Título

© 2026 LOS VIAJES DE OSCAR

EL MUNDO NO ES UN PAÑUELO

Blog de Viajes con experiencias por 5 continentes, fotografía y video

ULTIMAS PUBLICACIONES

Mostrando entradas con la etiqueta Africa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Africa. Mostrar todas las entradas

16 diciembre 2025

EL CAIRO (EGIPTO) 2025 noviembre

Primera foto del viaje... desde la terraza de mi hotel en Giza
Por un cáncer detectado en enero 2025, hacía un año (Eritrea, nov 24) que no viajaba fuera. Volver a hacerlo ha sido sanador, terapéutico y muy motivador. A mi regreso, y cuando mejor me encontraba, he tenido de nuevo malas noticias por lo que me toca seguir en manos de la oncología. 

Putada tremenda. Escribir me ayuda a no pensar en ello. Y como dicen siempre que lo más importante es el presente y las experiencias vividas, de momento me olvidaré de viajes cancelados in-extremis, como a Brasil (enero-26) y Ghana & Togo (febrero-26) ya por segunda vez.

Museo GEM

Decidí visitar Egipto porque mi viaje al Yemen continental comenzaba en El Cairo. Como escala previa, fue una excusa perfecta. Es muy posible que tú ya hayas visitado Egipto, es un destino tan popular. Pero para mí ha sido la primera vez. 

Es quizás uno de los países más idealizados del mundo: al margen de su apabullante patrimonio histórico, muchos se sienten decepcionados cuando se dan cuenta de que en realidad no viajaron bien informados, aunque no lo reconozcan. 

Volvemos así a las -para mí indiscutibles- diferencias entre “turistas” y “viajeros”, irreconocibles o artificiales para algunos pero tan reales...

Mezquita Ibn Tulun
Calle Al Muizz

Nunca lo había ocultado: Egipto era un destino que siempre me había dado mucha pereza visitar. Pero dos razones me terminaron de convencer: las fechas (mediados de noviembre) me garantizaban una climatología muy propicia y menos turismo

Además contaba con un oportuno aliciente extra: poder visitar en El Cairo el famoso GEM (Grand Egyptian Museum), que justo acababa de ser reinaugurado 10 días antes de mi llegada como un acontecimiento histórico.

Fui solo y para 4 días preferí centrarme solamente en El Cairo, ciudad con mucha energía, lo que quizás me haya dado una imagen algo “incompleta” de Egipto, sin cruceros ni otros famosos templos, pero me ha facilitado el poder equilibrar a mi gusto vida callejera y mundo faraónico. 

Y tener más libertad de movimientos: hice todo por libre, sin prisas y a mi aire. También sé que, al no haber contratado guías, me he perdido explicaciones detalladas que he suplido con información propia recopilada para sacar partido a las visitas, en su justa medida y sin empachos.

Pirámide de Micerinos, Giza
Ciudadela de Saladino

En El Cairo estuve en 2 hoteles distintos: 2N en Giza (se pronuncia Guiza) y 3N en el Downtown, un acierto estratégico para sortear el denso tráfico y las enormes distancias. Recomiendo hacerlo así.

Museo GEM, Sala de Tutankamon

Consciente de donde me metía y con la firme intención de evitar en lo posible turistadas innecesarias, otro reto adicional fue que me timasen lo menos posible. Ir solo también disuade a los pesados. 

Consciente también de que todos los extranjeros visitamos en general los mismos sitios y que todo iba a estar muy trillado. Cierta sobredosis cultural faraónica era también una posibilidad real. Por tanto, expectativas previas justas en un país que, si bien siempre intuí fascinante, nunca me animaba a visitar. Pienso que para ser un destino viajero atractivo no basta con tener un gran patrimonio histórico o una naturaleza o paisajes increíbles: la masificación o una mala gestión del turismo podría provocar que la experiencia real quede arruinada y que un destino resulte ser menos interesante de lo esperado, con un saldo de autenticidad cuestionado.

Cenando en el Rooftop 7000

La temporada alta empieza el 1 de octubre hasta el 30 de abril, porque la temperatura es más agradable. En 2024 Egipto recibió un récord de casi 16 millones de turistas, superando las proyecciones. Y en 2025, hasta octubre, ya se había alcanzado esa cifra. 

