif!

Nos desquitamos yendo a unas termas en Franz Josef, (https://www.glacierhotpools.co.nz/) muy recomendables: al aire libre y a unos 6 grados, ibas moviéndote por diferentes piscinas de agua termal 36, 38 y 40 grados. Un buen montaje.

El alojamiento, con Booking, BELLA VISTA MOTEL FRANZ JOSEF GLACIER http://www.bellavistafranzjosef.co.nz/, un buen motel, cómodo y limpio…


Visitamos Shantytown, un pueblo reconstruido de la época de la fiebre del oro de 1.880. Poca cosa…




GREYMOUTH
Antes de llegar, paramos en Hokitita para visitar alguna fábrica de jade verde, compramos algunos
regalos.




Greymouth tiene una larga historia relacionada con la minería del oro y es el pueblo más grande de la costa oeste, con unos paisajes marinos “estremecedores”.


El alojamiento con Airbnb, AL AND ROSIE’S B+B (https://www.airbnb.es/rooms/17778441), unos señores encantadores a los que les llevé una botella de Tierra Crianza de Labastida: tuvieron el detalle de perdonarnos que al hacer la reserva nos equivocásemos “de mes” cuando llegamos allí.


En Greymouth fui el único que no se hizo un tattoo de verdad en una tienda de tattoos a la que ya le habíamos echado el ojo por internet…no era mi momento vital!.

Comimos en un sitio muy chulo (CP1, junto al malecón) y tomamos un cafecito en un local (Ferrary’s) que no era sino la entrada del cine del pueblo, donde con una recepción muy glamurosa, comprobamos lo elegante que se ponía la gente para ir al cine (de boda, vamos).




Salimos de Greymouth, los paisajes seguían a la altura.





La idea era llegar hasta PUNAKAIKI, famosa por sus antiguas rocas con forma de crepes (Pancake Rocks) y, en marea alta, lo estruendoso de sus geisers marinos. Atronadores. Es la principal atracción del Parque Nacional de Paparoa, con unos paisajes impresionantes y unas vistas impactantes de playas vírgenes y el agitado Mar de Tasmania.










Ya de camino hacia Nelson, todo fue un precioso y serpenteante camino lleno de paisajes mágicos...
Paramos en Hawks Crag





Y por fin llegamos al CAÑON BULLER, con un puente colgante (Buller Gorge Swingbridge) impresionante con 110m. que se movía al caminar sobre él y que nos atrevimos a cruzar por encima de un enorme río muy revuelto. Espectacular. Tuvimos la oportunidad de ver muy de cerca y casi tocar un desconfiado “kiwi” que se acercó al coche y al que dimos unas galletas.






Paramos en Murchison a tomar algo en un bar de carretera. Pedimos hasta tres veces un hot-dog y ni a la tercera acertaron: que si salchicha rebozada pinchada en un palo, que si rebozada pero en sándwich, que si sin rebozar y con pan de sándwich al lado.... Les ví que tenían pan de hot-dog pero ni por ésas. Bastante increíble.




NELSON
Rodeada de viñedos, es una ciudad que inspira y dicen que es la ciudad más "soleada" de NZ.
El alojamiento, con Booking, TRAILWAYS HOTEL NELSON (http://www.trailwayshotel.co.nz/) junto al río. La habitación tenia dos pisos y unas vistas excelentes.






PARQUE NACIONAL ABEL TASMAN
Es el más pequeño de NZ, pero dicen que el más bonito, su principal atractivo es el Coast Track, con unos senderos idílicos... con playas y calas de arena blanca, ciertamente impresionantes, con agua de azul turquesa y rodeado de un exuberante bosque que ofrece un montón de aventuras ecológicas...este P.N. es una de las maravillas naturales de NZ y queríamos recorrerlo por el mar en lancha para recorrer la arena en Golden Bay, excursión que incluía además un trekking espectacular por la costa, y que habíamos reservado ya con una agencia local…para hacer desde una corta distancia de Nelson.

Fue el segundo "gatillazo" del viaje: lamentablemente la agencia me mandó un email el día anterior para hacerme un upgrade gratuito a un catamarán en el recorrido pero regresando a las 16h. en vez de a las 13h., tuvimos que rechazar la oferta: la ruta seguía y al día siguiente teníamos unos "planazos" algo apretados…


MARLBOROUGH SOUNDS
La idea era visitar la mayor zona vitivinícola de NZ, sobre todo de blancos.