El gobierno ha implementado una estrategia para aumentar el turismo, incluyendo el aumento de vuelos internacionales. Sí, aquí no preocupa ni el sobre-turismo ni la masificación. El Museo GEM sin duda contribuirá aún más a ello. Y es que el turismo es una fuente crucial de divisas para Egipto, como lo son los ingresos del Canal de Suez o las remesas de expatriados.

Turistas en Saqqara
Sabía que solo ya en El Cairo y alrededores había muchísimo por ver. Y aquí tengo un dilema a la hora de recomendar o aconsejar. Porque a quienes viajan como yo, les diría eso de “no te apuntes a las excursiones opcionales que te van a ofrecer si vas en un tour: suelen ser caras y no valen la pena. Vas a la carrera. Vete a tu aire porque la ciudad, aunque inmensa, es asequible y segura”. 

Este país vive básicamente del turismo y se las saben todas, así que a los turistas inexpertos no les bastará con ir mentalizados y ser algo precavidos: hay perfiles que no van a soportar la presión y deben de ir en un grupo organizado y "protegido". Con sus pros y sus contras. Para algunos, visitar Egipto es casi como "enfrentarse" a este país. En esas estamos...

Interior Pirámide de Teti, Saqqara
Salvo por los habituales carteristas y estafas clásicas en cualquier lugar turístico, El Cairo me ha parecido muy seguro: las autoridades no pueden permitir que a un extranjero le pase algo allí. Hay penas muy duras de cárcel para quienes roben a un turista. Y ahora con el GEM se han redoblado esfuerzos. 

Es un destino inevitablemente “churrera”, pero un enfoque diferente en tu viaje puede amortiguar y cambiar esto en parte. Yendo por libre y centrando el tiro con algunas cautelas lógicas, es un destino para disfrutar sin prisas y “sentirlo”.

En Giza

Hay cientos de blogs de viajes sobre Egipto, un destino "medio-África" "medio-Oriente-Medio" digamos bastante “iniciático” para muchos (como p.e. lo son también Tailandia o Marruecos). Con altas dosis de “egiptomanía”, ves en webs y en redes sociales decenas de consejos parecidos, algunos demasiado “naive” para mi gusto o muy centrados siempre en cómo evitar ser engañados. Y con mucha información similar en base a itinerarios y lugares también muy similares. 

La Gran Esfinge, con la Pirámide de Keops
Las principales "quejas y molestias" amargas de muchos turistas al regresar de Egipto se refieren a problemas de suciedad, tráfico, contaminación, ruido, olor, comida callejera, maltrato animal, corrupción policial, mucha gente pidiendo o que te sigue, acoso a las mujeres, estafas y engaños. 

Casi nada, no?. Ahí queda eso para describir la experiencia real egipcia contada por algunos, lo que hace que muchos pongan en cuestión el enorme marketing de este país diciendo que hay una mítica exagerada y es un destino sobrevalorado. Para algunos turistas, “lo malo” que ven en un destino es tremendamente horrible e insoportable y “lo bueno”, aunque no sea para tanto, les parece algo impresionante y espectacular. Dime dónde has estado antes y te diré por qué reaccionas así…

Puerta de Bab Zuwayla

Holgaría decirlo. Si un vuelo de rabiosa oferta p.e. desde España hasta El Cairo puede rondar los 400 eur i/v, huye de los "paquetes-chollo" de 8 días y 7 noches por 599 eur o incluso menos. Te saldrá barato, sí, pero es muy posible que te lleves un chasco y que no tengas ningún servicio incluido y que los hoteles sean (muy) subestándar. 

Ten en cuenta que aunque muchos te pidan comisiones, los maleteros y guías locales altas propinas y algunos vendedores traten de timarte… visitar Egipto merece la pena, a pesar de que su mala reputación por el mal trato al turista pueda ser real a veces pero en general sucede porque no se han sabido atajar convenientemente las trampas clásicas. Los “estándares” son mucho más bajos que en Europa pero esto... ¿hay que explicarlo?. No. Solo hay que entenderlo, aunque aceptarlo sea otra cosa. Las redes sociales están plagadas de "lovers" y de “haters” de Egipto. 

Ignorancia viajera e inseguridad en el país del mundo que quizás menos las perdona. Muchos quieren contar siempre, indignados, todo lo malo que les ha pasado… pero se graban a fuego y amplifican una mala experiencia y luego no cuentan otras diez que han sido muy buenas. Egipto es un país de controversias y a muchos turistas les encanta manifestar “aquello tan... que les pasó” (tan raro, tan increible, tan chocante, tan injusto, tan desagradable, tan inaudito...).

Barrio islámico

Yo pienso que el acoso y la actitud con el turista en Egipto se exagera en general en webs y RR.SS. por parte de gente desinformada que en realidad no sabía bien dónde se metía... o que tienen la piel muy fina. Tampoco niego controvertidos casos reales: como siempre, todo forma parte de la experiencia de un viaje. Para algunos el secreto para disfrutar más en Egipto termina siendo interactuar con los locales lo menos posible, salvo excepciones como con los guías contratados o con egipcios fuera del sector turístico. Yo creo que, aunque generalizar es siempre injusto (no todos los egipcios son iguales) es posible que evidentemente ésta pueda ser una actitud defensiva que al final a algunos les puede evitar disgustos

Quiero zanjar ese manido debate impulsado por turistas que, por malas experiencias con guías y vendedores, dicen que no volverán nunca y estigmatizan injustamente un destino. Es Tercer Mundo amigo, hay hambre y necesidad: debías de haberlo sabido pero fuiste sin información previa o sin haberla interiorizado del todo...

A otra cosa. 

Por resumir las opciones más habituales de viaje a quienes no han ido nunca a Egipto y se lo están pensando: 

  • Si se dispone de entre 6 y 10 días incluyendo los vuelos, muchos centran su viaje en El Cairo y cogen un vuelo interno para ver los templos de Luxor y Aswan, incluyendo Abu Simbel, que se pueden visitar realizando un crucero por el Nilo. 
  • Si tienes más de 10 días, otros incluyen alguna zona del Mar Rojo, uno de los mejores lugares del mundo para practicar snorkel y submarinismo: los principales destinos cerca de Luxor son Hurgada y Marsa Alam o Dahab y Sharm el-Sheij en la península del Sinaí. 
  • Y si eres de los que repite y quiere ver un Egipto algo diferente, puedes visitar otros lugares como Alejandría o para planes más alternativos, puedes ir desde el Monte Sinai hasta Siwa, pasando por los oasis del Sur… todo más auténtico y menos afectado por los efectos del turismo masivo aunque con otro tipo de riesgos derivados de la amenaza yihadista. 

Cerca de la Plaza Tahrir, en el Downtown

Con todo, y al menos en una primera vez, El Cairo es siempre obligatorio. Y lo he visto bastante a fondo. No hay duda: es una de las ciudades más grandes e importantes del mundo. Se estima que si Egipto tiene casi 120 mill. habitantes, solo en El Cairo viven unos 23 mill. hab., (con 25 mill. en su área metropolitana, la mitad de la población española). Brutal, no?

Ciudad de comerciantes, bulliciosa y viva, con callejones llenos de historia, fabulosas mezquitas y cafés donde se fuma mucha sisha, El Cairo es, además de la capital de Egipto, la mayor ciudad del mundo árabe, que se extiende abarcando Giza con sus grandes Pirámides, y llegando a orillas del majestuoso Nilo, segundo río más largo del mundo tras el Amazonas. 

Fundada en el año 969, cuando lucía su nombre árabe, Al-Qahira (“La Victoriosa”), es una ciudad cosmopolita llena de cafés y restaurantes, pero también de muchos centros culturales y museos dedicados a una historia… que es inagotable.  Miles de viviendas se arremolinan en calles irregulares repletas de coches, carruajes y gente, muchísima gente. Los bazares y puestos de comida se alzan en cada esquina, casi siempre vigilados por los minaretes de alguna mezquita. Siendo un país africano, todo tiene mucho más que ver con Oriente Medio. Me sentí muy seguro en todo momento.

Downtown de El Cairo

Es sucia, muy ruidosa y frenética, y el tráfico directamente una locura. Te come. Aunque a priori es difícil seguir un orden en las visitas al barrio Islámico y lo mejor parecería que es abandonarse a la suerte y dejarse llevar por callejones, pasadizos y manzanas de casas, yo me diseñé un itinerario ordenado y exigente, o eso creo, para así optimizar mi visita y también por si no vuelvo más a esta ciudad. 