El comienzo fue apoteósico: llegamos a HAVELOCK con la idea de visitar los alrededores en barco.
Capital mundial de los mejillones de color verde (muy ricos!). Contratamos en una tienda un barco privado y el capitán nos tuvo casi 2h. visitando la zona, que nos pareció una pasada por los paisajes. Nos llevó hasta una granja de mejillones verdes (que luego comimos al vapor en Havelock), y “tuve” que probar dos…crudos, bueno ricos y con mucho sabor a mar, pero no me veo en otra jaja.















Antes de llegar a nuestro hotel en BLENHEIM, íbamos con la intención de probar vinos en un par de bodegas de la zona, a las que puedes visitar para un “wine testing”, pruebas unos 4-5 vinos y luego, si compras alguna botella, no te cobran la cata.







Probamos vinos locales de las variedades de Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Gris y Restling…y hasta un Albariño, sorprendentemente rico, que hacían ellos mismos.
Una gozada, nos hemos terminado de aficionar a unos blancos muy marcados por una zona de viñedo que cuenta con un clima oceánico, frío y lluvioso. Un regalo de los dioses.








Compramos un par de botellas en cada bodega y la tarde soleada nos regaló unos paisajes de los viñedos, con ovejas entre ellos, que nos dejó bastante impresionados.

Visitamos Giesen Wines Cellar Door (https://giesen.co.nz/) y Wairau River Winery (https://www.wairauriverwines.com). Muy bien montadas. La gente iba en bici a visitarlas desde Blenheim (a 5 km.). Había muchas.

En BLENHEIM, un bonito y pequeño pueblo con mucha cultura de vino, compré de oferta una equipación ciclista blanca y negra de "Nueva Zelanda", y fuimos a otra vinatería muy guapa.







Cenamos codillo en un Dodson, una cervecería alemana, con 24 grifos, donde como curiosidad justo al entrar había una mesa aislada del comedor con un cartel: “Esta es la peor mesa del local. Si la usas, te hacemos un 20% dto.”.


El motel, con Booking, Lugano Motor Lodge (http://www.lugano.co.nz/). Muy bien!. Fueron ellos quienes me recomendaron las dos bodegas a visitar. Un puntazo.



FERRY A LA ISLA NORTE

Para cruzar de Picton (ciudad portuaria de 1.840) en la Isla Sur a Wellington en la Isla Norte hay que tomar un ferry que puede estar operado por dos compañías: Interislander o Bluebridge. La diferencia entre una y otra radica en el precio y la variedad de horarios a elegir a lo largo del día. Nosotros cruzamos con Interislander a las 11h.(2h antes ya haciendo cola con el coche para el check-in).



Cruzar en ferry el Estrecho de Cook, a través de los Marlborough Sounds en un dia soleado, es un trayecto fascinante y definitivamente espectacular (algo más de 3h.). Habíamos visto algunos videos caseros con olas "monstruosas" que afortunadamente no vimos ni sufrimos (los coches no se movieron de su sitio en la bodega de carga!). El barco era gigantesco: 190m de largo y capacidad para 700 pasajeros y 230 coches. Velocidad?: 36 km/h, jeje, lo miré todo…y estaba construido en España!. Habia wi-fi gratis pero solo 100 megas.












Salía cada 2x3 a cubierta para admirar el paisaje y las preciosas ensenadas de los estrechos: eran una pasada. Por cierto, sus aguas están consideradas de las más peligrosas del mundo. Llegando a Wellington se puso "muy feo". Ufff.





NZ - ISLA NORTE

WELLINGTON
Capital de NZ desde 1.865, dicen que es la ciudad con más viento del planeta (pero no fue para tanto). Agradable, elegante, con un puerto muy pintoresco, dicen que tiene mucha parte "oculta": es una ciudad fácil de recorrer a pie. Muy cervecera. Se respira vitalidad y calidad de vida, con una enorme oferta cultural, vimos superior a la de Auckland, llena de cafés y museos, y con mucha vida nocturna.







 

Llamaban la atención sus casas de madera en las colinas, algunas con su propio funicular, vaya nivel.

En el paseo marítimo había bastante ambiente y, de madrugada (cuando bajé a renovar el ticket del parking) ví muchísima gente haciendo footing y yendo a trabajar en bicicleta, segway o skate. De todas formas, esta ciudad no nos gustó como otras, digamos que en NZ las ciudades no están a la altura de otros países, fuera aparte Queenstown, cuya ubicación la hace única.





Por la noche fuimos a la calle Cuba, con mucho ambiente, llena de bares con muy buena música y restaurantes, Cenamos en uno llamado El Matador. Una parrilla de carne. Flojita, pero no sobró nada...