Tenlo muy claro: no es una ciudad para peatones, no merece la pena callejear para ir de un barrio a otro, hazlo solo cuando bien distancia no sea elevada o cuando puedas caminar entre calles y no por el arcén de una avenida llena de tráfico. El taxi es tan barato… ni te lo pienses. Pero solo Uber, y fuera de horas punta.

Giza
He disfrutado. Cuando caminaba por las necrópolis de Giza, Saqqara y Dahshur no solo veía ruinas: me sentía como estar recorriendo la historia viva de una civilización que, durante más de 5.000 años, enseñó al mundo que la muerte no era un final, sino el comienzo de la eternidad. 

Todo me pareció un recordatorio de que las Pirámides no son solo tumbas ni monumentos, sino una especie de laboratorios de ingenio: las piedras guardan conocimiento, los pasillos guardan resonancia, y los espacios sellados guardan secretos que desafían el tiempo y la lógica. 

Observando con detenimiento pensaba en túneles, cámaras, alineaciones astronómicas, sistemas hidráulicos, pasadizos sellados… todo formando parte de un "gran relato", un inmenso legado que te deja sobrecogido. Para ellos la muerte no era el final de la vida, sino un trámite necesario para conseguir la existencia eterna. 

Al final, comprendí en parte algo esencial que se me resistía desde la distancia: caminar entre estas estructuras es viajar por la Historia, pero también por la imaginación y la emoción. 

Giza
Pero sería un error ir a Egipto “solamente” para visitar y hacerse fotos con Pirámides. Es verdad que El Cairo es una ciudad caótica y ruidosa que abrumará en exceso a quienes no conocen otras ciudades africanas o de Oriente Medio, pero es imprescindible también pasear por sus callejuelas, zocos y mezquitas, como forma de completar el retrato parcial que ofrecen las enlatadas rutas turísticas. 

Entrando a la Pirámide Roja, Dahshur
Encontrar a un cairota que no regatee o no pida propina es casi tan difícil como moverse en transporte público. Y cruzar el tráfico anárquico de sus calles es una verdadera odisea que supera incluso a las mayores ciudades vietnamitas.

Contaré lo justo: no seré extenuante para no aburrir con muchos datos. Es posible viajar a Egipto y regresar sin un excesivo empacho cultural abducido por la cultura faraónica

Dejo aquí, como siempre, un video del viaje grabado y editado en 4K

Dividiré esta publicación en varios apartados:

1.  ZONAS DE EL CAIRO
2.  MI ITINERARIO (4 días) y CONCLUSIONES

Y para los más curiosos

3.  SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL
4.  GEOPOLÍTICA
5.  CIVILIZACIÓN EGIPCIA (PARA PRINCIPIANTES)

Todas las fotos y videos han sido obtenidos con un Iphone 15 Pro Max.

Comencemos…

28 noviembre 2024

ERITREA 2024 noviembre

Valle de los Sycamores
Pocos viajeros tienen a Eritrea en su radar pero, aunque el país se enfrenta a numerosos y duros problemas por la sofocante y oscurantista dictadura gobernante, paradójicamente sigue siendo uno de los destinos más pacíficos, seguros y acogedores de África.

Alejada de muchos clichés africanos, Eritrea es un país fascinante, tan sorprendente como poco convencional y, hasta hace poco, bastante inaccesible. Es el tipo de país del que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar ni mucho menos sabría ponerlo en un mapa. 

Muy dañado por las guerras, es uno de los países menos desarrollados del mundo y sufre severas sequías. Lidera casi todos los rankings inimaginables de entre todos los países... pero por la parte inferior. Por desgracia, también en derechos humanos...

Existe muy poca información disponible. Y hay muy poco turismo. Apenas. Menos aún que en otros países africanos. En las antípodas del turismo de masas, en 2023 tan solo la visitaron 2.800 turistas (vs. p.e. Afganistán 7.000).  Resulta muy elocuente.

Ceremonia copta en Adi Keyh
Pero Eritrea, por momentos hipnótica, como destino viajero es muy auténtico, una joya escondida y un desafío apasionante y enigmático para quienes nos atraen destinos insólitos o inexplorados. Y más aún para quienes nos encanta la geopolítica –tan perversa como dinámica- y sus efectos en las sociedades, para aprender, contrastar y tratar de comprender qué les impide poder decidir sobre aspectos clave de sus vidas. 

Eritrea es un verdadero  "rara avis" viajero: tiene mucha "miga" y para mí se convirtió en un objetivo prioritario. 

Vistas desde Qohaito
El país es precioso a rabiar, con impresionantes paisajes que inevitablemente me recordaban a mi querida Etiopía (aunque bastante más verde), muy tranquilo, súper amigable y en mi opinión con mucho que ofrecer. 

Es absolutamente seguro para el viajero. Y por cierto, también un paraíso para los amantes del “urbex”, actividad de exploración de ruinas y lugares abandonados.

El “Cuerno de África” sigue siendo un verdadero polvorín que se activa y desactiva en función de delicados equilibrios geopolíticos. La supervivencia del régimen eritreo depende mucho de mantener la tensión con sus vecinos. 

Palacio Imperial en Massawa
Sí. Al igual que en otras dictaduras, se utilizan enemigos externos como justificación para mantener movilizado a su ejército y unido a su sistema político, aunque la sociedad civil vaya por otro lado. 

El Gobierno, consciente de sus miserias y secretos, realiza una tímida apertura al turismo, desvelando la intención de comenzar a lavar una muy deteriorada imagen política exterior, pero permitiendo al extranjero visitar solamente las zonas que estiman “enseñables”... para que después no pueda contar cosas que no debe sobre situaciones por alguna razón ocultas a los ojos del mundo. No sorprende.

Senafe
Pese a que definitivamente puede ser uno de los países más opacos, aislacionistas y fuera de lo común del mundo, esta antigua colonia italiana tiene mucho encanto y unas vibraciones relajadas en un ambiente tranquilo. 

Lonely Planet dice de Eritrea: “históricamente intrigante, culturalmente convincente y escénicamente inspiradora, es uno de los países más reservados de África. Para aquellos que anhelan lugares fuera de lo común, ofrece desafíos y emoción por igual, con una combinación única de aspectos naturales y culturales destacados”.

En un lugar donde tu "invisibilidad" es obviamente imposible, puedes caminar sin recibir atención no deseada: la gente local es amable y cálida, y tan solo siente una evidente curiosidad por tu presencia porque apenas reciben turistas, sobre todo en las áreas más rurales…y todo ello pese a una realidad represiva y miserias ocultas a los ojos del viajero, lo cual sucede en muchos otros países también de contrastada mala reputación en derechos humanos.

Keren
Una de las naciones más nuevas y más pequeñas de África tiene uno de los ejércitos más grandes de la región. Y esto se debe al “Servicio Nacional” que –tras su fase inicial de 18 meses de formación militar- puede continuar siendo obligatorio durante muchos años, a veces indefinidamente, tanto para hombres como para mujeres.

Mercado Medebar en Asmara
Eritrea, un régimen de partido único, permanece bajo el férreo control de la élite paranoica, corrupta y poderosa del partido gobernante

He visitado muchos países con este marchamo, y este nuevo viaje ha tenido dos caras, como ya me esperaba, con una fachada de luces (muchas) y de sombras (pocas, a  los ojos del turismo). El país no ha celebrado desde 1.993 elecciones generales multipartidistas y hay instaurado un clima de miedo social normalizado. 

Un país que ha comenzado a impedir que sus deportistas de élite (atletas y ciclistas) compitan fuera de sus fronteras por temor a que ya no regresen, algo que ya venía sucediendo... como pasaba en Cuba.

Mercado de Ganado en Keren
Mentiría si dijese que he vivido de primera mano la compleja y trágica realidad de Eritrea, donde la represión y la militarización obligatoria indefinida están llevando a miles de jóvenes a huir desesperados del país. Porque no he sentido más amargura e impotencia de la tristemente habitual cuando viajo a África..., siendo honesto, muy poco de esa dura realidad me resultó evidente: la gente no habla de ello por miedo. Hay temas que son tabú. Y tiene sentido.