No subimos al mirador del Monte Victoria, desde donde se observa la ciudad y el Estrecho de Cook, pero pillamos el teleférico rojo para ver unas vistas igualmente muy chulas.









El alojamiento, con AIRBNB, un céntrico apartamento, https://www.airbnb.es/rooms/8846669, que nos gustó pero del que, como crítica, diría que no tiene aparcamiento ni muy cerca ni gratuito.

RUMBO AL NORTE
Pasamos por el desfiladero de Mangaweka, espectacular y con un enorme avión en desuso en su antiguo aeropuerto. Paramos también en Waiouru.





Poco a poco íbamos contemplando a lo lejos una de las montañas de Mordor, de El Señor de Los Anillos, y a medida que nos acercábamos, nos iba emocionando. Era el Monte Ngauruhoe (“Mount Doom”), que ya había fotografiado desde el avión, con su pico nevado. Momentazo.




Para la ambientación de Mordor, el feudo de Sauron, se necesitó un paraje volcánico y árido que nos hiciese creer que estábamos en el lugar más escalofriante del mundo. Así, el Parque Nacional de Tongariro fue el escenario perfecto para este oscuro lugar.

El objetivo era alcanzar TURANGI, la capital de la pesca de trucha en NZ. Las ganas de llegar (fue el trayecto más largo que hicimos, unos 350 km.) se debían a que tenía previsto preparar comida al aire libre en el asador de nuestra cabaña. El alojamiento, con Booking, CREEL LODGE, http://www.creel.co.nz/ nos encantó, por dentro y por fuera. Compramos unos chuletones y un costillar en un supermercado y los asamos allí mismo: los comimos en el porche con un buen vino. Barbacoa apoteósica…en medio de la tranquilidad más absoluta.




Por la noche, este apagado pueblo nos enseñó que el (único) bar estaba petado de gente cenando. Unos vinos y unas risas.

PARQUE NACIONAL TONGARIRO

El plan era hacer un trekking entre volcanes por una zona en la que se grabaron muchas escenas de Mordor. Con tres fantásticos volcanes aún activos, impresiona su grandeza (algunos aún activos como el Ruapehu 2.800m y el Tongariro) y lagos de colores en sus cráteres.
Es el parque nacional más antiguo de NZ, en el medio de la Isla Norte, a unos 300 km. de Auckland y de Wellington.

Y el Tongariro Alpine Crossing es el mejor trekking de NZ y desde luego el más recomendado y valorado por todos los viajeros. Nos íbamos a atrever a hacer los 20 km (no es un recorrido circular) por una ruta espectacular y alucinante a más no poder, cruzando todo el parque nacional, en unas 7-8 horas. No lo podíamos hacer por nuestra cuenta, ya que al ser invierno era obligatorio ir con guía.

Pero de nuevo recibimos un email el día anterior anunciándome que la excursión quedaba cancelada ante lluvias (y nieve) y temperaturas de -9 grados. Tercer "gatillazo".

Al día siguiente y viendo que amaneció muy bueno, decidimos hacer por nuestra cuenta al menos el primer tramo, conscientes del peligro y de que era justo de los peores de la travesía. 

Muy bien equipados, con botas, nunca nos habíamos visto en otra: No paramos de decir ¡wow! porque de verdad era alucinante.

Una bestialidad de paisaje. Pasamos de estar en el parking de Mangatepopo (punto de inicio habitual) a 1.150 metros, a subir hasta 1.880 metros (a los pies del Monte Ngauruhoe, de 2.300m.), con un tramo final tan empinado, entre montones de lava petrificada, que hacía que nos faltase algo de oxígeno.

En la zona más alta, partes del suelo estaban heladas y resbalabas con facilidad, por lo que tuvimos que darnos la vuelta, bastante exhaustos porque íbamos rápido, cuando ya lo vimos mal y empezaba a nublarse con mala pinta, pero mereció mucho la pena. En total hicimos 12 km…pero nos perdimos cascadas, lagos verdes. Otro snif!.



















La verdad es que leído muchos blogs donde explican, para este trekking, con mucho detalle cada una de las diferentes etapas, km., duración y dificultad. Es una pena no haberlo podido concluir porque nos dejamos las partes más bonitas... como éstas




Pero nos queda el recuerdo de las fotos para no olvidar la caña que nos dimos y el espectáculo visual tan impresionante. Ese día, única siesta de todo el viaje y agujetas curiosas (al día siguiente). Tocamos Mordor.

TAUPO
Por la tarde, seguimos avanzando para poder hacer noche en Taupo: Vistas volcánicas y bosques de pino. Geiseres, terrazas de silicio, cráteres de barro en ebullición,...
A orillas del lago más grande de NZ y donde se pescan enormes truchas. Es un lugar turístico.