Edificio Fiat Tagliero, en Asmara
No me gustan los cliuchés, pero el manido apodo de "la Corea del Norte de África” subraya una realidad preocupante: durante mi viaje me quedé con una cierta sensación generalizada de temor social contenido. Y esa dura analogía me sirvió como conmovedor recordatorio de la urgente necesidad de un cambio transformador.

Playa de Gurgusum, en Massawa
Pero si bien este panorama puede parecer desalentador, los eritreos son gente simpática, amable y bien predispuesta a recibir al extranjero que se aventura a visitar su país. Eritrea es rica en costumbres, paisajes, aromas y culturas étnicas, con la covivencia pacífica y ejemplar de una variedad de religiones, como ortodoxos, coptos y musulmanes sunitas, entre otras. Y es una sociedad tan golpeada por las guerras que solo anhela la paz. 

Este pequeño país del “Cuerno de África” se independizó en 1.993 de Etiopía y siguió bañada por 1100 km de costa, prácticamente vacíos, en el Mar Rojo. 

Es un destino único con un enorme abanico de riquezas culturales, históricas y naturales que se mantienen intactas. Multilingüe y multiétnico, es un país de dos caras y con muy graves injusticias, pero me ha regalado una aventura viajera muy sorprendente, con paisajes y momentos espectaculares y gente local muy hospitalaria y, en general, orgullosa de un pasado colonial italiano de 50 años.

Tribu Rashahida, en Massawa
Podría ser una mezcla casi perfecta entre África y algunos países árabes. Se suele decir que allí el tiempo parece haberse detenido. Y es cierto. Durante todo el período de colonización, los italianos impregnaron el país tanto arquitectónica como culturalmente. 

Durante 1 semana, en este road-trip de 700 km. estuve casi incomunicado, sin internet, visitando los lugares más emblemáticos pero dejando de lado otros (muchos) aún restringidos al turismo e incluso a los propios eritreos, y que suponen una verdadera incógnita para el mundo. En la Pandemia “cerraron” (aún más?) el país durante 1 año y dicen que hubo unos 10.000 contagios y solo 100 fallecidos por el Covid-19. 

Desafortunada, muy marcada por las guerras, Eritrea es además uno de los países más pobres del mundo, con una pobreza estructural arraigada, en especial entre las comunidades rurales y algunas minorías étnicas. Por ello, ha sido también un viaje solidario con la entrega de unos 10 kg de material médico, escolar y ropa.

Mercado agrícola, en Asmara
Por su estrecha cercanía a Etiopía (mi primer destino favorito visitado) y por lo complejo de su situación social, económica y de libertades, este viaje me ha entusiasmado porque ha sido casi como una prolongación étnico-cultural de Etiopía... solo que con apenas turismo. 

Los mermados derechos humanos no me han impedido disfrutar de esta nueva experiencia. Todo es compatible pero hay que tenerlo interiorizado: Eritrea es una de las peores tiranías del mundo, un país al que muchas ONGs describen como “una enorme prisión” donde el sistema gubernamental de reclutamiento forzoso atrapa a los ciudadanos (hombres y mujeres) durante largos períodos de su vida adulta.

Se afirma sin matices que es el país más hermético de África y el tercero del mundo tras Corea del Norte y Turkmenistán, aunque se respira tranquilidad, relajación y apenas ves policía uniformada (aunque hay una densa red de agentes de seguridad vigilando). 

Palacio Imperial, Massawa

He visitado hasta ahora muchos países en los que no se respetan los derechos humanos: para mí Eritrea no ha sido novedad... como también le sucede a mi querida Etiopía, otro fabuloso destino viajero con falta de libertades y flagrante menoscabo de derechos humanos.

Pero cuando se visitan, uno no simpatiza ni se relaciona con sus gobernantes (pienso en países como p.e. Siria, Iraq, Irán, Myanmar y otros en África). Vivir una experiencia así, y visibilizarla después, creo que es más positivo que boicotearlos. Es mi opinión. Conocer un país "problemático" está por encima del comportamiento sus líderes. Pese a esta firme reflexión, diré que hoy por hoy tan solo tengo vetado a la espectacular Afganistán… y no es ni mucho menos por un problema de seguridad.

Para mí se han cruzado allí demasiadas e inaceptables líneas rojas, sobre todo con las mujeres. Desde agosto 2021, los talibán han institucionalizado su discriminación. En estos años, han expandido las restricciones sexistas que ya impusieron durante su primera etapa en el poder, lo que se ha traducido en la progresiva expulsión de la mujer de espacios públicos. A nivel educativo, las niñas ya no pueden acceder a la educación secundaria y las mujeres no pueden ni ir a la Universidad ni trabajar fuera de casa, incluso con una "ley del silencio" que declara la voz de la mujer como algo que solo puede ser escuchado "en casos de necesidad". Y han ordenado a todas las ONG "nacionales y extranjeras" que despidan a todas las mujeres que puedan tener contratadas. Con esto, la verdad, no se me ha perdido nada por allí.

Colegio cerca de Dekemhare
Estás leyendo un modesto Blog de Viajes sin publicidad ni  ingresos. Un hobby sin pretensiones. No soy periodista ni pretendo serlo. 

Solo cuento lo que veo cuando viajo y siempre opino libremente de aspectos delicados que trascienden a mis viajes, como hice en las publicaciones de Irak, Siria, Líbano, Irán, Socotra (Yemen), etc. No me suelo quedar nunca con "la primera capa" en este tipo de países y me gusta profundizar más de lo normal.

Para mí, viajar a este tipo de paises (considerado por muchos como eticamente incorrecto y que significa apoyar regímenes totalitarios) rompe los estereotipos de los medios de comunicación, levanta puentes entre culturas y contribuye directamente a los bolsillos locales.

Poner luz y orden a todo lo que quería contar tras esta nueva e insólita experiencia viajera, sin ser demasiado especulativo ni innecesariamente explícito, no ha sido sencillo. Las cautelas son lógicas. 

Hay que viajar informado. Viajar sin prejuicios pero, como siempre, con información previa, me hizo estar más concienciado ante lo que me podía esperar de Eritrea, para tratar de esclarecer mejor algunas incógnitas que me rondaban, entre ellas por ejemplo, el altísimo número de refugiados eritreos que pide asilo en Europa.

Información totalmente pública y basada en testimonios directos dados por veraces, procedente de fuentes tan poco "sospechosas" de nada, como Reporteros sin Fronteras, Amnistía Internacional, Human Rights Watch e incluso Naciones Unidas, me ha permitido desentrañar una preocupante realidad oculta en Eritrea, de la que luego hablaré más a fondo. 

Asmara

También me ha servido para poder conformar una visión global de Eritrea más equilibrada y en absoluto contradictoria ni desalineada con tantas y rotundas denuncias e informes de abusos desde muchos organismos internacionales, sino más bien complementaria a la observancia de una fachada previsible que, por cierto, me ha parecido más natural de lo que me esperaba. 

Y todo ello me ha permitido, aún siendo plenamente consciente del espejismo, disfrutar de este extraordinario viaje con un inusitado interés. He aprendido mucho en este increíble país, tan hermético. Me ha encantado.

La increíble nostalgia colonial de su capital Asmara, la hipnótica decadencia del precioso casco histórico de Massawa en la costa y el vibrante Mercado de Ganado de Keren, han sido quizás los tres indiscutibles highlights de este asombroso viaje por el tiempo.

Me siento afortunado por este nuevo acierto viajero: ha sido todo un privilegio haber podido conocer Eritrea antes de que empiece a llegar más turismo -como p.e. ya le está sucediendo a la isla de Socotra (Yemen), que pude visitar en 2021- o de que las cosas puedan empeorar... por repentinos nuevos conflictos bélicos no tan imprevisibles en el  Cuerno de África.

Esta publicación la dividiré en 4 apartados:

1. ALGUNAS GENERALIDADES
2. MI ITINERARIO
3. LA CARA OCULTA DE ERITREA
4. LA TRASTIENDA GEOPOLÍTICA

Dejo aquí un video grabado en 4K de este fabuloso VIAJE A ERITREA

Te lo cuento todo a continuación, espero que te sorprenda.

03 abril 2024

COSTA DE MARFIL 2024 marzo

Volver al África negra ha sido de nuevo una experiencia extraordinaria. Costa de Marfil era una corazonada.

Mi itinerario por este fantástico país que exhala vida, ha sido muy potente con más de 2.500 km en 15 días... que me han parecido un mes. 