Al día siguiente, en ruta a la ansiada Rotorua, paramos en Los Cráteres de la Luna, una atracción pública que cobra una pequeña entrada para su mantenimiento. Era una especie de sendero geotérmico. En la década de 1950, una gran superficie de terreno al norte de Taupo inesperadamente comenzó a calentarse y generar vapor. Surgieron cráteres de lodo hirviendo, junto con otros fenómenos geotérmicos.
Se construyeron pasarelas de madera para proteger a los visitantes del calor del suelo. A menudo se deben mover, dado que surgen nuevos respiraderos. En un momento estás en medio de aire puro maravillándote con las inquietantes vistas y luego se produce un cambio en la brisa y quedas envuelto en nubes de vapor sulfuroso que se arremolinan a tu alrededor. Puntazo.






El alojamiento en Taupo, con Booking, ACAPULCO MOTOR INN http://acapulcotaupo.co.nz/accommodation/ flojito, sin más.


ROTORUA
Lleno de casitas prefabricadas, es imperdible: corazón geográfico y espiritual de la cultura maorí en NZ. Allí vive 1/3 de la población total maorí y es donde hay tradiciones más arraigadas, aunque un poco enfocadas al turismo...

Toda la región está literalmente cubierta por cráteres derrumbados, por piscinas de agua y lodo frío o hirviente, y por fumarolas de vapor.

Y es que en Rotorua la actividad geotermal era muy intensa: fuentes, piscinas de barro, geisers y torrentes de agua caliente que surgen por toda la ciudad, con ese olor a azufre tan peculiar, como a podrido. Está justo sobre el "cinturón de fuego" del Pacífico.

Recomendaban ir al sitio geotérmico de Te Whakarewarewa, donde los maoríes aprovechan los geiseres para cocinar y como baños termales, pero no fuimos (churrera?).

Estábamos en la "zona volcánica" por excelencia de NZ, muy colorida (amarillo por el azufre, morado por el manganeso, naranja por el antimonio, rojo por el óxido de hierro y verde por el arsénico), con un imprescindible antes de llegar a Rotorua: Wai-o-tapu (la zona termal más famosa de NZ y estrictamente protegida). Visitar el Thermal Wonderland, con la piscina Champagne Pool, fue apoteósico….
Son mini-parques temáticos, rodeados de lagos burbujeantes y cráteres volcánicos, algunos de hasta 50m de diámetro y 20m de profundidad.



















Al pagar, me dejé la tarjeta Visa en el TPV, llamamos y fui a recogerla al dia siguiente.

El primer día por la tarde fuimos al Polynesian Spa, en la misma orilla del Lago Rotorua, unas instalaciones donde al aire libre te das baños en piscinas geotermales a diferentes temperaturas (desde 36,38,…y 42 grados). Idílico. Nos dimos un masaje impresionante.


El segundo día, fuimos por la mañana en un tour de 40 min. en un helicóptero muy pequeño, de 5 plazas, hacia las tierras volcánicas del Monte Tarawera. De lo mejor que hemos hecho en NZ.



Impagable tanto el trayecto sobrevolando el lago y las montañas de Rotorua como el aterrizaje junto a los cráteres que expulsaron lava en 1.886 a 8km. (la mayor erupción habida en NZ) y las espectaculares vistas desde la cima. Flipé tanto que me dejé allí la mariconera, aunque un segundo helicóptero aprovechó su salida para traérmelo a la base en Rotorua. Excelente el servicio y la profesionalidad de Volcanic Air (www.volcanicair.co.nz), que también operaba hidroaviones.

Fue espectacular sobrevolar los alrededores de Rotorua, plagado de fumarolas de vapor por todos los sitios. Mientras estuvimos en el volcán (una media hora), no apagó los motores del heli: el ruido resultaba atronador y daba más emoción a las vistas, tan impactantes.




















Por la tarde subimos en teleférico al famoso SKYLINE. Unas góndolas te llevan al alto de una montaña donde una oferta alucinante de deportes de aventura, desde tirolinas, “tirachinas” gigantes donde te lanzaban a 150 km/h, bajar en bici de montaña,…y los llamados “Luges”, que hicimos, una especie de Kart de plástico que pueden bajar por diferentes caminos asfaltados y grados de dificultad. Qué gozada!. Las vistas del espectacular lago de Rotorua con la isla Mokoia en el medio..