Una combinación fascinante de emociones, una amalgama única de momentos muy auténticos conectando con las esencias de la cultura de este increíble país africano. 

Ha sido una espectacular aventura a medida, exigente, muy completa, intensa y con fuertes contrastes. No puedo pedir más. 

Junto a Benín, puede que sea uno de los mejores destinos posibles en África, si buscas algo diferente. 

He vuelto con un material audiovisual imponente…. he sido testigo privilegiado en un verdadero paraíso fotográfico, donde una sonrisa y un saludo te abre todas las puertas. Y, como siempre, la cámara del móvil resulta menos intimidante...

Una apoteosis sensorial desbordante con la extraña sensación de quedarme muchas veces con más preguntas que respuestas en un viaje con sorpresas apabullantes. Antropología pura. 

Parando en aldeas perdidas que no aparecen ni en Google Maps. Seguridad total y flotando siempre en el ambiente, la magia y misterio de antiquísimas creencias. Constantes recuerdos de Benín y sus ceremonias vudú.

Y es que la enorme diversidad antropológica en Costa de Marfil es desconcertante

Las antiguas costumbres y creencias africanas, las influencias musulmanas y cristianas y numerosas etnias con sus propias tradiciones distintivas contribuyen a una mezcla insólita de culturas ancestrales. 

África es mucho África.


Dividiré esta publicación en cuatro apartados:

1. INTRODUCCION (Idioma, Clima, Visado, Vacunas, Moneda, Religión, etc)
2. MI ITINERARIO
 
Y para los más curiosos
3. GRUPOS ETNICOS
4. POLITICA Y CONFLICTOS

También puedes ver dos videos sobre esta aventura de 15 días, de la que regresé con más de 400 archivos de grabaciones realizadas. Ambos grabados en 4K con un Iphone 15 Pro Max y una calidad extraordinaria. La edición, también en 4K, ha sido mi mayor reto hasta ahora en post-producción audiovisual.



Adelante!

13 enero 2020

MAURICIO & RODRIGUES 2019 diciembre


Otra Navidad de relax bajo el sol. Esta vez en dos remotas islas del Océano Índico que no conocía. Un buen plan, más aún por hacerlo de nuevo en compañía de mi madre (79 años), una viajera “tardía” con una actitud valiente, sorprendente y positiva, pese a la exigencia de algunas condiciones del viaje. 

Isla Rodrigues, mucho más interesante que Mauricio, es una joya escondida con una atmósfera relajada que me encantó.

Además, hacer un viaje de larga distancia con 5 mujeres ha sido una formidable experiencia.

Podía haberlo sido pero no, éste no ha sido un viaje de "grandes aventuras": 9 días no daban para mucho y un ciclón tropical durante los primeros 2 días del viaje condicionó en parte el resto de días y cancelamos varias excursiones previstas. Una pena.

Pero no importó demasiado, hubo muchos otros grandes momentos. Ha sido un viaje entrañable. En un entorno sublime, no ha faltado marisco ni pescado de gran calidad, todo regado con excelentes vinos sudafricanos, sobre todo blancos. Y a buen precio. Para qué más?.

A priori, tenía la firme intención de sacar chispas a este destino tras, quizás de manera injusta, haberlo ido descartando en no pocas ocasiones por estigmatizado (lunas de miel y familias con niños) y por posiblemente estar algo sobrevalorado (un clásico en destinos paradisíacos, y no tanto, de este perfil). 

Por ello he hecho una aproximación alternativa, evitando el estereotipo de los hoteles de lujo como hice ya en 2018 en Zanzibar también con mi madre... un viaje impensable que tan buenos recuerdos me trae a la mente y que fue, una vez más, la confirmación de que, dependiendo cómo abordes destinos de este tipo, yendo por tu cuenta, la experiencia viajera cambia por completo.

Han sido ya 12 años seguidos pasando el Año Nuevo fuera de España. El plan esta vez fue:
  • 5D/4N en Isla Mauricio en una casa de alquiler en Blue Bay (sureste) y en unos estudios en La Gaulette (suroeste). 
  • 4D/3N en Isla Rodrigues. En un fantástico apartamento en Grand Baie. 
  • 1D/1N en Jeddah (Arabia Saudí) 

Como siempre, dejo un video del viaje.

Y ahora cuento mi experiencia.