El alojamiento en Rotorua, dos noches, con Booking, SPORT OF KING’S MOTEL http://www.sportofkingsmotel.co.nz/ resultó increíble. Los dueños, muy majos, nos gestionaron el helicóptero y atendieron muy bien. Como sorpresa (aunque “no tanto”, estando en la volcánica Rotorua), en la habitación teníamos otra habitación separada (con ventanas sin cristales) con un jacuzzi de agua geotermal: una enorme bañera para 4 personas, llena de agua caliente procedente de la tierra…Un puntazo y muy caliente!.

En Rotorua, salimos a cenar los dos días y descubrimos algunos garitos con música y ambiente (Eat Street). Vimos por TV en un irish pub parte del partido de los nacionales All Blacks de NZ contra los British and Irish Lions. Ambientazo terrible y mucha tensión pero, sorry, ni puta idea de las reglas de juego.








Al día siguiente, en ruta hacia Waitomo, hicimos un precioso viaje entre cultivos, lagos y bosques. Paramos a desayunar en el pequeño Arapuni, de lujo con bollos caseros. Allí, nos dijeron que visitásemos un puente colgante que estaba a 2 km. Qué acierto!. Era el Pokaiwhenua Bridge, de 70 metros de largo. Impresionante, sobre el Waikato river y junto a una central hidroléctrica. Era también el inicio, cómo no!, de una buenas rutas de trekking, muy bien indicadas.






WAITOMO
Paseo en barco por una cueva con río subterráneo. Quizá prescindible. La excursión de 1 hora sale cada media hora, de 9am a 5pm. Había varias opciones más caras, combinadas con otro tipo de cuevas.
Nosotros vimos las famosas Glowwarm Caves, por un particular gusano que resplandece en la oscuridad..., y antes unas cuevas con estalactitas, estalagmitas y luciérnagas. Curioso, sin más. Un poco “churrera”, algo que solemos evitar.






AUCKLAND
Llegamos a la ciudad más poblada de NZ y, en extensión, la 4ª del mundo. La entrada estaba en obras y fue un coñazo. Curiosamente es más “tranquila” que Wellington…Fue el sitio donde más asiáticos vimos. Moderna, cosmopolita y situada entre dos enormes puertos (bahías): Waitemata y Manukau, Auckland contiene 48 conos volcánicos extintos.
Es la capital "económica" de NZ y le llaman la "Ciudad de las Velas" por todos los veleros y barcos deportivos que puedes ver por allí.

Visitamos la zona del puerto bajando por Queens Street, una calle muy comercial. Vimos el Sky Tower (328m) pero no subimos porque hemos ido ya a muchos parecidos y era caro.










La verdad es que no estábamos muy motivados para patearnos una ciudad (y era ya algo tarde) que sabemos ofrece mucho, pero la intensidad del viaje y la proximidad de Cook, nos estaba dejando ya algo anestesiados. 
Lo gracioso fue que, al lado mismo del Sky Tower, nos encontramos un excelente restaurante español donde comimos embutidos, croquetas, pinchos y una botella de un buen vino blanco de Godello. Nos pusimos las botas.


El alojamiento, con Booking, ECONO LODGE CITY CENTRAL http://www.econolodgecitycentral.co.nz/, quizá el más flojo de todos. Muy bien ubicado pero con dificultad para aparcar el coche…y la habitación muy pequeña.

Al día siguiente nos tuvimos que levantar a las 4,30am para ir al aeropuerto de Aukland (a 1 hora de carretera), y dejar el coche de alquiler (con 2.350 km recorridos) después de que nos costase mucho encontrar el punto de entrega de EZI Car Rentals (estaba fuera del aeropuerto!), lo que nos demoró bastante y anduvimos al final demasiado justos…porque además la facturación te la tenías que hacer tú (máquinas automáticas) y había largas colas, además de que tuvimos un problema con la banda magnética de nuestros pasaportes. Ufff.

Nos esperaba Cook Islands y estábamos con ganas: todavía nos quedaban 6D/5N de vacaciones para descansar de verdad.

Dejo los dos videos de Nueva Zelanda:

ISLA SUR: https://youtu.be/h26rZ6zHcsY

ISLA NORTE: https://youtu.be/X7g6KUywK6A

Puedes pulsar algún link para ver el resto del viaje

HONG KONG

COOK ISLANDS

INTRODUCCION AL VIAJE COMPLETO


4 comentarios:

  1. Hola Óscar, he disfrutado mucho con el relato y la narración. Envidia insana de la grande. Pedazo de viaje. Mañana echo un vistazo a las islas . Un saludo a la familia.

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  2. Hola, y gracias!. Me alegro de que te haya gustado. Por cierto, nos conocemos?. Saludos.

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